Colaboradores con el Viejo Camino de Santiago en León

El otro día tuvimos una reunión con miembros de la Asociación La Virgen de la Velilla y les entregamos los diplomas de «Colaborador con la Asociación Camino de Santiago León «Pulchra Leonina», para que se los hicieran llegar a los vecinos de La Mata de Monteagudo, Renedo de Valdetuéjar, San Martín de Valdetuéjar, Taranilla y Cegoñal.
Virgen de Velilla
Hoy hemos vuelto a recorrer los tramos del Viejo Camino de Santiago, que hemos realizado en nuestra provincia de León (sólo que en coche, je, je), para entregar el resto de los diplomas a todos los colaboradores de los distintos pueblos del recorrido, que nos acogieron.
Entregamos el diploma de «colaboradores con la ACSLeón «Pulchra Leonina» a los vecinos de La Acisa de las Arrimadas, a la Asociación La Collada y al teleclub, que nos acogieron en nuestro peregrinaje por el Viejo Camino de Santiago, el día 10 de marzo.
Viejo Camino de Santiago
A continuación paramos en La Ercina y le hicimos entrega del diploma a los colaboradores de la Estación, Matías, Germán.

Seguimos a Yugueros a dejar el diploma a la parroquia, a los amigos Tino y Amor.

Yugueros

Entregamos el diploma de «colaboradores con la ACSLeón «Pulchra Leonina» a los vecinos de Cistierna, a la Asociación de la Ruta Vadiniense, a los responsables del Museo Ferroviario, que nos acogieron en nuestro peregrinaje por el Viejo Camino de Santiago, el día 17 de febrero.
Viejo Camino de Santiago
Entregamos el diploma de «colaboradores con la ACSLeón «Pulchra Leonina» a los vecinos de Puente Almuhey, a la familia de Piedad y Luis, que nos acogieron en nuestro peregrinaje por el Viejo Camino de Santiago, el día 27 de enero.
Viejo Camino de Santiago
Continuamos a visita al Santuario de la Virgen de la Velilla, donde estaban reunidos los de la Asociación.  Fotografiamos los libros del Viejo Camino de Santiago a los pies de la crucero peregrino.
Santuario de la Velilla en el Viejo Camino de Santiago
Entregamos el diploma de «colaboradores con la ACSLeón «Pulchra Leonina» a los vecinos de Barrillos de las Arrimadas, a la Asociación Nuestra Señora de los Remedios y al teleclub, que nos acogieron en nuestro peregrinaje por el Viejo Camino de Santiago, el día 10 de marzo.
Viejo Camino de Santiago
Entregamos el diploma de «colaboradores con la ACSLeón «Pulchra Leonina» a los vecinos de la Devesa, a la Asociación de Nuestra Señora del Rosario y al teleclub, que nos acogieron en nuestro peregrinaje por el Viejo Camino de Santiago, el día 10 de marzo.
Viejo Camino de Santiago
Entregamos el diploma de «colaboradores con la ACSLeón «Pulchra Leonina» a los vecinos de La Losilla y San Adrián, que nos acogieron en nuestro peregrinaje por el Viejo Camino de Santiago, el día 10 de marzo.
La Losilla

Aquí tenéis más fotos de la entrega de diplomas.

Pronto volveremos a rehacer la ruta, con invitados o solos, caminado o en coche… siempre vale la pena encontrarnos con estos estupendos colaboradores y amigos.

Cistierna a Boñar. Etapa, Viejo Camino de Santiago

Como sabéis el 10 de marzo la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León, «Pulchra leonina» realizamos esta etapa. Vosotros ya tenéis noticia de las dos partes: Cistierna a la Ercina y la Ercina a Boñar, porque escribimos en el blog, dos entradas de anticipo, cuando fuimos a marcar.

La Losilla

El día en cuestión fue lluvioso y frío. Tuvimos que ponernos polainas y capa de agua y agarrar el paraguas y los guantes, en fin, que ya os podéis imaginar. Pero al peregrino todo nos parece bien, embelesados como vamos con las bellezas del paisaje, entre robles, colladas, hermosos pueblos plagados de arte y de historia y además tenemos la conversación de los amigos, con los que hacemos el Camino.

