SAN JUSTO LA VEGA – RABANAL DEL CAMINO – (23,96 km.)


JOSE MARIA GUERRA VALLE
El domingo 2 de junio se realizó la tercera etapa del Camino Francés. Como viene siendo habitual, la plaza de Santo Domingo de León fue el punto de partida del autocar que nos trasladaba hasta San Justo de la Vega, donde iniciaríamos nuestro caminar. Nos recibió una mañana de primavera con mucho sol aunque con una más bien fresca temperatura, pues los termómetros no marcaban más de 8 grados. A las 8:30 en punto, hora convenida, el autocar inicio su marcha y tras una breve parada junto al colegio Público Quevedo, para recoger a otros participantes en la etapa, nos dirigimos a nuestro punto de inicio.
La llegada a San Justo de la Vega
Llegamos a San Justo de la Vegay, a las 9:20, comenzamos nuestro caminar por la calle Real y, caminados 300 metros, salvamos el río Tuerto por una pasarela metálica paralela al puente de piedra y unos metros más adelante dejamos el paseo y tomamos una pista que desemboca en el río Jerga, que lo salvamos por un pequeño puente, de probable origen romano. Nos acercamos de esta forma hasta la pasarela metálica que salva las vías de la línea férrea Palencia-La Coruña; dicha pasarela es un mareante laberinto de rectas y alturas.

Pasarela metálica

Acto seguido pasamos la desmantelada vía Plasencia-Astorga y tras la rotonda, decorada con el nombre romano de Astorga: Asturica Augusta, entramos en el caserío de Astorga.

Rotonda a la entrada de Astorga
Tras salvar una dura cuesta, pasamos junto al albergue público de los Amigos del Camino y al conjunto formado por la capilla de la Vera Cruz y la iglesia de los Padres Redentoristas. De inmediato llegamos a la plaza del ayuntamiento donde, debido a la celebración del Corpus Christe, se estaba construyendo un bonito tapiz de flores
 Tapiz de flores en la plaza del Ayuntamiento de Astorga
Desde el inicio de la etapa hemos caminado ya 3,57 kilómetros. Debido a la gran cantidad de confiterías que hay en la localidad, es muy difícil abandonar la antigua ciudad romana sin haber probado un solo dulce. Después de callejear y tras pasar junto a sitios emblemáticos como el Palacio Episcopal, magnífica obra de Gaudí, y la catedral, dedicada a Santa María, siendo la sede episcopal de la diócesis de Astorga, documentada desde el siglo III con el título de Apostólica. La actual catedral comenzó a edificarse por la cabecera en 1471, y la fachada principal, en barroco, es del siglo XVIII.

Vista del Palacio Episcopal
Salimos del caserío cruzando la antigua N-VI y tiramos en dirección a Castrillo de Polvazares y Santa Colomba de Somoza por la acera y en paralelo a la LE-142, bajando suavemente hasta la altura de Valdeviejas, por cuyo caserío no pasamos, y donde se encuentra la pequeña ermita del Ecce Homo, construcción del siglo XVIII que fue restaurada completamente en 2007; aquí paramos a sellar la credencial. Nos desviamos unos 100 metros a la derecha de la ermita, por la carretera que conduce al caserío, y en la primera casa que encontramos, visitamos el albergue de peregrinos inaugurado en 2010.
Albergue de peregrinos de Valdeviejas
Nos estamos acercando a la mitad de la mañana y ya el calor comienza a notarse; la temperatura ha subido bastante y no tenemos posibilidad de buscar sombra, así que nuestra botellita de agua es una de las mejores compañías.
Dejamos atrás la ermita y salvamos, por un paso elevado la autovía A-6, tomando un andadero al pie de la LE-142y mas adelante salvamos el cauce del río Jerga. Nada mas pasarlo, nos encontramos con un curioso matrimonio y su perrito (el es portugués y la señora es gallega) que están realizando el camino Lisboa-Santiago-Jerusalem, y a los que les deseamos ¡¡¡buen Camino!!!
Matrimonio que realizaba el Camino Lisboa-Santiago-Jerusalem
Continuamos pegados a la carretera para, en unos 400 metros, salir por la izquierda y atravesar Murias de Rechivaldo, población maragata, y donde ya hemos caminado 8,52 kilómetros. La parroquial de San Esteban, del XVIII, queda a mano derecha y nosotros pasamos junto al mesón El Llary el albergue privado Las Aguedas, tomando en ese momento una larga recta, de 2,5 kilómetros, en ligera subida

