Visita al Museo «Arte en el Camino» de José Ajenjo.

Programada por el Espacio Cultural de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León «Pulchra Leonina» el pasado 15 de junio, un grupo de personas pertenecientes a esta Asociación, nos dimos cita en la en la finca Los Nogales, en el kilómetro 14 de la carretera de León – Valladolid, con el fin de visitar la exposición permanente de obras de Víctor de los Ríos y José Ajenjo Vega, que recibe el nombre de Arte en el Camino.

A las puertas de esta maravillosa finca nos esperaba, a los pies de un Santiago de piedra que desde lo alto está protegiendo el camino y vigilante de los peregrinos que por allí pasan para impartirles su bendición, el maestro José Ajenjo, que con su espléndida hospitalidad, nos mostró durante casi tres horas las grandes piezas de arte que ha atesorado y realizado durante muchos años. Destacamos en el exterior la figura de Don Quijote a caballo, con su espada en ristre, que debería estar en los libros de récords al ser la figura más grande que existe hasta el momento de este inmortal caballero, y una Natividad de metal y de estilo modernista, entre otras obras. En la actualidad tiene en ejecución una talla de madera de un Cristo yacente, y nos informó que algunos artistas desde Alemania se desplazan para seguir y estudiar el proceso de ejecución de la imagen.

Muchas cosas nos contó que os podría relatar, pero lo que merece la pena es oírlo de su boca a la vista de los objetos que él va mostrando, porque siempre está dispuesto a recibir a todas las personas que llamen a la verja de su casa.

José Ajenjo Vega, leonés del pueblecito de Villacintor, aprendió el oficio en los estudios y talleres que el maestro tallista y escultor Víctor de los Ríos tenía en la década de los años cincuenta en la capital leonesa y en Madrid, donde Ajenjo se desplazó para perfeccionar su aprendizaje en el arte clásico y para estudiar anatomía humana, tanto en el taller de Víctor de los Ríos, como con el maestro pintor Antonio López y en el prestigioso Círculo de Bellas Artes.

Sus imágenes se procesionan en algunas de las Semana Santas más importantes de España (Medina de Rioseco, León o Linares); en la obra de carácter civil es donde mejor se aprecia la evolución de su estilo, realizadas en las más variadas maderas y metales.

Como discípulo de Víctor de los Ríos fue designado antes de morir el maestro, según consta en acta notarial, como único profesional restaurador y mantenedor de su obra. Así ha llevado a cabo en los últimos años numerosos trabajos de restauración de la obra de su gran profesor, en toda la geografía nacional e internacional.

Destaca dentro de esta labor la restauración y recolocación del gran paso de la Semana Santa, la Sagrada Cena, de la Hermandad de Santa Marta de León, que procesiona alguna de las imágenes que salieron de sus manos.