Paramos a tomar un café en Cistierna y tuvimos la suerte que nos invitaron a frisuelos. Estaban calentines, recién hechos y nos reconfortaron.

En Yugueros vimos la iglesia, de la que tenéis fotos aquí.

Cuando llegamos a la Ercina no tuvimos necesidad de subir por la collada, por el Camino León, como habíamos marcado en nuestra anterior entrada. Pues sabréis que yendo a la preparación de la etapa, en La Acisa de las Arrimadas conocimos a Alberto y él nos enseñó el camino de Acisa a la Ercina, que usan para ir a sus fincas. Incluso vino a La Ercina a acompañarnos en la etapa, nos abrió la ermita de San Antonio Abad y San Hipólito. Luego nos refugiamos en el teleclub de Acisa, donde pudimos hacer la parada técnica, nos tomamos el tente-pie de las 12 y nos recuperamos del frío, desembarazándonos por un momento de nuestras capas de agua.

También nos abrió el templo parroquial de Santa Marina, que comparte La Acisa con Barrillos de las Arrimadas y nos acompañó hasta la ermita de los Remedios, para que tomaramos allí, por la Puerta de Galicia, la Senda del Cordal de la Varga hacia la Devesa de Boñar.

La Devesa de Boñar

Cuando llegamos a la Devesa, en el teleclub paramos a comer. Aunque hubiéramos deseado ver con detalle el pueblo, que tiene muchos alicientes, iglesia, escudos nobiliarios, pilón y lavadero y magníficas vistas desde el cementerio, no fue posible, pues la lluvia no paraba. Ved aquí nuestras fotos de la Devesa

Continuamos hasta la Losilla donde nos aguardaba Pelayo, para hablarnos de los mártires, enseñarnos la iglesia y contarnos la historia que se centra en ella.

Empezó entonces a clarear y cuando llegamos a Boñar, hasta pudimos ver los rayos del sol.

Boñar

Lo que no disminuyó fue el frío, aunque tratamos de mitigarlo con bebidas y sabrosos dulces del lugar.

Cuando llegaron las 5,30 entramos en la iglesia para escuchar a Pedro, que nos hablaba de ella y de otros detalles de la villa. Luego salimos a la plaza a seguir escuchando su relato y contemplar los símbolos de la ciudad, ya sabéis «el maragato en la torre y en la plaza el negrillón», como dice la canción.

Boñar

Ved nuestras fotos de Boñar. Y hasta la próxima amigos.

De Cistierna a la Ercina. Anticipo Viejo Camino de Santiago

Retomamos el Viejo Camino de Santiago, después la última etapa, cuando dejamos Cistierna junto a la estación de ferrocarril, con el buen sabor de boca, debido a la presentación del museo de los ferroviarios, que nos hicieron Siro Sanz, Manuel y Ana.
Seguimos la etapa 12ª que marcan los libros del Vexu Kamín de Julián González Prieto, Ed. Monte Casino, 2004 y El Viejo Camino de Santiago de José Fernández Arenas, Ed. Vadinienses, 2006 y las indicaciones del blog el Camino olvidado, que podéis consultar aquí.
Yugueros

Los pioneros han concluído la etapa La Mata de Monteagudo Cistierna

Iniciamos esta etapa preparatoria, desde la orilla de la estación de ferrocarril de Cistierna.

Va una senda bastante inundada, casi en paralelo al río.

Llega un momento en que divisamos un crucero con una inscripción de “La cruz del molino”, algo que los antiguos propietarios han dejado en recuerdo de sus progenitores.

Estamos junto al antiguo molino de Sandalio y próximos a la confluencia del río Esla y el río Mercadillo, que nace por encima de Yugueros.

Yugueros
Vemos ante nosotros el puente del Mercadillo, muy bien situado en un cruce de caminos, casi enfrente al pueblo de Sorriba y próximo a Cistierna y al pueblo de Modino.

