17ª Mujeres y hombres de Omaña, Viejo Camino de Santiago en la provincia de León

17ª Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
Rosa Fadón y Rafael Cid

Mujeres y hombres de Omaña.
En Omaña encontramos mujeres admirables, emprendedoras y hombres atrevidos.

Para verlo más cómodamente picad aquí.

En Canales está la mansión donde nació Faustina, la madre de Alejandro Casona. Es una de esas mujeres que triunfó en un mundo de hombres, Faustina Álvarez Posadilla que fue la primera mujer del cuerpo de Inspectores de Educación, cargo que ocupó después de ser maestra. La casa familiar se conserva en lo alto de la plaza ocupando casi una manzana y aunque no tiene siete balcones, como la de la obra de Alejandro Casona, ni él nació en esta localidad, seguro que el autor encontró entre los recuerdos de la infancia, pasados junto a sus abuelos maternos, temas para la trama de sus obras literarias.
Ejemplo de mujeres que brillaron en un mundo de hombres son Faustina de Canales y La Viuda de Riello

En la Iglesia se venera la imagen de la Virgen de la Piedad muy milagrera, que a mí me recuerda a la del pueblo de mi padre que llevan en romería a Castro Tierra, cerca de la Bañeza, para atraer la lluvia e interceder por los labradores. Cuentan que en la vecina localidad de Soto y Amío cuando estaban padeciendo una gran sequía, sacaron en procesión a esta imagen, pero no llevaban mucho tiempo caminando cuando se desencadenó la tormenta más grande que recordaban los viejos del lugar. Aunque se encuentra en Canales la Virgen era para Soto y Amío, pero los bueyes que tiraban del carro que la transportaba se negaron a continuar camino. Se interpretó que el deseo de la Virgen era permanecer en ese sitio. Esta clase de preferencias de santos y vírgenes a la hora de elegir una ubicación, se produjo también en Pandorado, como luego veremos.
Antes de salir de Canales visitamos el moderno edificio que alberga la sede de “Cuatro Valles” donde a buen seguro que Mar y sus compañeras os informarán de todo lo necesario para llevar a buen término vuestro peregrinar por el viejo camino de Santiago.
Soto y Amío son dos pueblos hermanados que comparten la misma iglesia. Amío está en la carretera pero hay que bajar hacia el río para visitar Soto. La iglesia se yergue en un altozano entre ambos, quizá antiguamente fuera un castro o un punto estratégico de observación en mitad del valle.
Una placa en el atrio nos da cuenta de que allí fue bautizado D. Fidel García Martínez, que llegó a ser obispo de Calahorra y se enfrentó al franquismo por los años 50, pues navegando contra las corrientes imperantes en la época, escribió una carta pastoral criticando al nacismo, titulada “Algunos errores modernos”. Si tenemos en cuenta que la homilía fue redactada en 1942 estaremos de acuerdo en que este omañés le echó mucho valor. Mª Antonia San Felipe, doctora en historia y ex alcaldesa de Calahorra, ha publicado un libro sobre su biografía y junto con el artículo del escritor y periodista Ernesto Escapa han contribuido a esclarecer la verdad. Consideran que se obró de mala fe con el sacerdote, por querer ocultar la persecución contra los católicos en Alemania y el racismo de su ideología. El texto de la pastoral recorrió el mundo entero. «El Foreign Office británico hizo una edición especial que fue noticia en The New York Times y la resistencia francesa la difundió por los canales clandestinos… en definitiva, pasó a formar parte de la propaganda antinazi en todo el mundo», detalla. En Barcelona, en 1952, fue víctima de una trama acusándole de despilfarros y de haber sido visto en prostíbulos. D. Fidel renunció al obispado y se retiró con los jesuitas a Oña.
Los omañeses son dados a seguir su recto criterio, aunque les acarreen problemas, pues en una ocasión leí que ya los romanos les llamaron hombres-dioses por su resistencia no sólo frente al enemigo sino también frente a las dificultades. De ahí que bautizaran a la región como Homus Manium, origen etimológico de Omaña, aunque hay otras teorías: El P. Martino dice que el vocablo procede de un hidrónimo prerromano, que O es la contracción de agua y maña sería el nombre del río. Creemos que ambas acepciones se ajustan a la verdad.
En Riello, encontramos la historia de otra mujer admirable y emprendedora. Su casa está frente a la iglesia,“La casa de la Viuda”, comercio que hasta que dejó de funcionar en 1953 suministró mercancías, papelería, joyas, calzados, ultramarinos y aperos de labranza a todo el norte de España. Esta señora representaba en la zona a la Compañía General de Tabacos y era además la corresponsal de la Caja de Ahorros de León, tenía la representación exclusiva de importantes firmas comerciales como Tamburini… Antes de marchar pudimos admirar la iglesia, puesta bajo la advocación de San Juan Degollado, con un buen retablo barroco y un hermoso relieve de la decapitación del bautista, aunque sentimentalmente lo que más atrajo mi atención fue la vidriera de la entrada, con una inscripción indicando que fue donada por la extinta Caja León.
Saliendo del pueblo en dirección a Pandorado, después de cruzar el río Ariegos, tomamos el Cordel de la Trashumancia que nos conduce a Campodiós, al pie del santuario de Nuestra Señora de Pandorado. Este campo dio nombre a varias familias de Riello, que se apellidan Dediós. Hasta aquí llegaba la Cañada Real del puente la Vizana, que viene desde Trujillo. La Mesta fue abolida en 1836, pero de ella nos puede hablar nuestro compañero de la Asociación Manuel Rodríguez, con la autoridad de ser especialista en el tema, por sus estudios y publicaciones.
Pandorado debió de ser una Venta que conserva multitud de servicios. La ermita de Pandorado, varias Casas Rurales, la gasolinera y los dos restaurantes, el de Resthy y el Yordas se encuentran minimizados por una gran construcción hotelera que cuenta con Spá y helipuerto, aunque en la actualidad permanece cerrada.
El pensamiento de D. Fidel y el sentimiento de Segundo y Úrsula marcaron sus vidas sin importarles lo que pensaran los demás.
En este lugar apartado nos encontramos con otros personajes extraordinarios, casi míticos llamados Segundo y Úrsula, omañés él, asturiana ella, con una hermosa historia de amor que les llevó a Cuba y Nueva York. A pesar de las distancias lograron juntarse y volvieron casados a este Pandorado por donde nosotros transitamos… y es que el “oficio de peregrino” consiste también en llevar a través del camino, las historias amables de la gente. Hoy el retrato de Segundo y Úrsula me lo muestra su yerno e hija, Eugenio y Anita, que siguen conservando la casita blanca junto a la ermita, donde vivieron estos valientes. Eugenio nos llevó hacia la pendiente donde se oía el rumor del río, que brillaba en el fondo del valle.
Nos mostró la fuente y un lugar en la roca labrado con una cruz, donde dice la tradición que los pastores encontraron la imagen de la Virgen. Nos cuenta que la llevaron a la iglesia de la Omañuela, a la que pertenece este lugar de Pandorado, pero que misteriosamente desaparecía y volvía aquí, como en el caso que contamos antes. Entonces comprendieron que la Virgen quería una ermita en ese lugar así que se pusieron manos a la obra para construir el Santuario, desde donde la Virgen comenzó a hacer milagros. 
Cuenta la leyenda que un cristiano escapando de los musulmanes invocó a esta Virgen la cual hizo crecer los trigales y escondido entre sus altas espigas pudo escaparse de sus perseguidores.
Blog de Excursiones de Rafa y Rosi
Blog de Asociación Camino Santiago de León“Pulchra Leonina”
Foto 1: Rafael Cid: Casa de Faustina en Canales
Foto 2 : Rafael Cid: Iglesia de Soto y Amío
Foto 3: Rosa Fadón: Iglesia y Casa de Faustina en Riello
Foto 4: Rosa Fadón: Peregrinos por Omaña

