III Ciclo de Conferencias Camino de Santiago, 3ª Conferencia.

Dentro del “III Ciclo de conferencias Camino de Santiago” en León, el 17 de septiembre de 2019, D. Manuel Bahillo Martín, director del evento de interés público del último Año Jubilar Lebaniego, nos ha ofrecido una charla titulada “Camino Lebaniego, raíces históricas y su recuperación”.

Nos ha presentado un paseo histórico sobre el camino de Santiago hacia Santo Toribio de Liébana, en sus dos vertientes: el camino Vadiniense y el camino leonés.
Este camino pertenece al obispado de León hasta 1964, pasando posteriormente a Santander, aunque también tiene relación con el norte de Palencia. Con anterioridad a estas fechas y por la desamortización de Mendizábal, el camino se vio hundido en el olvido.
Con pequeños retazos de historia como donativos, milagros y fuentes familiares difíciles de encontrar, se ha ido investigando en su historia. De estas indagaciones, se considera que Santo Toribio de Liébana es considerado como uno de los primeros monasterios de la hispanidad.
Este monasterio es franciscano y está localizado en el municipio de Camaleño y próximo a Potes, en la comarca de la Liébana, en Cantabria. Alberga obras de Beato de Liébana, así como una reliquia del Lignum Crucis (el trozo más grande conocido de la cruz donde murió Jesucristo). Junto a Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela y Caravaca de la Cruz, es uno de los lugares santos del cristianismo. También alberga los restos de Santo Toribio, Obispo de Astorga.

Es Monumento Nacional desde el 11 de agosto de 1953 y en 2015 también fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO dentro del bien “Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España”, poniendo en reconocimiento los caminos: Francés, Costero, Lebaniego, Primitivo e Interior.
Tras la invasión musulmana del año 711 y la rápida conquista de la Península, los cristianos que defendían el estado hispano-visigodo se replegaron hacia las montañas cántabro-astúricas e hicieron frente con éxito en la batalla de Covadonga (722), así como en otras escaramuzas que tuvieron lugar en esos montes, como en el cercano lugar de Cosgaya, que sirvieron para tomar confianza de sus fuerzas e iniciar la Reconquista. Un ejemplo fue la creación de un argayo para acabar con los invasores.
Es posible que a mediados del siglo VIII, una vez consolidada la Reconquista en esta zona, se trajesen aquí los restos del obispo Toribio de Astorga y las reliquias del Lignum Crucis (que según la tradición él había traído de Jerusalén) para depositarlas en un lugar seguro como era este monasterio, que ya había adquirido cierto prestigio en el territorio cristiano.
Un personaje muy influyente fue el Beato de Liébana que, con su manuscrito titulado “Comentarios al Apocalipsis de San Juan”, influyó de tal manera en los cántabros que pasaron del culto a las estelas al cristianismo. De esta forma lucha contra los musulmanes indicando que “la forma de llegar al cielo es echando al invasor musulmán”.
Antes de aparecer la tumba de Santiago, Santo Toribio de Liébana se convirtió en centro cultural con reliquias y bibliotecas, siendo  el libro “Comentarios del Apocalipsis de San Juan” más importante que los Evangelios. El Beato de Liébana fue el primero que habló de Santiago como Patrón de España para proclamar el cristianismo… de ahí debe venir la expresión de “Santiago Matamoros”.
La importancia de la peregrinación reside en que en el camino había hospitales, bulas y perdones reales. También existía un jubileo para los monjes por el que se les concedían 15 días para ir a Santo Toribio antes de la bula papal de 1513.
Antiguamente, la peregrinación estaba enfocada a Santo Toribio de Astorga y posteriormente aumentó el culto al Lignum Crucis. Sobre esto último, el conferenciante destacó que “el turismo y el merchandising” ya lo había inventado la Iglesia, porque las réplicas del Lignum Crucis eran vendidas por los monjes. Los milagros y la resolución de casos de “endemoniadas” otorgaron tal publicidad al Lignum Crucis que Felipe II pidió ser enterrado con una de estas réplicas.
Las rutas a Santiago y a Santo Toribio confluyen en Mansilla de las Mulas en el camino francés. En Asturias se ha creado un nuevo camino desde Oviedo pasando por Covadonga hacia Liébana. Desde León existen dos caminos: por Fuente Dé y por Liébana. 
El primero de ellos es el Camino Vadiniense, que pasa por Congarna,  Morgovejo, Espinama, Fuente Dé, Portilla de la Reina, Riaño,…Es un camino precioso.
El segundo, el camino leonés, parte de Potes por la Vega de Liébana y ahorra al peregrino 10 km, por eso es preferido por muchos de ellos. Cerca de Potes, se atraviesan los alcornocales de Tolibes (donde cada año vienen los extremeños a la recogida del corcho). El camino por Villaverde, Ledanes y se va acercando a Riaño por Portilla de la Reina. La dureza de estas rutas es media-alta y atraviesa zonas muy salvajes, en las que se ha podido observar a una osa con sus crías y también ZEPA (zonas de especial protección para las aves). 
En la zona de Cantabria  coexisten varios problemas en la gestión del camino. El primero se centra en que no abundan los albergues y el segundo en que la señalización va desapareciendo con el tiempo. Allí no existe una red pública de albergues, pero sí se emite una orden autonómica con subvenciones del 90%, aunque no parece ser muy apetecible. Aunque han intentado señalizar el camino con varios sistemas, incluidos los mojones, este último año se probará con abrazaderas de plástico. La Asociación Pulchra Leonina y la de la Ruta Vadiniense han ayudado a señalizar este camino, asunto que nos ha agradecido el conferenciante.
Es de destacar todas las bondades ya descritas sobre esta ruta y se debe resaltar que atraviesa paisajes de gran belleza, cruzando varios parques nacionales, LIC (lugar de importancia comunitaria), ZEPA y muchos lugares de interés histórico.
Texto : Conchi Casado