Nosotros utilizamos la palabra mercadillo, que quiere decir, un mercado pequeño o de objetos de pequeño valor. Sin embargo antes de esta acepción tuvo una significación muy diferente. Como sabéis primero fue un topónimo, o nombre de lugar, que lleva mucho tiempo con nosotros, miles de años, miles de grupos humanos la han usado. Esta palabra es anterior al puente del Mercadillo, que aquí vemos, pues a este le dio nombre el río homónimo.  Y es anterior a que en sus alrededores se ubicaran las ferias, que llegaron a ser tan famosas, que mercadillo pasó a nombrar las propias ferias, aunque se realizaran en cualquier lugar.

El Padre Martino dice que mercadillo es un hidrónimo. Todo León está lleno de nombres hidrónimos, parece una risa, que tantas palabras signifiquen agua, pero así es. Pueblos antiguos que lo habitaron quedaron admirados y entusiasmados con el agua que tenemos por doquier, una bendición de Dios, Él sea alabado.

Estos edificios del antiguo hospital de peregrinos.
Después de cruzar el puente podemos contemplar los restos de lo que hace tiempo fueron ermita y hospital de peregrinos bajo la advocación de San Bernabé y Santa Catalina.
Los “puristas” del viejo camino seguirían desde aquí hasta la ermita de San Pelayo, próxima a Modino, para girar a la derecha por la senda, en dirección a San Pedro de Foncollada, donde quedan los restos de un importante monasterio que, a buen seguro, daría a los peregrinos cobijo y comida.

Hoy en día los peregrinos viajan buscando los albergues y se informan de dónde pueden comer o descansar y antiguamente estas funciones las cubrían los monasterios y cofradías que regían ermitas o las parroquias de los pueblos, por eso las rutas tenían este trazado, que nosotros redescubrimos ahora con sorpresa. Si este camino se siguiera usando, pronto se modernizarían estos u otros lugares de acogida, por el momento hay albergues y casas rurales, teleclubs y bares dispuestos a acoger al peregrino por todos estos pueblos.

Desde aquí llegarían a la carretera, girando a la derecha, visitarían la ermita de San Roque, para finalmente alcanzar la iglesia y el pueblo de Yugueros.

Yugueros
Alli nuestros amigos habían quedado con nosotros para mostrarnos la iglesia parroquial dedicada a El Salvador.
Yugueros
Nos sorprende esta iglesia, cuyos datos podéis consultar aquí, su imagen de fortaleza en lo alto del pueblo.

Yugueros

Se han aprovechado columnas clásicas en el pórtico, alguna incrustada en su muro. En una ventana se ve una inscripción. Reluciendo en una esquina, un reloj de sol y ya en su interior, un magnífico retablo plateresco, recientemente restaurado, que nos deja deslumbrados.

Yugueros

Tiene también otras joyas, una virgen románica y en la sacristía se conserva un antiguo paño de Semana Santa.

Cerca del pueblo está confirmada la existencia de un asentamiento romano y probablemente en el lugar que ocupa la iglesia, estaría el puesto de observación del valle. Otros términos nos confirman su legado histórico. “El hoyón” y los “corrales” son topónimos romanos y han sido estudiados por nuestro amigo Siro Sanz, lo que podéis consultar aquí.
A la salida del pueblo, en dirección a La Ercina, nos encontramos con la ermita de San Roque.

Yugueros

Está el santito presidiendo el presbiterio con bordón de peregrino, solitario en la recién remozada ermita, junto a la que se congregan los fieles en la fiesta y hacen romería en la campa.

Yugueros

La tradición dice que el santo hizo el Camino y visitó Compostela. Es abogado de la peste y siempre aparece en las imágenes con un perro, que suscita casi tanta veneración como el santo, porque creen que fue su salvador. En realidad cuando el santo, infectado por la peste se retiró al bosque para no contagiar a nadie, un chucho cogía comida de la cocina de su amo y se la hacía llegar al santo. “Mosqueado” el amo siguió al perro y entonces descubrió al enfermo, le llevó a su casa para que se repusiera. Aunque dicen los libros que la verdadera curación fue gracias a la intervención de un ángel, nosotros siempre lo representamos con el perrito. ¡Cosas del marketing!

Desde aquí el peregrino seguía recto a La Ercina, que está a cuatro zancadas.

El día que fuimos a conocer la etapa, nosotros tomamos un camino por la sierra, para subir por Oceja a Sobrepeña, pero eso ya es otra historia, que os será contada próximamente.

Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid

VIENE HOMBRE DE LAS NIEVES…Y CON ÉL LA MUJER VIENE

Eso comentaba el pueblo
de la mítica Cistierna
al vernos allí llegar
con nieve hasta las orejas.
orejas es un decir,
pero la nieve nos llega
casi, casi hasta el ombligo,
casi, casi hasta las cejas
en matinal recorrido
por los montes y las sierras.

                *   *   *


 
Salimos donde dejamos
lo mejor de nuestras señas:
enfrente del Monasterio,
todo nieve y todo piedra.
Salimos con combustible
«tomao» con delicadeza.
Como era autoservicio,
la gente no tiene queja:
pos dos euritos, señores,
fue bien surtida la muestra.
Buen café y un buen bizcocho
es lo que la gente encuentra,
y una copita de orujo,
orujo de finas hierbas,
para iniciar animosos
nuestra inmediata carrera.
Y algunos se nos quejaban
de que era escasa la oferta.
Seguro que fueron esos
que el alpiste se metieran
(alpiste de buen orujo)
sin enfado y sin protestas.
¡Qué facilidad ORAL
tienen algunos, qué pena!
Y cuando se dice oral
no es de palabra, es de esa
boquita que Dios les dio
para expresar siempre quejas.
Mas…¡qué le vamos a hacer!
de todo tiene que haber
entre tanta gente buena.
Y pertrechados de todo,
iniciamos la experiencia.
Nunca anduvimos nosotros
sobre blancura tan nívea.
Pocas veces la blancura
acogía nuestras huellas
con tanta fraternidad,
con tanta delicadeza.
Una mancha de color
forma  una humana cadena
por aquellas montañitas
que casi a las nubes llegan.
Fotos que hicieron algunos
con máquinas siempre prestas
serpiente multicolor
reflejan por la ladera,
aunque más que una serpiente
éramos más bien…culebra.
Culebra que, afanosa,
por la falda blanca gatea.
Todo el mundo mira y mira
pero…¿hay alguien que vea
algo más que ese sendero
que han dibujado esas huellas
de aquellos que nos preceden
conformando la cabeza?
Habrá que reconocer
el esfuerzo que eso cuesta:
esos que abren el camino
hombres grandes,  recios eran;
que en la hondura de la nieve
no es fácil dejar la huella.
A lo mejor son los mismos
que la etapa antes hicieran
para que los peregrinos
dificultades no hubieran.
Y de ese grupo, el buen BUZZI
siempre va en la cabecera.
Pero en ese viaje previo
de esta etapa santiaguera,
Santiago no le ayudó
y una costilla al caerse
rompió de mala manera.
Mala pata no tuviste,
amigo Buci, en la senda
que mala fue tu costilla
costilla muy puñetera.
En fin, todos deseamos
que la lesión leve sea
y que pronto disfrutemos
de tu compañía señera.



                *   *   *

                       
                  
Sobresaliendo del blanco
fulgurante de la estepa
árboles solos nos miran
próximos a la vereda.
Árboles secos, huesudos
que hacia el cielo allí nos muestran
sus ramas frías, huesudas,
esas ramas casi yertas
que buscan desesperadas
indicios de primavera.
Sólo el verde invariable
de encinas y pinos llevan
una  vida de color
que a la nieve complementa.
Porque las hayas y robles
aún no se desperezan:
algunas hojas marrones
inmutables aún conservan.
Y las zarzas de gavanzas
de nieve casi cubiertas,
de refugio a criaturas
montaraces se presentan.
Ni siquiera los piornos
logran levantar cabeza
en aquellas soledades
de tan intensa belleza

                *   *   *

Una vez que ya llegamos
a la urbanita Cistieran,
poco quedaba que hacer,
pero importante ello era:
comernos allí el bocata
o un menú  de aquella tierra.
Engullido ya el condumio
y alguna visita hecha,
hacia casita volvimos
con más alegría que pena.