De Canales al Castillo de Omaña, Viejo Camino de Santiago

Recuerdos de la etapa:

El domingo 16 de marzo la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” hicimos esta etapa  de Canales al Castillo, con alegría, pues después de tantas jornadas marcadas por las inclemencias del tiempo, ahora disfrutábamos de un hermoso día de sol.
Se inició la peregrinación en la entrada del pueblo de Canales, torciendo a la derecha por la primera calle, que sube casi paralela al río, va por debajo del puente que cruzó la autopista y tomando la dirección a un gran almacén de carbón emprendimos la ruta por sendero a media ladera con un ascenso fácil y continuando por la Cañada Real con unas vistas panorámicas maravillosas.

Al llegar a Riello nos esperaban D. Eli, el sacerdote, para enseñarnos la iglesia y  nuestros amigos Elena, Mar, Esteban, entusiasmados en charlar sobre el Viejo Camino y para acompañarnos en un tramo de la etapa.

Riello
Rafa había prestado su traje de peregrino medieval, para colocarlo en la plaza y que sirviera de homenaje festivo en esta fecha en la que peregrinábamos los de León.
Riello
Cuando llegamos a Pandorado el traje de peregrino de Rosi se exhibía a la puerta del Restaurante de Resthy y Geli. Nos dijeron que muchos clientes preguntaban por qué y nos agradó que nuestra iniciativa sirviera para publicitar esta antigua ruta Compostelana.
Riello al Castillo
Tras un refrigerio y charla con los dueños, a los que estamos tan agradecidos por la ayuda recibida a la hora de investigar la ruta, seguimos hasta La Omañuela.
Riello al Castillo
Allí Elena y Mar nos facilitaron la visita al templo y a las antiguas escuelas. Se estaba de maravilla en el famoso coto pesquero del río, en la zona preparada con mesas de madera. Nos dijo que había días en verano que aquello se llenaba de gente y había contado hasta 40 coches…
No es de extrañar, es un lugar paradisíaco.
Riello al Castillo
La ruta hasta el Castillo iba a la orilla del río, por una estrecha senda sombreada de vegetación, muy agradable.
Tras comer en el Castillo visitamos las ruinas de Urbicua y nos acercamos a disfrutar del río, que venía crecido, vibrante, hermoso y que constituyó un descanso para nuestros pies.
Riello al Castillo
Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafa Cid

Viejo Camino: La Pola de Gordón- Carrocera- Canales, 16 de febrero de 2014


En otra fría mañana de febrero, retomamos elViejo Camino en La Pola de Gordón. Hoy el café se hace necesario, ya que vamos a pasar la Collada de Urdiales y presenta un aspecto blanco.
Atravesamos el puente sobre el río Bernesga, dejando atrás al pequeño grupo que solo andará la segunda parte de la etapa de Carrocera a Canales. El río viene con un amplio caudal, normal para las lluvias y deshielos que os acompañan.

