Viejo Camino: La Pola de Gordón- Carrocera- Canales, 16 de febrero de 2014


En otra fría mañana de febrero, retomamos elViejo Camino en La Pola de Gordón. Hoy el café se hace necesario, ya que vamos a pasar la Collada de Urdiales y presenta un aspecto blanco.
Atravesamos el puente sobre el río Bernesga, dejando atrás al pequeño grupo que solo andará la segunda parte de la etapa de Carrocera a Canales. El río viene con un amplio caudal, normal para las lluvias y deshielos que os acompañan.

A este lado del puente pasamos junto a la antigua discoteca de La Pola “Royal Sigors”, en la que los jóvenes de varias generaciones pasamos las noches de verano entre verbena y verbena.

Dejamos atrás las vías del tren por un paso inferior y emprendemos la subida por carretera hacia Los Barrios de Gordón. Tenemos suerte. Es un día soleado aunque la noche ha sido heladora.

 
En esta ocasión nos acompañan varios miembros del Club de montaña Collalampa de Ciñera de Gordón, a los que agradecemos su inestimable guía y ayuda.
 
 

Saliendo de Los Barrios de Gordón, seguimos el ascenso por una pista que sale a la izquierda, en la que el barro se torna pronto en nieve. Una subida con un desnivel de unos 400 metros que discurre entre robles, hayas y monte bajo.

 

A nuestra derecha se vislumbra la cresta que desde el monte Miezca nos lleva a Fontañan, donde se encuentran trincheras y nidos de ametralladora del frente republicano que se estableció en toda la zona durante la Guerra Civil, para defender el paso de Pajares, contra los aviones que nacionales que procedían de la base de la Virgen del Camino. En estas montañas que nos rodean se pueden encontrar numerosos restos de líneas defensivas de la Guerra, que conforman por si mismas una más que interesante excursión.

Al llegar a la Collada de Urdiales, se reagrupa a todos los compañeros, ya que los ritmos de subida son variados, y después de un pequeño descanso, en el que no viene mal reponer fuerzas, retomamos la marcha, esta vez en descenso hacia Santiago de las Viñas. La nieve de la Collada está helada por lo que en el primer tramo hay que tener cuidado con los resbalones.

 

Llegamos a una zona de robles, que nos lanza en un fuerte descenso hacia la otra vertiente del pequeño valle. Pero nuestros guías se han tomado la molestia de convertir sus huellas en la nieve en pequeños escalones que facilitan el descenso. Seguimos descendiendo algo mas suave entre los pequeños robles que nos rodean, hasta llegar a un claro, donde de nuevo nos reagrupamos y tomamos el camino que se abre ante nosotros. Las fuentes manan a nuestro alrededor formando cascadas que descienden rápidas por las laderas al Arroyo Torres.

Ahora ya todo parece un paseo tranquilo en suave descenso por el camino.

Pero no. De repente, todos los compañeros que nos preceden, abandonan el camino, inexplicablemente desde nuestra situación, y suben por la ladera escarpada, como cabras a cuatro patas. Los que cerramos el grupo, divisamos el problema: El agua invade de pronto el camino, confundiéndose camino y arroyo en uno solo, quedando solo piedras salteadas como testigos de la separación.

Con mucha precaución, miedo y tiempo, ya que la ladera está deslizante y escarpada, y a diferencia de nuestros guías, no somos avezados montañeses,  logramos después de casi una hora, pasar todos este pequeño trecho. Al pisar suelo firme, aun nos queda volver a vadear el arroyo durante unos veinte metros, con lo que ya exhaustos, pasamos como cuadra y el goretex demuestra su fama y su precio.

En este punto, agradecer a todos los compañeros que ayudaron a aquellos que por diversos motivos, nos resulto una experiencia difícil, ya que demostraron su verdadero valor humano y compañerismo.

Ahora si, seguimos un tranquilo descenso por el camino embarrado hacia Santiago de las Villas. Atravesamos dos cortados formados por la erosión del agua en el devenir de los años (geologicos) y dejamos atrás verdes prados que invitaban a pararse y disfrutar de la tranquilidad.

Divisamos las primeras casas de Santiago, pasamos junto al Teleclub, donde algunos compañeros harán un alto en el camino, y seguimos hasta llegar a Carrocera, donde esperan los autocares para aquellos que desean dar por finalizada la etapa.

Unos por cansancio, otros por hambre y otros por la desgana de pisar asfalto, nos quedamos y partimos hacia Canales a tiempo de tomar unos cafés.
Dado que ya terminamos pronto, adelantamos la salida para llegar antes a casa y descansar para el lunes.

Un abrazo muy fuerte a Pilar y a Buzzi, que no pudieron acompañarnos a última hora, agradeciendo a Buzzi su tiempo en prepararnos la etapa y conseguir unos guías tan conocedores de la zona.

Aquí teneis un enlace al album completo.
Etapa La Pola de Gordón-Carrocera-Canales 16/02/2014
Os dejo tambien la foto del grupo de la llegada a La Pola de Gordón el pasado 26 de enero.