Camino de Invierno: Borrenes – Sobradelo

Hace ya una semana de esta etapa que cuento ahora, y es que el tiempo pasa rápido, y más cuando se tienen tantas buenas cosas en las que participar. Pero antes de que nos pille la siguiente, damos cumplida crónica de lo acontecido en el recorrido.

El Camino de Invierno aparece como alternativa al paso por O´Cebrerio cuando hay nieves en el mismo, y bien pudimos comprobarlo una vez más. Mientras que todo El Bierzo aparece rodeado de montañas con cumbres nevadas, nuestra etapa no cuenta más que con unos metros en los que pisamos algo de hielo, más que nieve en si.

Salimos de León algunos menos que en la etapa anterior, aun así, dos buses cumplidos, y a buena hora, que “al que madruga, … como que amanece más temprano”. Llegada a Borrenes, con intento de salida neutralizada, que tendremos que seguir mejorando. Entre las prisas de unos por iniciar la etapa cuanto antes, y los cafés comentados de otros, el acuerdo es difícil, pero digamos que estamos cada vez más cerca de lograrlo. Mientras se despertaban los ánimos con el café y ardientes aguas, volvimos a solicitar el sello del Camino de Invierno, pero ni sello ni alcalde aparecieron. 

Desde Borrenes no seguimos el trazado oficial, ya que vecinos han marcado y recomiendan salir del pueblo hacia la izquierda, subiendo un poco en la ladera, y de esa forma, bordeando el pinar por un buen camino, evitar el paso por carreteras, que si bien hay poco tráfico, haberlo, hailo.

El día, despejado y frío, especialmente en los tramos de sombra. Nos acompañó la helada mañanera gran parte de la jornada, pero el camino estaba seco y había muy pocas zonas con hielo. Por contra, pasadas las horas, en las zonas solanas había algo de barro. Son varios kilómetros por esta vereda, cruzando la carretera de Orellán y la de Médulas, cerca de pinos, encinas, castaños, madroños y matorral diverso.

Hasta casi la llegada a Médulas no tomamos carretera, a la helada sombra de los primeros restos de la mina romana, haciendo parada técnica en el Aula Arqueológica a la entrada del pueblo, dónde pudimos sellar la credencial.

Médulas sin duda merece visita para el peregrino de paso. Cruzando el pueblo, a la izquierda, quedan los restos de la explotación romana de oro, y un recorrido por las misma es más que recomendable. Cualquier época del año es buena para ver el efecto de la mano del hombre, con la minería a gran escala de los primeros siglos, y la respuesta de la naturaleza posterior.

Nosotros, conocedores del lugar, continuamos camino, directos al oeste, subiendo al Mirador de las Pedrices, que no perdices, nombre que puede que se deba a los pedreros o murias existentes, amontonamientos de piedras resultado del aparte de las mismas de la tierra a enviar a los canales de lavado. La existencia de estos pedreros incluso en lugares tan altos pueden dar idea del enorme tamaño de la explotación en época de los romanos.

Desde aquí, largo descenso mantenido por el valle de Valdebría, con abundantes pinos y olorosas jaras. Se desciende hasta Puente Domingo Flórez, dejado a la izquierda el final de los Montes Aquilanos con sus cumbres nevadas, al final de las cuales aparecen las canteras de pizarra y el pueblo de San Pedro de Trones.

En Puente Domingo Flórez se cruza el río Cabrera y se hace la media etapa y el descanso para comer, que los que continuamos recorrido haremos breve.

Nada más salir, cruzamos el río Sil, entrando en Galicia sin aviso ninguno. Solo el cambio en la indicación del Camino nos dice que ya salimos de El Bierzo y pasamos a Orense.

El recorrido hasta Sobradelo, dejando el río Sil a la izquierda, empieza pasando por debajo de la vía para entrar en Quereño, primera aldea de Orense en nuestro andar. Al salir, se sube y bordea el final del canal de Eiros, que sirve a la central hidroeléctrica. Desde el alto hay unas estupendas vistas Puente y de la presa de Pumares. Se desciende hasta esta, se pasa bajo la vía de nuevo, y se toma un camino muy bien adecentado, que es el que ya seguiremos el resto de la etapa, continuando primero hasta Pumares.

De Pumares a Sobradelo el buen camino que llevamos continua por la ladera, a la derecha de río y vía, y subiendo levemente, nos lleva entre un monte bajo. desde aquí se ven al otro lado las numerosas empresas dedicadas a la pizarra.

Se hace cómodo y ameno este trazado, a pesar de la ligera y continua subida durante varios kilómetros. Finalmente, aparece Sobradelo, pueblo que se hace largo de recorrer, y dónde terminamos etapa, tras breve refresco y visita al histórico puente sobre un río Sil, con sus 7 arcos, siendo el central más reciente ya que se destruyó para evitar el avance de tropas francesas en la Guerra de Independencia y que posteriormente, se tardó casi un siglo en reconstruir.

Dejamos Sobradelo, a dónde volveremos en unos días, y nuevamente, cómodo viaje de regreso a León, llegando puntualmente a la hora prevista por la organización.