Visita al Museo de la Emigración Leonesa.

El 21 de febrero de 2019 por la tarde un grupo de personas pertenecientes a la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León ´Pulchra Leonina ¨, visitamos el Museo de la Emigración Leonesa sito en la Avda. Suero de Quiñones, 8.

Este palacete que adquirió la Fundación Cepa creada por los hermanos Cesario y Pablo González Diez, se ha convertido en el “Museo de la Emigración Leonesa”. Su objetivo es valorar el esfuerzo, el trabajo, el sacrificio y la constancia como pasos necesarios en la consecución de un sueño y difundir la experiencia de vida de emigrantes leoneses que desarrollaron sus propios negocios en México durante el siglo XX.
A la entrada y en el patio interior, nos encontramos con las figuras de latón hechas en México de los primeros emigrantes leoneses, D. Pablo Diez y su esposa Doña Rosario, seguido de los sobrinos de ambos.

En la planta segunda y tercera el Museo de la Emigración pretende darles voz. Una fonoteca preserva las entrevistas en las que relatan su experiencia a 8.000 kilómetros de su hogar natal.
 A través de módulos didácticos y digitales, logra involucrar al visitante con la historia: sus primeros problemas; su cambio de vida y la adaptación a un país distinto. Queda plasmado mediante los medios audiovisuales, los primeros viajes con aquellas maletas, de cartón, casi vacías de ropa pero repletas de sueños e ilusiones. Como logra una persona emprender una nueva vida en un país distinto, cómo se mantiene la tradición y al mismo tiempo se echan raíces en una tierra diferente.
Muchos fueron los emigrantes leoneses que dejaron su lugar de residencia para establecerse en otros países generalmente por causas económicas o sociales. Según fuentes de la Fundación Cepa, la ilusión de D. Cesario González es enseñar a la gente cómo se trabajaba cuando ellos llegaron a México en los años cincuenta.

 A pesar de que su tío (D. Pablo Diez), había forjado un imperio, la segunda generación amplió exponencialmente el negocio. Sin fórmulas mágicas, solo el trabajo duro, constante y honesto. Abrieron negocios, tiendas de barrio, crearon empresas en el ramo de la cerveza, la panificación y los textiles.
Esto es lo que explican los paneles del museo y si se puede deducir al terminar el recorrido por las distintas salas, una constante en el carácter de estos emprendedores: austeridad, ahorro y trabajo de sol a sol.
Este museo rinde tributo a todos los emigrantes, sobre todo a los que salieron de la provincia de León, y en especial a los que su destino fue México.

Ha sido una visita muy grata que nos ha mostrado el pasado y presente de un bonito palacete, donde se conserva todo el esplendor y riqueza de su carpintería interior realizada en maderas nobles, vidrieras bellísimas, papeles pintados japoneses, lámparas de plata etc. adaptado hoy día a un museo.

 Todo ello orgullo para nuestra ciudad y para nosotros los leoneses.

Texto. Mª Soledad Rodríguez Llamas