Visita a la Fundacion Cerezales del Condado y Cinia ( FCAYC )

El 25 de Abril la Asociacion de Amigos del Camino de Santiago de Leon ´Pulchra Leonina ´, nos fuimos a Cerezales del Condado, un pueblo de la ribera del Porma, para visitar la Fundación Cerezales Antonio y Cinia (FCAYC). El mal tiempo no impidió que cerca de cuarenta personas de la asociación, nos diésemos cita allí. Acompañados en todo momento de las explicaciones de Luis Martínez y de una breve introducción de Alfredo Puente, disfrutamos del buen hacer de esa fundación que cuenta ya con once profesionales. Fuimos recibidos al pie del edificio de las antiguas escuelas, sede primera de la fundación: hoy lugar de oficinas.

Cerezales está unido a la fundación a la que ha cedido las antiguas escuelas y terrenos. “La FCAYC es una institución cultural crítica y transformadora ubicada en este medio rural. Está orientada a la investigación, al desarrollo del territorio y a la transferencia del conocimiento a la sociedad a partir de distintas vías: la cultura y el arte contemporáneo; la investigación sonora y la difusión musical; y la etnoeducación.” Ha organizado actividades en las que colaboran vecinos y público en general. Se ha creado una cooperativa de investigación sobre sistemas de riego que sigue en plena actividad. Otro equipo surgido de estas actividades, ha aprendido a realizar sebes muertas en los prados, con el fin de dividir el pasto o las parcelas, para su aprovechamiento progresivo por los animales. Allí vimos estas cercas en perfecto estado. Camufladas, intuimos las nuevas construcciones que luego visitamos hacia la ladera del monte.

 Estas voluminosas edificaciones, que sin embargo pasan desapercibidas, han sido promovidas por FCAYC con proyecto de AZPML (Alejandro Zaera Polo y Maider Llaguno. La clave de las actuaciones de esta fundación, se basa en el respeto y la valoración de los profesionales implicados en el desarrollo de sus actividades, la atención a la cultura abierta y a la promoción y distribución de conocimientos a la ciudadanía. Así se facilitan recursos y vínculos entre proyectos y agentes locales, regionales, nacionales y transnacionales. Ante nuestros ojos aparece después de un corto trayecto, un gran edificio exento de estructura y cerramiento de madera de alerce que en sí mismo es un proyecto de investigación sobre arquetipos arquitectónicos del medio rural, siguiendo criterios de la construcción rural tradicional local (cubierta dos aguas, entramado de madera en fachadas y madera como revestimiento). Toda la madera está impregnada de un mineral que puede resistir sin renovación hasta 15 años. Sorprenden los hastiales de cristal que le dan continuidad al paisaje de norte a sur; lo mismo sucede con el camino por el que se accede ya que continúa por la parte opuesta. El edificio está concebido desde un punto de vista de sostenibilidad integral y minimizando el impacto ambiental. Diseñado para el ahorro energético con materiales apropiados, y orientación adecuada. Las fuentes de energía renovables son tres: La geotermia con 18 pozos de 30 m. de profundidad; la biomasa y los materiales de cambio de fase. La calificación energética del edificio es la A. Se entra a una especie de gran plaza que sirve de distribuidor para las dependencias: gran sala de exposiciones, auditorio, administración y servicios, aulas etc. Las actividades y conciertos que se ubican en este edificio, con anterioridad se realizaban en las antiguas escuelas o iglesias de la zona. Aquí se realizan las actividades que antes se hacían en las antiguas escuelas o iglesias cercanas: grupos de trabajo, conciertos, reuniones, clases, desde abril de 2017. El otro edificio exento en la zona sur de la misma tipología se dedica al programa educativo sobre el paisaje cultural que despliega FCAYC. Se albergan en él los animales que pastan la pradera y hacen los trabajos de campo: bueyes, vaca y su jatito recién nacido, asnos, así como los utensilios propios del campo y pajar.
AULA DEL RÍO MIGUEL DELIBES.
 Seguidamente en Vegas del Condado, tuvimos la oportunidad de visitar el Aula del Río Miguel Delibes, dependiente de la Junta de Castilla y León. Fuimos recibidos por los monitores Javier y Enrique, guías del aula, quienes nos atendieron con una gran calidad técnica y con mucho entusiasmo. Le ponen vida cada a expresión, a cada una de sus enseñanzas y explicaciones. Nos aposentamos cómodamente en un espacio semicubierto donde nos proyectaron un vídeo precioso y muy didáctico donde pudimos contemplar la profusión de vida que tienen nuestros ríos: gran variedad de insectos, larvas, peces que nunca habíamos visto, cangrejos de tres tipos, vegetación y un agua limpia y clara. Nos hablaron de la trucha arcoíris y de la común y asalmonada, de la tenca y la anguila, de los ricos barbos y la madrilla, de la perca, la carpa y el lucio, de las especies autóctonas y las exóticas. Vimos cómo los cangrejos mudan su caparazón y el beneficio que hacen a los ríos comiendo los peces muertos y otras carroñas. Ya distinguimos las tres especies de cangrejos que viven en nuestras aguas, unos que son autóctonos (no pescables) y casi desaparecidos, y otros invasores como los rojos y los llamados cangrejo señal. Estos dos son especies invasoras y se recomienda su sacrificio. Nos insistieron mucho en el cuidado de los ríos, pues a ellos van a parar cantidad de productos dañinos para su equilibrio, como son los plásticos, las toallitas, los químicos, los vidrios y despojos de todo tipo que alteran gravemente el ecosistema.

Nos mostraron cómo practicar la pesca, y las zonas de pesca sin muerte, de los cotos, donde solamente se pueden capturar unas pocas piezas para no esquilmar los ríos. También nos hablaron de la pesca con señuelos, a cucharilla o con mosca artificial, y que para la pesca sin muerte el anzuelo no debe de llevar arponcillo. Está abierto a cursos y sobre todo a la enseñanza de los niños que llegan en grupos de colegios o con sus padres. Hacen las prácticas pescando en el lago que continuamente se surte de río. Nos resultó particularmente interesante la confección de una mosca con las plumas de los gallos autóctonos de La Cándana. 
Texto . Senén Bernardo Ruiz