Romería del Bendito Cristo de Cabanillas

Un año más a Cabanillas
El segundo domingo de mayo toca romería, de esas romerías buenas: La del Bendito Cristo de Cabanillas.

Invitados estamos, y por suerte, este año la lluvia nos respeta el día. No hay sol, pero no llueve como en días anteriores, y además, el camino solo tiene algunos charcos y muy poco barro (menos del esperado). Tampoco hace calor, pero lo que si hace es un día estupendo para andar. El camino hasta Cabanillas es muy agradable y bien marcado, entre robledal en algunos tramos, y con algunos “falsos llanos” que le dan más interés. Las vistas de la vega del Bernesga, incluso en un día nublado, acompañan.
Parada de rigor antes de llegar, para reponer fuerzas, y ya a la entrada de Cabanillas nos reciben los Pendones y Banda de Música que acuden hasta la entrada del pueblo. Desde allí, hasta la ermita, con misa completa: llegada de Pendones y Banda, ofrenda de Ramo, Misa bien sermoneada y al final de la misma, procesión con el Cristo hasta la iglesia.
Completado el sentido de la Romería, la Cofradía del Bendito Cristo de Cabanillas cumple con sus estatutos, anuncia renovación de cargos, y recibe a los nuevos integrantes de que juran sus mandatos, lo que nos permite augurarle largos años de vida y por tanto, es motivo de alegría. El fin de fiesta es el rico escabeche que ofrecen a los asistentes y al que nosotros sumamos pastas y mistela.