———————————

Texto:Nicolás Miñambres                                                            Fotografía: Marta Román

La Virgen de la Velilla a Cistierna.Etapa Viejo Camino Santiago

Amigo Buzzi, sentimos mucho que no pudieras acompañarnos hoy, después de la formidable labor que realizaste con tu equipo, en el marcaje de la etapa. Tuvimos un recuerdo entrañable para ti en el autobús y te echamos de menos, así que al volver a casa preparamos esta entrada, para que a través de las fotos, compartamos juntos estos momentos felices. ¡Qué te mejores!

Día 17 de Febrero, los Amigos del Camino de Santiago de León «Pulchra Leonina» realizamos la etapa del Viejo Camino de Santiago, desde el Santuario de la Virgen de la Velilla, por Peña Corada y el Mirador de los Rejos hasta Cistierna.

Peña Corada-Cistierna
Tuvimos la suerte de estar acompañados por compañeros de la Asociación del Camino de Santiago de Cistierna.
El día fue tranquilo, pues aunque las previsiones meteorológicas eran de lluvia y había nevado abundantemente los días anteriores, tuvimos un tiempo apacible y sólo llovió en el autobús, de regreso.
Peña Corada-Cistierna
Como había mucha nieve en la cara norte de Peña Corada, los peregrinos fuimos pisando las huellas de nuestros predecesores y caminando en fila india.
Peña Corada-Cistierna
En el mirador de los Rejos, disfrutando de una vista espectacular comimos el bocadillo y nos hicimos unas bonitas fotos.
Peña Corada-Cistierna
A la llegada a Cistierna nos esperaba Siro para enseñarnos el Museo Ferroviario y la Gruta de S. Guillermo.
Peña Corada-Cistierna
El Museo Ferroviario nos gustó muchísimo, por las atenciones y explicaciones que nos dispensaron Ana, Manolo y Siro.
Peña Corada-Cistierna
Nos conmovió su entusiasmo y su labor de voluntariado. Deseamos que les vaya muy bien, que progrese el ferrocarril, Cistierna y su cultura.
Fotos Rafael Cid

De Virgen de Velilla a Cistierna. Anticipo Viejo Camino Santiago

Anticipo de la etapa del Viejo Camino de Santiago: del Santuario de la Virgen de la Velilla a Cistierna
Peña Corada
Habíamos concluido la etapa anterior después de visitar el Santuario de la Virgen de Velilla, pero como nevaba bastante, nos saltamos el pueblo de la Mata de Monteagudo, así que decidimos iniciar aquí hoy, nuestro recorrido de esta etapa.
En primer lugar, porque el viejo camino pasa por allí y en segundo, porque es el pueblo de nuestro amigo Salvador. Salva es un enamorado de la artesanía tradicional leonesa y sobre todo sabe tallar con maestría el ramo tradicional leonés, que se exhibe a los pies del altar del Santuario.
Los Rejos, Peña Corada, invierno, León
Nos hicimos una foto bajo la arcada y los restos del torreón de la que fue palacio nobiliario de los Reyero y los Prado. La Iglesia del pueblo conserva también muchos restos pertenecientes al palacio.
La Mata de Monteagudo tuvo también un castillo que el rey leonés Fernando II dio a su amante Doña Urraca López de Haro, que después sería su esposa, al anular el Papa su anterior matrimonio.
Un camino nos saca más arriba del Santuario, pero cuando vayamos todos juntos, los autocares nos dejarán junto al santuario, para que podáis tomar un refrigerio en la casa rural o visitar la iglesia los que no pudisteis hacerlo en anterior ocasión.
Desde el santuario sale un camino de montaña que nos llevará a través de hermosos paisajes hasta la localidad de Cistierna.
Peña Corada
A pesar de haber nevado los días anteriores a nuestra travesía, nosotros pudimos gozar de un día soleado.
Ante el paisaje luminoso, que se abría a mi vista no pude por menos que recordar las palabras de nuestro compañero Félix Páramo, en su libro Vivencias en el Camino, cuando Camelia presencia el «milagro de la luz» del capitel de S. Juan de Ortega. Por un momento pensé que yo no necesitaba ningún capitel para que se obrase el milagro, simplemente el reflejo de la luz en la nieve me imnotizaba y comprendí, como su personaje, que para conocerse mejor a uno mismo, hay que caminar con lo imprescindible, lo mínimo, lo esencial, algo que nos enseña el Camino.

