Filandón del Camino.

 Como seguimos sin poder realizar ninguna actividad Jacobea, la Junta Directiva de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León ¨Pulchra Leonina¨, a principio del mes de marzo, nos animó a realizar una actividad que se le puso el nombre de Filandón del Camino, que consiste en recopilar anécdotas que hayamos vivido en el Camino y que, sin duda, nos animarán en este terrible período de falta de movimiento.

El filandón es una reunión que se realiza por las noches una vez terminada la cena, en la que se cuentan en voz alta cuentos al tiempo que se trabaja en alguna labor manual (generalmente textil). Tal reunión se solía hacer alrededor del hogar, con los participantes sentados en escaños o bancadas. El filandón se sigue practicando en la provincia de León.

La primera anécdota recibida en nuestro correo electrónico, fue de nuestro presidente Anselmo, que le puso el título de:
ANÉCDOTA EN EL CAMINO OLVIDADO.
Hace unos cinco años, dos peregrinos arrancamos desde Bilbao para hacer el Camino Olvidado. Esta ruta jacobea ya había sido investigada por sus pioneros pero aún estaba bastante deficiente de señalización y era totalmente desconocida tanto por los peregrinos como por las gentes de los pueblos por donde pasaba. En todo el Camino y las más de quince etapas, no nos encontramos ningún peregrino ni noticias de ellos. Esto nos hizo tener multitud de vivencias que, a pesar de la incertidumbre, fueron todas tremendamente positivas. Hoy os contaré una de ellas.Era mayo. Llegamos a un pequeño pueblo del norte de Palencia en la zona de Cervera de Pisuerga. Delante de una de sus primeras casas y a la sombra de la parra que cubría la fachada, se encontraban cuatro señoras sentadas en sillas de enea y en animada conversación que suspendieron, al vernos llegar por aquel camino del bosque, entre intrigadas y curiosas.- Buenos días, dijimos- Buenos días, contestaron ellasAl contemplar la concha de peregrino que adornaba nuestras mochilas, una de ellas nos dijo:- Perdonad que os pregunte, pero vosotros ¿a dónde vais por aquí?- A Santiago, les contestamos.La portavoz se echó las manos a la cabeza y con los ojos como platos nos soltó:- ¡Pero hombres de Dios! ¡Como habéis podido tener tamaño despiste! Tenéis que bajar a coger el Camino a Carrión de los Condes.Por supuesto aprovechamos para explicarles el origen histórico del Camino Olvidado y justificar nuestro itinerario.Yo, que soy de pueblo, sé que les dimos tema de conversación para unos cuantos días.

La actividad ha sido un éxito, y ya tenemos en nuestro poder varias, que iremos colgando poco a poco.

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