Camino de Norte . 11ª etapa. Cuerres- Ribadesella- La Espasa.

19 de Enero de 2020.

Sin miedo a la apocalipsis climática anunciada, de lluvias de hasta 30 litros por metro cuadrado, nieve y sobre todo la borrasca Gloria que azotaría la costa. Unos 130 caminantes, pertenecientes a la Asociacion de Amigos del Camino de Santiago de Leon ´Pulchra Leonina ¨, con sed de senda, parten de Santo Domingo en una fría mañana, camino de las costas de Ribadesella.

Aunque la temida lluvia no hace acto de presencia en todo el recorrido, el peregrino transitará por fríos vientos que embravecen la mar y mueven los bosques. Esta etapa será a decir de muchos y a mi propio parecer, una de las mas bonitas que hemos andado.
 Sin ningún incidente y tras una breve parada para café y visita al aseo, llegamos a Cuerres, aquí iniciamos la caminata junto a la iglesia de San Mamés, los más aguerridos, pues los compañer@s que hacen solo un tramo, han elegido el 2º Ribadesella-La Espasa de 14’7 Kms. 

Los 7,2 primeros de Cuerres a Ribadesella por el interior, aquí no vemos el mar, caminamos paralelos a la vía de FEVE, otras veces la cruzamos y seguimos por pistas de tierra hasta salir a la AS-263 y dejando a la izquierda el campo de fútbol, donde se está jugando un partido en ese momento, nos adentramos en Ribadesella.
 La estadística nos dice que esta villa, tiene unos 6000 habitantes, pero es larga de cruzar, es una zona de playa muy querida y visitada por las gentes de León, la mayoría de nosotros ya la conocíamos y el atravesarla evoca recuerdos de las cosas vívidas y pasadas por sus playas y chiringuitos, incluso de algunas multas de aparcamiento.

Aunque el puente que nos hará seguir el camino, nos queda prácticamente de frente, las flechas y señales jacobeas, nos llevan a callejas cortas y estrechas de llamativas fachadas y vegetación, de ellas desembocamos en la plaza del Ayuntamiento y desde aquí nos mandan a la Iglesia, una construcción moderna con dos altas torres entre las cuales destaca la figura del Salvador. Tras hacer una u para conocer el centro urbano, volvemos al puente que cruzamos viendo su puerto en que barcos y aves, junto con los verdes cerros de salida del núcleo central forman una bonita y fotografiada estampa.

Poco después caminaremos por el paseo marítimo, sintiendo el frescor del viento en el rostro, dejamos este paseo y por una interminable calle de urbanizaciones veraniegas, llegamos a la carretera de San Pedro de Lences. Siguiendo la ruta nos adentramos en un bonito valle, nos vamos encontrado el ganado autóctono y algunos ejemplares equinos. Llegamos a Vega  y nos encontramos ya con el mar.

Lo que falta de recorrido será lo más bonito de la etapa, alternamos mar y montaña, aquí dejamos de llanear para ir en un sube-baja suave, disfrutando del paisaje y las preciosas vistas marítimas, pena de viento fuerte y frío que nos acomete de vez en cuando.
 En este tramo pasamos por varias aldeas pequeñas, ningún bar, afortunadamente hay algunas fuentes de agua y algo que atrae al caminante es una vieja casa, museo exterior, sus viejas puertas y ventanas sirven de soporte a unas excelentes pinturas realistas. (Aquí todos paramos para hacer fotos).
Avanzando hasta la N-632 alternamos esta, con tramos de camino, sobre 2 Kms. (demasiada carretera), hasta encontrar una senda pedregosa con bastantes hierbas y arbustos que nos devolverá la vista a la costa. (precioso), tras volver a la carretera, poco unos 300 metros, subimos por un camino que más tarde devendrá en pradera, incluso pasaremos un par de portilleras y saltaremos algún que otro pastor eléctrico, para llegar a las playas de Moracey y la Espasa. 

En esta última tenemos la meta de la andadura por esta jornada, pero solo el frío viento reina en este bonito paraje, por lo que buscando cobijo, algunos compañeros caminan más de kilómetro y medio hasta un Bar-restaurante en una zona llamada La Isla. Otros entre los que me cuento buscamos por las urbanizaciones y finalmente recompensa, existe un lugar donde comer, tomar un café, recuperarse e incluso estirar. Para encontrar el sitio ¿no sé? lo que anduvimos, para volver, unos 400 metros, con los autocares a la vista fue fácil.
Regreso a León, comentando la jornada, dormitando otros, pero todos con la esperanza de volver y seguir ruta el próximo 2 de Febrero.
Texto : Paco Gomez.