Las huellas de nuestros pasos y las de los animales que habitan estas solitarias tierras se marcaban en la nieve impoluta y los hermosos paisajes, hasta donde alcanzaba nuestra vista, nos permitió disfrutar como podréis apreciar aquí.

Peña Corada
La Mata de Monteagudo, que vemos en la lejanía, nos sirve de referencia para encontrar el camino cubierto de nieve. El pueblo va quedando cada vez más abajo y alejado en la distancia.
Peña Corada
Llegamos a una collada situada a 1.320m. de altura y en ese punto encontramos una señal que nos indica que estamos cruzándonos con la ruta de las legiones romanas.
Peña Corada
Como ya no vamos a atravesar ningún pueblo en nuestra ruta, bien podemos efectuar un pequeño desvío, hasta las ruinas del que fue en su tiempo Monasterio de San Guillermo, para descansar del ritmo ascendente que de continuo nos marca la etapa. No debe confundirse este emplazamiento con la cueva de san Guillermo, la cual podréis visitar cerca de Cistierna, aquí se trata de un monasterio, que quizá se ubicó en unas antiguas construcciones romanas.
Peña Corada
El padre Risco estudió sobre este antiguo monasterio, que dice fue Priorato de Canónigos Reglares y nos da noticias de que Fernando II le concede muchos privilegios en 1172 y Sancho IV los confirma en 1289. Lo podéis leer en la siguiente entrada:  http://forocistierna.es/index.php?topic=2509.0
Llegó el día en que se abandonó y en 1915 ya era un montón de piedras, que fueron recuperadas y trasladadas a diferentes pueblos y para diferentes obras públicas.
En previsión de que la nieve no nos dejase llegar, como así fue, yo le había sacado una foto a uno de los cuadros del albergue de peregrinos, que está junto al Santuario de la Virgen de la Velilla, quizá el día que hagamos la etapa con la Asociación tengamos alguna posibilidad.
Virgen de la Velilla
Personalmente, me sorprendió, en nuestra anterior visita al Santuario de la Virgen de Velilla, encontrarme frente a la entrada una lápida con la inscripción del enterramiento de San Guillermo.
Virgen de la Velilla
En el magnífico libro, ya citado en otras ocasiones, “las Cabeceras del CeaD. Matías y Olegario, sus autores, nos cuentan que en 1915 el administrador D. Gregorio Tejerina, practicando excavaciones en un muro del monasterio, encontró un sepulcro. Inmediatamente empezó a acudir gente de los alrededores convencidos de que se trataba de San Guillermo y la devoción popular venera hoy esos restos como los del Santo.
Siento decir al respecto que, devoción a parte, ni siquiera sabemos de qué San Guillermo hablamos, pues los estudiosos e historiadores aún investigan sobre ello. Si preguntamos en Cistierna sobre la cueva, nos contarán la historia de un monje del monasterio de Sahagún que en el siglo XI, escapando de las razzias de Almanzor, se refugia en la cueva, protegido por los nobles que habitaban los castillos de Aquilare y Monteagudo, como antes hizo San Froilán al respaldo de los castillos de Arbolio y Aviados.
Almanzor hizo una treintena de razzias a lo largo de su vida, devastando y destruyendo todo lo que encontraba hasta su paso. Cuando destruye el monasterio de Sahagún algunos monjes consiguen escapar y la tradición sostiene que uno de ellos funda en Peñacorada el eremitorio de Santa Juliana.
Pero también la tradición nos habla de otro personaje, del que hemos dado noticias con motivo de la inauguración de un monumento al peregrino en Reliegos.
El D. Gaiferos de los romances, es el mismo Guillermo X de Poitiers o de Aquitania en la historia, que puede ser el que habitó este cenobio que lleva su nombre de San Guillermo.
El peregrino famoso, Guillermo X, muere en el transcurso de su peregrinación a Santiago de Compostela, a la que había venido, aconsejado por S. Bernardo de Claraval, en penitencia para ser perdonado por las desavenencias que tuvo con el Papa, al apoyar al antipapa y con el rey francés. Quizá no fue una muerte física, sino espiritual, pues nació a una nueva vida en la soledad de estas montañas. Arropado por su séquito y riquezas, pudo constituir el monasterio y acogerse a la protección del rey leonés o sus magnates. Consiguió a través de sus últimas voluntades, enviadas al rey de Francia, Luis VI el Gordo, que consintiera el matrimonio entre el hijo del rey, Luis y su hija mayor Leonor de Aquitania.
Mucho admiro a esta reina, que instituyó tanto en su reinado de Francia, como luego en el de Inglaterra, el inicio de la literatura trovadoresca, el arte y el amor cortés y que influyó en España, a través de su hija Leonor Plantagenet, esposa de Alfonso VIII.
Una anotación: el rey leonés Fernado II, era nieto de Raimundo de Borgoña y por esta circunstancia pariente de Guillermo X de Aquitania.
El personaje de Guillermo X pasó a la literatura, D. Quijote lo recoge en el retablo de Maese Pedro.
Continuamos el camino y ahora no podemos hablar, no porque los viejos monjes nos impongan voto de silencio, sino porque vamos preocupados, los cuatro pioneros nos hemos tenido que abrir en abanico en la falda de la montaña, pues la nieve ha borrado la senda.