A este lado del puente pasamos junto a la antigua discoteca de La Pola “Royal Sigors”, en la que los jóvenes de varias generaciones pasamos las noches de verano entre verbena y verbena.

Dejamos atrás las vías del tren por un paso inferior y emprendemos la subida por carretera hacia Los Barrios de Gordón. Tenemos suerte. Es un día soleado aunque la noche ha sido heladora.

 
En esta ocasión nos acompañan varios miembros del Club de montaña Collalampa de Ciñera de Gordón, a los que agradecemos su inestimable guía y ayuda.
 
 

Saliendo de Los Barrios de Gordón, seguimos el ascenso por una pista que sale a la izquierda, en la que el barro se torna pronto en nieve. Una subida con un desnivel de unos 400 metros que discurre entre robles, hayas y monte bajo.

 

A nuestra derecha se vislumbra la cresta que desde el monte Miezca nos lleva a Fontañan, donde se encuentran trincheras y nidos de ametralladora del frente republicano que se estableció en toda la zona durante la Guerra Civil, para defender el paso de Pajares, contra los aviones que nacionales que procedían de la base de la Virgen del Camino. En estas montañas que nos rodean se pueden encontrar numerosos restos de líneas defensivas de la Guerra, que conforman por si mismas una más que interesante excursión.

Al llegar a la Collada de Urdiales, se reagrupa a todos los compañeros, ya que los ritmos de subida son variados, y después de un pequeño descanso, en el que no viene mal reponer fuerzas, retomamos la marcha, esta vez en descenso hacia Santiago de las Viñas. La nieve de la Collada está helada por lo que en el primer tramo hay que tener cuidado con los resbalones.

 

Llegamos a una zona de robles, que nos lanza en un fuerte descenso hacia la otra vertiente del pequeño valle. Pero nuestros guías se han tomado la molestia de convertir sus huellas en la nieve en pequeños escalones que facilitan el descenso. Seguimos descendiendo algo mas suave entre los pequeños robles que nos rodean, hasta llegar a un claro, donde de nuevo nos reagrupamos y tomamos el camino que se abre ante nosotros. Las fuentes manan a nuestro alrededor formando cascadas que descienden rápidas por las laderas al Arroyo Torres.

Ahora ya todo parece un paseo tranquilo en suave descenso por el camino.

Pero no. De repente, todos los compañeros que nos preceden, abandonan el camino, inexplicablemente desde nuestra situación, y suben por la ladera escarpada, como cabras a cuatro patas. Los que cerramos el grupo, divisamos el problema: El agua invade de pronto el camino, confundiéndose camino y arroyo en uno solo, quedando solo piedras salteadas como testigos de la separación.

Con mucha precaución, miedo y tiempo, ya que la ladera está deslizante y escarpada, y a diferencia de nuestros guías, no somos avezados montañeses,  logramos después de casi una hora, pasar todos este pequeño trecho. Al pisar suelo firme, aun nos queda volver a vadear el arroyo durante unos veinte metros, con lo que ya exhaustos, pasamos como cuadra y el goretex demuestra su fama y su precio.

En este punto, agradecer a todos los compañeros que ayudaron a aquellos que por diversos motivos, nos resulto una experiencia difícil, ya que demostraron su verdadero valor humano y compañerismo.

Ahora si, seguimos un tranquilo descenso por el camino embarrado hacia Santiago de las Villas. Atravesamos dos cortados formados por la erosión del agua en el devenir de los años (geologicos) y dejamos atrás verdes prados que invitaban a pararse y disfrutar de la tranquilidad.

Divisamos las primeras casas de Santiago, pasamos junto al Teleclub, donde algunos compañeros harán un alto en el camino, y seguimos hasta llegar a Carrocera, donde esperan los autocares para aquellos que desean dar por finalizada la etapa.

Unos por cansancio, otros por hambre y otros por la desgana de pisar asfalto, nos quedamos y partimos hacia Canales a tiempo de tomar unos cafés.
Dado que ya terminamos pronto, adelantamos la salida para llegar antes a casa y descansar para el lunes.

Un abrazo muy fuerte a Pilar y a Buzzi, que no pudieron acompañarnos a última hora, agradeciendo a Buzzi su tiempo en prepararnos la etapa y conseguir unos guías tan conocedores de la zona.

Aquí teneis un enlace al album completo.
Etapa La Pola de Gordón-Carrocera-Canales 16/02/2014
Os dejo tambien la foto del grupo de la llegada a La Pola de Gordón el pasado 26 de enero.