Camino a la salida de Murias de Rechivaldo
Este nos lleva a cruzar, con gran cuidado, la LE-142, y tomar un andadero pegado a la LE-CV-192. Cerca de media hora después, ascendiendo de forma muy tendida, pasamos junto a un área de descanso que nos queda la derecha y, acto seguido, arribamos a Santa Catalina de Somoza, donde ya hemos caminado 12,86 kilómetros, mas de la mitad del recorrido. Es un antiguo pueblo de arrieros maragatos, de recias casas con portalones de doble hoja siempre pintados de algún color primario. Un par de albergues, dotados de bar, y un mesón, nos pueden permitir un pequeño descanso si así se requiere. Atravesamos el pueblo por la calle Real y, prácticamente al final del caserío, salimos a la carretera justo donde se halla un moderno crucero sobre base de piedra
Crucero a la salida de Santa Catalina de Somoza y miembros de la Asociación caminando
Caminamos casi 300 metros por la LE-CV-192y recuperamos el andadero que va pegado a ella, que de nuevo sigue en un ascenso casi imperceptible. Caminados 16,94 kilómetros desde el inicio, llegamos al caserío de El Ganso y en él nos encontramos el famoso Cowboy bar, lugar donde algunos reponemos nuestra necesidad de hidratarnos.
 

Entrada al bar Cowboy
Pasamos después junto a una fuente pegada a la iglesia de Santiago, accediendo de nuevo al asfalto de la carretera, continuando unos metros por ella y, finalizada la localidad, nos aguarda el mismo guión: la monotonía del andadero, que en algunos tramos se estrecha y obliga a caminar muy pegados al asfalto, aunque también se ensancha junto a un pinar. Después dejamos a mano derecha el cruce a las localidades de Rabanal Viejo y La Maluenga y, tras pasar sobre el río Rabanal Viejo, abandonamos la carretera por la derecha, para tomar una senda que sube entre un robledal, avanzando pegados a una valla rematada de cruces hechas con palos, donde algunos peregrinos se detienen a colocar la suya.
Cruces de madera colocadas por los peregrinos en la valla metálica
Volvemos de nuevo junto a la carretera y vemos, a mano izquierda, el monumental roble del peregrino, conocido por el sobrenombre de carballo de Fonso Pedredo
Roble del peregrino, cerca ya de Rabanal del Camino
Seguimos nuestro camino y un poco mas adelante, también a mano izquierda, está la ermita del Cristo de la Vera Cruz, propiedad de la Junta Vecinal y, antes de llegar al asfalto de la LE-142, tomamos por la derecha para acceder, por la calle Real, al caserío de Rabanal del Camino, donde hemos caminado los 23,96 kilómetros de nuestra etapa. Una vez allí, hemos dado buena cuenta de las viandas de la comida, bien las que hemos llevado cada uno de nosotros o las que nos han proporcionado los diversos establecimientos con los que cuenta la localidad. Un bien merecido reposo, tras la comida, y una visita a la iglesia de la localidad, nos acerca a la hora de partir en autocar hacia León. Son las 18:30 de la tarde y nos despedimos de Rabanal; tras casi una hora de viaje, estamos de nuevo en la ciudad de León y hemos dada por concluida la actividad del día de hoy.
JOSE MARIA GUERRA VALLE

ASTÚRICA AUGUSTA NOS ESPERA…


          Este último domingo de noviembre nos pusimos en marcha a las 9 h. de la mañana en dirección a La Bañeza para, desde esta localidad, realizar a pie la última etapa del Camino de la Ruta de la Plata que habíamos iniciado, también por etapas, desde Benavente en el mes de enero del corriente año.
             
          El autocar nos dejó muy cerca del punto de partida y, desde aquí, un pequeño grupo de no más de una docena de los nuestros inició la etapa en su primer tramo hasta Palacios de la Valduerna, localidad ésta desde la que el resto de romeros iniciaría este caminar por tierras del río Duerna.
          Hace una buena mañana para caminar, con agradable temperatura para ser un 25 de noviembre. Por otra parte y, en contra de los pronósticos meteorológicos, la lluvia no hizo acto de presencia en todo el día , por lo que la jornada transcurrió con bastante júbilo entre todos los caminantes por tal motivo.
          Caminando mayormente por entre monte bajo se puede decir que tan sólo nos acompañaban las encinas, ya que el colorido del otoño no se hizo visible en todo el recorrido. Las voces de los perros delataban la presencia de cazadores, bien pertrechados que estaban a la captura de sus presas en este paisaje un tanto monótono.
           Atravesando la autovía A-6 llegamos propiamente a la estación de Valderrey, punto en el que algunos aprovecharán para avituallarse, como otros también lo harán en el bonito entorno del puente romano del lugar conocido como VALIMBRE.



        Continuaremos hacia Celada de la Vega prácticamente en paralelo a la vía del antiguo ferrocarril de la Vía de la Plata.
          Ya en Celada nos encontramos con un numeroso grupo de los nuestros en las instalaciones del Hostal La Paz, donde aprovechan y han aprovechado para comer, tomar café y disfrutar del tiempo de ocio que el horario aún nos permite.
          ¿Qué camino tomamos ahora para seguir hacia Astorga? Si bien hasta aquí hemos tenido una buena señalización del camino a recorrer, ahora tenemos un dilema para continuar sin transitar por asfalto, más cansado, ya se sabe, sobre todo cuando te faltan unos pocos kms. y ya tienes ganas de llegar. Un lugareño nos dice que cuantos peregrinos pasan por esta localidad alaban lo bien que llegan hasta aquí, pero que siempre preguntan por dónde continuar, que si hay un camino para llegar hasta Astorga. Lo cierto es que no hay señalización alguna, por lo que seguimos los consejos de este buen samaritano subiendo a lo más alto del pueblo para seguir por senda o camino tan sólo durante un breve tiempo; este camino nos conducirá a una de las rotondas de la autovía y, desde aquí, cruzando, llegar a Astorga por la carretera N-VI.
          Unos y otros vamos llegando y desperdigándonos por esta sin par ciudad imperial que fue en época romana. Disponemos de tiempo suficiente hasta las 6 h. de la tarde, en que regresaremos a León después de haber disfrutado de un estupendo día y haber recorrido unos 25 kms. por terreno llano que no ha presentado la menor dificultad, siendo así que hemos completado el Camino de la Ruta de la Plata que, si bien lo iniciamos en Benavente este año, como ya ha quedado dicho, lo cierto es que lo empezamos más atrás, concretamente en Zamora, aunque eso ya ocurriera el pasado año.
          Texto: Ángel-Lázaro López
  Fotografía: Nabor Martinez y Maribel Borrego

Centro de Día S. Andrés del Rabanedo. Camino Francés: Astorga- Rabanal del Camino.

Ha llegado el sábado del mes de Febrero tan esperado por todos nosotros. Salimos de nuestras casas hacia nuestro punto de encuentro en Trobajo del Camino, con una temperatura de siete grados bajo cero, pero con la certeza de que un soleado día nos iba acompañar en nuestro peregrinaje. En nuestras mochilas llevábamos todo lo necesario para realizar nuestra tercera etapa y una gran dosis de entusiasmo que se contagia y crece sin parar. 
Así llegamos en autobús a Astorga, tomamos un café caliente y sin entretenernos más de lo necesario comenzamos a caminar a las nueve de la mañana hacia Murias de Rechivaldo. El frío era contundente, pero entrábamos en una nueva comarca “La maragatería” y el paisaje  que se presentaba ante nuestros ojos empezaba a variar considerablemente de todo lo que hasta entonces habíamos visto.
Nuestras miradas absorbían todo lo que nuestros ojos pueden filtrar: los campos, los animales (caballos, perros, gatos), las construcciones de los pueblos y las infinitas señales del camino y de otros peregrinos que nos arropan durante todo el trayecto. Sin apenas darnos cuenta llegamos a Murias de Rechivaldo, un hermoso y cuidado pueblo con su bonita iglesia.
 
Nuestra piernas no se detuvieron hasta Santa Catalina de Somoza, atravesamos sus calles, con sus interesantes casas, que mostraban ya la arquitectura típica de la comarca, sus puertas pintadas de azul y verde dotaban a esta localidad de una entrañable sensación.
Y con toda la inspiración del mundo seguimos hasta  El Ganso, donde una mujer y su hija acompañadas de sus acogedoras mascotas, perro y gato, nos dieron una grata acogida y nos indicaron que hasta Rabanal del Camino quedaban otras dos horas casi de trayecto. 
 Los ánimos estaban bien, el cansancio no se mostraba evidente y continuamos hacia Rabanal del Camino.  A pesar de ser invierno, este tramo nos ofreció un motivador paisaje al adentrarnos en pequeños bosquecillos de robles. Por fin llegamos a Rabanal de Camino y disfrutamos de la tan esperada comida. 
Muy cerca de nuestro objetivo del día, Foncebadón, arropados de un calor sorprendente para estas fechas, realizamos este último trayecto que aunque era más duro, realmente fue cautivador. Mirando hacia atrás, apreciábamos la belleza de nuestra tierra y la satisfacción de que ha merecido la pena realizar este esfuerzo. 
El camino, el paisaje, sus pueblos, sus gentes, empiezan a formar parte de nuestra  experiencia, pero hay algo que empieza a calar entre todos nosotros y es la buena relación del grupo, el aprendizaje humano nos enseña a cada paso que damos. Por fin, llegamos a la Cruz de Ferro ¡una etapa más!.
Y mirando al infinito pensamos “Ya queda menos…” 
Eva G.

Despedida a una periodista querida

Ayer me encontré esta noticia en facebook:
¡qué perdida para el periodismo de Astorga y de la provincia y por ende también para todos! Nosotros como Asociación, agradecemos el trabajo que realizaba esta joven periodista, impulsando el camino de Santiago. Le deseamos que en paz descanse.
Sta Marta de Tera
En el verano del 2010 Maite Almanza Vallinas, firmó junto con otros autores —entre los que destacan el abad de San Isidoro, Antonio Viñayo, y el escritor Rogelio Blanco ex director general del Libro— el libro El corazón del Camino, sobre la Ruta Jacobea.
Con nuestro sentimiento de pena, queremos haceros llegar este pequeño homenaje.