Pero no os preocupéis, porque vuestros expertos compañeros enseguida damos con ella y la marcamos con flechas amarillas, para hallarla fácilmente el día de la etapa. Ya podemos continuar, aunque con nieve hasta media pierna, pero contemplando los hermosos paisajes que se despliegan a nuestro alrededor.

Peña Corada
A nuestra izquierda vemos el pueblo de Fuentes de Peña Corada, donde estuvimos en una excursión, que yo recuerdo con especial cariño, pues investigábamos los restos romanos de los alrededores y estábamos acompañados e instruidos por varios contertulios, entre ellos P. Eutimio Martino y Siro Sanz ¡Todo un lujo!
Seguimos avanzando y poco a poco el paisaje varía. Vamos dejando los viejos robles milenarios(dicen que los mandó plantar Alfonso IX) y los delicados hayedos. El paisaje se vuelve de color verde, al internarnos en un gran bosque de pinos.
Vamos en dirección al mirador de los Rejos, mítico entre los montañeros leoneses.
Los Rejos, Peña Corada, invierno, León
Es formidable el paisaje de montañas que nos rodea. Buzzi explica: hacia el norte, en primer término Pico Moro (1.796m.) y detrás, Peña Rionda (1.829m.); a la derecha, junto a ellos, Pico Cerroso (1.838m.) y más a la derecha, pero más alejadas, las montañas de Palencia: Peña Prieta, Tres Provincias (León-Palencia-Santander) y el esbelto Espigüete, todas ellas de más de 2.400m. de altura.
Pero yo no voy a contaros nada, Señores ¡véanlo Vds. mismos! Y emociónense con el paisaje que se abre ante ustedes, es espectacular, pero no hay palabras para describirlo.
Desandamos parte del camino, para luego bajar hasta Cistierna.
Antes de finalizar el recorrido o después desde Cistierna, una carretera a nuestra izquierda nos subirá si deseáis visitarla, a la cueva de San Guillermo y esta vez dejaré que sean las palabras del historiador Siro Sanz las que os la describa.
Leed aquí sobre San Guillermo en Cistierna, por Siro Sanz. Es un buen resumen de todo lo que veréis.

Nosotros hemos venido varias veces a este lugar para meditar y “escuchar” su silencio.

P1020712

La subida desde Cistierna está preparada con artísticas piedras, escritas con poemas y oraciones.

P1020715

Hay bancos para practicar el Silencio y la oración. Ved  aquí nuestros fotos de la gruta de S. Guillermo.

Y os esperamos en Cistierna, para descansar, tomar un bien ganado refrigerio, no os olvidéis de degustar su famosa repostería, los lazos de S. Guillermo.
Merece la pena visitar el museo del ferrocarril, que tan importante ha sido para el desarrollo de la comarca. Aquí tenéis un anticipo del museo del ferrocarril.
¡Ah ! ya casi se me olvidaba, es esta una ruta de montaña, así que caminar despacio, disfrutar del paisaje y de la buena compañía, para llegar en plena forma al final.
y ¡Buen camino, peregrinos!
Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid