Última etapa del Camino de Santiago del Norte


21 de junio de 2014. Pedrouzo / Arca a Monte Do Gozo


Hoy, bien entrada la mañana, afrontamos las últimas etapas que nos llevan a Compostela.
Nada más empezar en Pedrouzo el camino se interna por las umbrías de un bosque encantado en el que, los atávicos carballos de tronco retorcido caprichosamente y tapizados de musgo, compiten por dar carácter al paisaje con los foráneos eucaliptos, erectos y altísimos. Por si fuera insuficiente la pugna, cada uno de ellos esparce sus mejores aromas con el fin de encandilar a los peregrinos. 


 Los repechos se suceden arriba y abajo y, a veces, las cuestas nos distraen del paisaje e interrumpen las animadas conversaciones entre nosotros o con otros peregrinos por falta de resuello, para retomarlas una vez en los llanos y descensos.
El sol nos calienta cuando salimos de la protección del bosque. La alfombra verde y deslumbrante de los prados y campos de maíz anuncia la proximidad de caseríos y vaquerías de los que emana un delicioso olor a queso de tetilla, mezclado con los otros perfumes de una naturaleza exuberante. Hace calor y la humedad es agobiante para el peregrino de tierras leonesas, pero un orvallo suave nos alivia a los que sentimos cosquillas en la piel descubierta.

Pronto se hace la hora de reponer fuerzas y encontramos descanso en Casa Amancio. A la sombra del pequeño olivo del jardín nos reconfortamos con un caldo de los de aquí, de patatas, unto y repollo y con una mini siesta guardando, con dificultad, el equilibrio en la incómoda silla de madera.

 No hay tiempo para más y apuramos paso para atravesar la parte menos vistosa de la jornada.
En un intento por mantener la sensibilidad y espiritualidad del Camino, los peregrinos fabrican y engarzan cruces sencillas de madera en las cercas y alambradas que nos separan de la dureza y materialidad de las instalaciones modernas del aeropuerto y de TV.

El Camino de tierra afirmada por las pisadas de tantos peregrinos, se vuelve asfalto y trepa hasta el final de la etapa señalada por el memorial de la visita papal. Está en lo alto y puede verse lejos, se siente el Gozo de la proximidad de la ciudad, aunque, aquí, es un buen momento para la reflexión y memoria de vivencias y sensaciones experimentadas a lo largo del Camino. 

 El autobús nos acerca a Santiago y nos instalamos en la Casa de Ejercicios, Via Lucis, en pleno campus, en pleno centro urbano.
Estela tiene preparadas las habitaciones y nos instalamos rápidamente para solazar por las calles de la ciudad.
Es tiempo de disfrutar del ambiente profano y cosmopolita que hay a estas horas de la tarde.
Nos acercamos al casco antiguo atravesando la Alameda, por el paseo de la Herradura, desde cuyo mirador se tiene una de las vistas más impresionantes de la catedral. Pero esta vez, avergonzada por estar sucia, oculta su fachada tras los andamios. Aún nos detuvimos en el monumento “Las dos en Punto” dedicado a las Marías, dos hermanas costureras – Coralia e Maruxa – extravagantes y entrañables que, en la postguerra, flirteaban con los estudiantes.
 
  En la Praza do Obradoiro todo está igual que en otras ocasiones, atiborrado de turistas en ropa deportiva que se fotografían con el falso peregrino de larga barba blanca, el tuno cincuentón o el gaitero del pasaje que anima a turistas con sus muñeiras.
La amenaza de una nube negra se convierte en repentino aguacero que nos coincide, por fortuna, en los soportales de la Quintana. El torbellino hizo tambalear las sombrillas y un obediente camarero, al grito de su patrón, agarró una de ellas y voló hasta el extremo opuesto de la plaza aferrado al parasol como si de Mary Poppins se tratara. Aterrizó felizmente entre los aplausos y griterío de los que estábamos a cubierto, que suplicamos al patrón una compensación por poner a salvo su patrimonio.
Terminado el chaparrón y sumida el agua por los enormes desagües de Santiago, descansamos en O Beiro, tasca antigua y tranquila en la que nos ofrecieron un ensayo enológico de la Ribeira Sacra que mezcla uva albariño con godello y da como resultado un vino blanco fresco, afrutado y con la acidez justa para refrescar la tarde. El complemento perfecto para semejante caldo fue un queso mantecoso de Arzúa, de esos que llaman milagrosos por la capacidad que tienen de autorregenerarse.
Es hora de cenar, todos o casi todos compartimos sopa y pechuga servida con amabilidad y destreza por las monjas.
Terminamos de cenar y buscamos la tranquilidad del claustro desde el que se oía el agradable rumor del coro de la Asociación que sonaba a gloria. 

 Después de un rato, para la cama.

22 de junio de 2014. Monte Do Gozo a Santiago de Compostela

El desayuno con pan de bolla recién horneada es delicioso y rápidamente debemos cubrir la etapa desde el Monte Do Gozo a la Catedral.

  

Una mañana espléndida bañada con una luz especial, esa que hay después de las tormentas y en una hora estábamos en la Praza da Quintana. A estas horas el sol ilumina la fachada este y la Puerta Santa y merece la pena sentarse enfrente un buen rato.

 Caminamos hasta la hora de Misa por las estrechas, y todavía tranquilas, calles y plazas de esta ciudad pétrea en la que se conjuga monumentalidad y humanismo, recordando los rincones y detalles de los edificios memorizados hace ya mucho tiempo.

Mucho antes del comienzo de la ceremonia, la Catedral ya estaba abarrotada de gente de todo el mundo con la finalidad de asistir a la celebración de la Santa Misa del Peregrino (Japón, Suecia, Noruega, Estados Unidos, Francia, Italia….) así como nacionales: Cartagena, País Vasco, León etc.
La celebración fue solemne y participaron sacerdotes de prácticamente todos los lugares nombrados conjuntamente con el Deán de la Catedral.
Para los integrantes de nuestra Asociación, todo intento de estar juntos fue en vano pero, dispersos como estábamos, entre apretones y empujones y emocionados por el órgano y coro catedralicio, disfrutamos de la solemnidad y emoción de la Ceremonia.
Yo gocé del privilegio de un asiento al pie del altar mayor, junto a Luis, Presidente de la Asociación, Pilar y Buzzi, representando a la Pulchra Leonina e hice la lectura del libro del Deuteronomio. Luis hizo una invocación en nombre de todos los asociados (presentes y ausentes).
Para mí, el camino tiene la doble vertiente de “búsqueda y encuentro”: Búsqueda de “algo”, no material, distinto para cada cual, con una finalidad de supervivencia e inmortalidad. No todos los caminantes tenemos las mismas creencias, pero el Apóstol Santiago acoge a todas las distintas confesionalidades religiosas como ha dejado patente en Deán en la celebración.
“Encuentro” de uno mismo, caminas contigo mismo, contemplando la naturaleza y te sirve, en ocasiones, de reflexión personal.
“Encuentro ” mutuo, cuántas personas se han conocido en el camino, y a partir de ahí han iniciado una vida en pareja.
“Encuentro” de amigos, (en esta sociedad individualista que vivimos), el camino acerca a las gentes, abriendo sus corazones a nuevas amistades.
Pido al Apóstol Santiago serenidad y paz para afrontar el camino de nuestras vidas.
Al final el Botafumeiro vuela con el patrocinio de los peregrinos japoneses, se eleva con ímpetu en dirección nortesur perfumando el Templo. El órgano incrementa el volumen y vibran las vísceras. La atmósfera se hace embriagadora. Tras unos minutos de silencio y clics de cámaras, se detiene pausadamente dando tiempo a relajar la musculatura tensa por la emoción.

  

 Finalizada la Misa y el canto del himno a Santiago, nos fue permitido cantar a la Asociación el cántico final dirigidos magistralmente por Conchita.

Tras la larga mañana regresamos por la Rua do Franco y nos relajamos con un aperitivo de volandeiras a la plancha y un Rias-Baixas en el Rápido, mientras comentábamos las incidencias del día. 

De nuevo Estela y el resto de monjas nos ofrecen melón con jamón, empanada y ternera gallega, gran menú de premio al sufrido peregrino.
Un nuevo relajo en el silencio del Claustro y autobús para casa.
Las flechas cambian de orientación hacia el Este, hacia casa, hacia León, o ¿deberían seguir apuntando hacia el Oeste?, hacia Fisterra. Para muchos el fin de la peregrinación.
Crónica del día 21 por Juan L. Nistal y Crónica del día 22 por Mª Teresa Piñón
Fotografías de Juan L Nistal


CAMINO DEL NORTE: Baamonde – A Braña – Sobrado dos Monxes

Texto: Tere Piñón
Fotografía: Maribel Borrego
La etapa se realizó en dos días, sábado 15 de junio y domingo 16. Como siempre se dio la posibilidad de realizar cada tramo en varias opciones (1ª parte, segunda  o tramo completo).
El sábado salimos a las 7 de la mañana de León, llegando a Baamonde hacia las 10 h. Tiempo para café y comenzamos a caminar todo el grupo, ya que nadie se apuntó a hacer sólo la segunda opción.
El camino fue precioso, entre castaños, pinos, robles (carballos en Galicia), piornos floridos, con una coloración espectacular de diversas tonalidades de verdes, rompiendo ésta, el amarillo de las escobas.
El suelo alfombrado por las briznas de los pinos entre las piedras de granito, la temperatura ideal para caminar y la suavidad del perfil (no hubo grandes desniveles) hicieron que resultara una andadura muy gratificante.

Llegamos al “lugar” de Mirazhacia las 14 h. comida y descanso. Los que hacían la segunda etapa continuaron, quedando el resto allí hasta las 16 horas, que se decidió coger el autobús para ir al reencuentro con los demás.
 
Aquí comenzó la odisea de la búsqueda del camino a seguir por el autobús hasta A Braña, puesto que se trata de una única casa abandonada, no hay señalización, y las gentes, muy amables por cierto, poco pudieron hacer para orientarnos.
Al final, gracias a Camino y su navegador, ya que el del conductor no identificaba donde estábamos y después de dos horas tuvimos el reencuentro con el resto del grupo.
Llegamos a Melide (Mellid) sobre las seis de la tarde y nos alojamos en dos hoteles. La cena, en el hotel Carlos 96, para todo el grupo a las 20.30 h. Después de una ducha fuimos a dar  una vuelta por el pueblo y aprovechamos a degustar el pulpo a la gallega junto con un albariño o ribeiro, según gustos.
La cena consistió en empanada, caldo gallego y “carne o caldeiro” o merluza a la cazuela a elegir, postre y café o infusiones, y todo resultó estupendo y muy abundante.
El desayuno del domingo 16, fue a las 8 y contó con un amplio surtido de todo tipo de panes, fiambre, cereales, fruta, etc., con una atención excepcional. A continuación salimos en el autobús hacia A Cabana, origen de la segunda etapa (se decidió que todos salíamos desde aquí a Sobrado dos Monxes, 15 kilómetros).
 
Continuamos disfrutando del esplendor del paisaje, subidas suaves, caminos que atraviesan bosques que parecen encantados (fragas en gallego) y todo ello acompañado de un tiempo excepcional para caminar. 
Como colofón llegamos a Sobrado dos Monxes, entrando al pueblo al lado de la laguna creada artificialmente por los monjes del monasterio como acuífero, bordeada por nenúfares y orquestada por el croar de las ranas. ¡Precioso!
Comimos y a las 16:30 h. visitamos el monasterio, “el escorial gallego” como se le conoce en Galicia por su monumentalidad y parecido con el estilo herreriano. Beatriz, como siempre, se prestó a explicarnos brevemente la historia y el arte del edificio.
A las 17 h. regreso a León. Nos amenizó el viaje Piedad contando chistes y llegando a León, se entonó el himno de la Asociación. 
¡Dos días estupendos!

CAMINO DEL NORTE: Mondoñedo-Abadín-Villalba

Texto: Luis G. Perrino
Fotografía: Maribel Borrego

Empezamos esta etapa de dos días en Mondoñedo que fue una de las siete capitales históricas de la provincia de Galicia, visitando el Centro de Interpretación del Camino de Santiago en el Camino del Norte y el cementerio de ilustres de esta localidad.

Aquí nacieron y descasan Álvaro Cunqueiro (ilustre de las letras gallegas), Leiras Pulpeiro (el médico de los pobres), Pascual Veigas (compositor musical con la alborada gallega)…dejamos la visita de los edificios ilustres y la Catedral para la tarde pues dormiremos en esta localidad.
Una vez más contamos con la compañía de Luis Fernández Anseres y otros compañeros de la Asociación de Amigos del Camino del Norte de Mondoñedo, a los que queremos expresar nuestro agradecimiento, por todas sus atenciones con nosotros
  
Empecemos a caminar con un viento fuerte de cara que durará todo el día pero sin lluvia. Saliendo de Mondoñedo  por la calle donde vivió Cunqueiro y nos encontramos la subida más dura de todo el Camino del Norte con bosques de especies autóctonas que nos hace sentir la respiración por el esfuerzo para salvar un desnivel de 250 m. Durante 11 Km. atravesamos pequeñas aldeas o parroquias hasta llegar a las faldas de Galgao donde está la ermita de San Roque, ¡Que Santo tan peregrino con el pan en la mano y el perro a su lado!
 
Después de atravesar por una pasarela la autovía en obras continuamos a Gontán escoltados por praderas verdes y animales que pastan plácidamente. En esta localidad su albergue nos da la bienvenida y la hospitalidad para comer nuestras viandas en sus bares. Es la antesala del final de etapa en Abadín donde somos recibidos también con amabilidad.
El Hotel Monteroy el Seminario Santa Catalina son nuestros dos albergues para la noche. Ducha, vista a Mondoñedo con su catedral, lavaderos, puente del entretenido, su plaza mayor y la cena, nos hace compartir en hermandad el final de este día. ¡Buenas noches!, estamos cansados y nos vamos a dormir.
Un buen desayuno prepara nuestro cuerpo para afrontar 21 Km. por la altiplanicie denominada “Tierra Cha“(Tierra llana). Cielo despejado, sol a rabiar y un poco de aire nos hace sentirnos felices después de tanta lluvia. El Camino se vuelve espectacular con árboles desnudos acompañando nuestros pasos, bosques de pinos a ambos lados del camino, prados verdes como alfombras y un puente artesanal nos permite disfrutar de la naturaleza y de la primavera, en todo su esplendor.

 Llegamos a Martiñány pasamos una casa muy peregrina con ornamentación de viéiras que nos lleva al famoso puente de Martiñán de dos ojos, con un aliviadero pequeño y un área de descanso en un espacio paradisiaco. Paramos para reponer fuerzas con viadas y bebidas.
 ¡Cuanto cuesta reemprender la marcha después de parar y alimentarnos!
Continuamos camino y de repente aparecen columnas de eucalipto que semejan a una gran muralla inexpugnable. Hoy el esfuerzo es menor y cuenta la resistencia que tras seis horas nos acerca a Villalba final de etapa.

Después de una visita a esta localidad agradecemos a Dios en la Iglesia de Santa María por todo lo que nos da y lo que pone ante nuestros ojos para disfrutar del Camino de Santiago en su recorrido por el Camino del Norte, en estos dos maravillosos días.

Actividades para el mes de Abril y Convocatoria de los Premios Pentafinium

Estimados amigos:

A continuación os recordamos las actividades previstas para el próximo mes de abril en nuestra Asociación:

– Día 5, viernes: Comienza el Taller de Pintura: “Temple al huevo sobre tabla”, impartido por nuestro compañero Juan Carlos. Se desarrollará en horario de 17 a 19 h., los viernes del mes abril y el viernes 3 de mayo.
La inscripción será de 30 €, e incluye el material: tabla, pintura, etc., a excepción de los pinceles.
Las personas interesadas, deberéis comunicarlo a la Asociación con suficiente antelación, para poder disponer del material necesario.

– Día 6, sábado: VÍA LUCIS. Peregrinación de Beleña a Fuenterroble de Salvatierra (Salamanca). Venta de billetes el lunes día 1 en horario de 20 a 21 h. El precio será de 20 €.

– Días 13 y 14 sábado y domingo: Reanudamos el Camino del Norte, con las etapas Mondoñedo-Abadín-Villalba. Pernoctaremos en Mondoñedo, Seminario “Santa Catalina”. Venta de billetes el lunes día 1, en el horario habitual. Precio del billete más alojamiento en régimen de media pensión: 65 € por persona.

– Días 19, 20 y 21: Asamblea General de la Federación Española de Asociaciones en Lorca (Murcia).

– Día 28, domingo: 2º etapa del Camino Francés: Villar de Mazarife- San Justo. Venta de billetes el lunes día 22.

Por otra parte se ha convocado el Premio Internacional Pentafinium por la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, para promover tanto la Investigación, como la expresión artística jacobea por medio de las Bellas Artes, Música, Imagen y Literatura, con plazo de presentación de obras el 31 de julio de 2013. A continuación teneis el PDF para consultar las Bases y la Ficha de Inscripción
 Convocatoria de los Premios Pentafinium

Cordiales saludos,
La Junta Directiva

CAMINO DEL NORTE: Por tierras de A Mariña lucense – 15 y 16 de septiembre de 2012

Día 15 Etapa: Playa de Arealonga-Barreiros-Mondoñedo
 
Llega septiembre y retomamos nuestra andadura como escolares de vuelta al cole.
Tras madrugar después de las vacaciones (aquellos que aun tenemos la suerte de disfrutar de un trabajo o estar jubilados), nos encontramos medio centenar de compañeros y amigos a las 7 de la mañana en Santo Domingo. Aun es de noche, con lo que vamos contemplando el amanecer de camino a Asturias. Unos duermen y otros se ponen al día después del descanso veraniego.

A las 10:30 llegamos al aparcamiento del restaurante Yenka, junto a la playa lucense de Arealonga, próxima a la playa de las Catedrales. Un buen desayuno en una mañana que promete ser soleada y tranquila.
En esta etapa nos acompañan varios miembros de la Asociacion “Abriendo camino” de Amigos del Camino del Norte, de Mondoñedo, encabezados por su presidente Luís Fernandez Anseres.
 
Retomamos el Camino que dejamos en junio, por un paseo que bordea toda la costa de Barreiros. Vamos encontrando una sucesión de playas bajo el acantilado, que a nuestro paso permanecen como una continuación unas de otras, ya que la marea está baja y eso deja una franja importante de arena al descubierto. Esta característica, que a los leoneses acostumbrados  al Cantábrico nos parece normal, para gentes de mares como el Mediterráneo, es algo llamativo, ya que allí las mareas son casi imperceptibles. Estas playas con marea alta se quedan reducidas a pequeñas calas aisladas con poca arena sobre la que extender una toalla. Debido al buen día que hace y las fechas vacacionales, encontramos mucha gente disfrutando de paseos por la arena y algunos atrevidos jugando con el oleaje y remojándose.
Este impresionante y refrescante (solo en mente) paseo por la senda de las playas nos lleva aproximadamente  unas dos horas en las que, todo hay que decirlo, no apetecía ir muy deprisa, sino contemplar la mar e inmortalizarla en nuestras cámaras para disfrute cuando estemos en nuestra tierra. Aunque lo que realmente apetecía, era descalzarse y dejar que el Cantábrico salpicara nuestros cuerpos, pero no había tiempo.

Nos reencontramos todos al final del paseo costero, en el restaurante Moby Dick. Tras un breve descanso regado con una cerveza con vistas a la playa, retomamos la andadura por una carretera que nos llevará hasta el restaurante El Asador, en un cruce de carreteras, donde hemos decidido dar por terminada la marcha de hoy.
Pero esa decisión de acortar la etapa no es por cansancio, sino por cultura. Luís, nuestro presidente, y el presidente de la Asociación de Mondoñedo, han conseguido concertarnos una visita a la Basílica Menor de San Martin de Mondoñedo con Suso Fernandez, cronista de Foz.
Tras la comida, pues, nos desplazamos en el autocar a San Martin de Mondoñedo y visitamos el exterior de la Basílica. Se trata de una iglesia románica del siglo XI con unos recios contrafuertes del siglo XVIII. En esta “Catedral” se establecieron dos obispados en el siglo IX, cuando se realizaron las primeras obras.

 Tras una interesante explicación y visita guiada por su interior, que agradecemos a Suso, pasamos a ver la Casa Rectoral que se está habilitando para museo, con los cuadros-escultura del artista catalán Queralt Blanch, que nos muestra su trabajo en persona, y al que agradecemos su atención y felicito, aunque ya lo hice personalmente, por su trabajo, tan innovador e interesante.

Una vez terminada la visita, y con Luís Fernandez Anseres como guía, nos acercamos a Foz para recorrer sus calles desde el autocar, dirección a Mondoñedo. Por el camino nos explica la historia que salpica Mondoñedo, entremezclada con sus leyendas, lo que hace que el trayecto parezca mas corto.
Y para rematar el día, alojamiento en la Hospedería del Seminario de Santa Catalina de Mondoñedo. Un lugar perfecto para aquellos que gusten del recogimiento y la tranquilidad.
Una ducha y disfrutamos de una cena servida por dos amables trabajadoras del Seminario.

Terminada la cena, un paseo por la calles de Mondoñedo, unos cafés en sus terrazas y como no, un poco de futbol en la noche del sábado. Y a descansar que aun queda un día por delante.

Mi crónica del domino se reduce a un interesante paseo por las calles de Mondoñedo, un pueblo tranquilo y acogedor, ya que por motivos que no vienen al caso, mis etapas están siendo mas cortas de lo deseado. Pero la Crónica nos la relata a continuación Rosa Morán.
Y a las seis, de nuevo, retomamos el camino hacia León, aunque esta vez el descanso en el autobús se vio considerablemente mermado por el exceso de energías que algunos compañeros acumularon, algo que resultó novedoso, pero que no agradó a todos.
Y ahora a esperar hasta el día 15 de octubre en que nos veamos en las Jornadas Jacobeas.
                                                    Textos y fotografía: Marta Román

Día 16 Etapa: San Martiño-Masma-Mondoñedo
Después de desayunar en el Seminario Santa Catalina, nos dirigimos en el bus hasta el cruce de Dirau-Ermida -con problema técnico incorporado, por el tamaño del autobús- donde inician la marcha la mayoría de los compañeros. El resto -10 personas- fuimos hasta Masmadonde después de reponer “fuerzas” en el bar, reanudamos la marcha por el puente medieval que cruza el río Masma con su monumento al pescador.
A partir de ahí nos adentramos por camino asfaltado, paralelo al río, lleno de  eucaliptos, prados con vacas, algún aprisco de ovejas, una parroquia y sobre todo mucha paz.
Continuamos camino siguiendo la señalización  Ruta Camino Real” y las cintas amarillas, hasta llegar a la finca “El Remanso” propiedad de Luis Fernández Anseres, nuestro anfitrión estos días.

          Frente a su casa, en la ladera del monte y en el paraje llamado “Lama de Ras” visitamos la ermita de San Ramón(1726) y un  pequeño cementerio con una tumba de 1880 y otras muy antiguas.

En el interior de la ermita pudimos contemplar la imagen del santo, muy apreciada en la zona, y un curioso confesionario, cerrado como un armario, con una profundidad de 25 cm., pero cuando se abrían las puertas se convertía en uno convencional.

Posteriormente pasamos a el “El Remanso” para visitar su jardín con sauces y hortensias de grandes dimensiones y rodeado de un río de aguas cristalinas en el que saltaban los peces.

Allí iban llegando los “más andarines” de nuestros compañeros y juntos disfrutamos del aperitivo que nos ofreció la Asociación “Abriendo Camino” de Mondoñedo: tortilla, empanada, vino de la ribera sacra, refrescos y fruta de la huerta ¡todo un lujo, en un lugar encantador!
            


Desde aquí continuamos caminando hasta el área recreativa de la “Fervenza”, donde nos recibió una bonita piscina fluvial, descendimos unas empinadas escaleras y llegamos a unas maravillosas cascadas.

Cruzamos un  puentecillo de madera  recién construido y a través de un pequeño y bonito camino salimos a la carretera donde nos esperaba el autobús para llevarnos a Mondoñedo y disfrutar del caldo gallego, pulpo, tarta, etc. y compartir, con alegría y risas, las anécdotas vividas en la etapa: compañeros que se despistaron porque no vieron la señalización en un cruce, la oveja descarriada, que quería acompañarnos en nuestro caminar y los compañeros ejerciendo de “pastores” pero con poco éxito, los cazadores que tuvieron la deferencia de espera a que pasáramos todos para realizar una batida a los patos de la laguna, etc.  

Después de este agradable rato, pequeño recorrido por la ciudad para disfrutar de la visita a la catedral y sus bonitos rincones y a la hora prevista, regreso para León.

           

Dos jornadas muy completas que además de realizar el camino por esta variante poco conocida, nos ha permitido establecer mayores lazos de amistad con nuestros compañeros de la Asociación “Abriendo Camino”, que tanto están trabajando por esta  ruta y a los que agradecemos su acogida y todas sus atenciones con nosotros.
                      

                                                                                                 Textos: Rosa Morán
                                                                                                  Fotografia: Isabel Borrego

RIPIOS DE MONDOÑEDO




Pasadas que fueron ya
esas estivales fechas
que a todos hartos, cansados,
y deshechitos nos dejan,
el Camino renació
con sus eternas sorpresas,
más llamativas aun
si son en tierras gallegas,
como fuera nuestro encuentro
en las marineras tierras,
haciendo nuestro camino
por aquel paseo de piedra
tan cómodo y recoleto,
contemplando las arenas
de aquellas playas tan limpias,
tan bellas y tan serenas.
Continuación cierta eran
de aquella playa, la última,
que antes del verano vieran
nuestros ojos, asombrados
por su cielo y por sus peñas:
Playa de las Catedrales,
en nuestros ojos nos dejas
una sombra de nostalgia
que la brisa allá se lleva;
allá donde se disipan
siempre  las malas ideas.

Camino tan agradable
y una mañana tan bella
hizo a nuestro caminar
una experiencia halagüeña.
Sin comerlo ni beberlo
(de comer hora no era)
nos plantamos en un verbo,
sin cuenta darnos siquiera
en un recinto muy regio
donde manducar pudieran
los peregrinos leoneses
y la gente que quisiera.

El Asador fue, en efecto,
para nosotros la venta,
en la que, sobrios y serios,
dimos bien cumplida cuenta
de los sabrosos productos
que había en nuestra merienda.
Serios fuimos allí todos:
el recinto, con su estética
hotelera y gastronómica,
parecía que lo exigiera.

……………………………

La tarde fue una experiencia
artística  que nos deja
sumidos en la emoción
de ver esas nobles piedras
del antiquísimo templo
que nuestros ojos contemplan:
Templo de Santo Martiño,
la catedral, por más señas
más antigua de esta España
tan triste y zaragatera.
Vivida aquella emoción
de tan intensa belleza,
acompañados del guía
de comunidad gallega,
Luis Anseres nos narraba
Luis Anseres, él nos cuenta
las excelencias que pronto
disfrutaremos de cerca.
Y nos promete, gentil
que al día siguiente nos lleva
a despachar en su casa
unas  muestras de esta tierra:
Pinchitos de empanadiñas,
con alguna tortilliña
y un vinito de sus cepas.
¡Eso sí que es gallardía,
y regias, buenas maneras,
las típicas de un gallego
elegante de esta tierra.
Luis Anseres demostró
serlo con gran excelencia.

Burla, burlando aquel viaje
nos deja, sin darnos cuenta,
en aquel bello poblado,
Mondoñedo por más señas.
Villa clerical, histórica,
henchida está de leyendas
clericales de las que
el seminario es la muestra:
Monumento recio, serio,
las glorias que antes tuviera
patentes para nosotros
se nos hacen en sus piedras,
piedras de recio granito
con humanísimas huellas
de aquellos seminaristas
que, hace un siglo, allí vivieran.

Cena y paseo nocturno
por nocturnales callejas
nos hicieron revivir
los encantos que allí quedan
como símbolo indeleble
de la cultura gallega.
…………………………….

El domingo, bien prontito,
iniciamos nuestra senda
con esa ayuda mecánica
que nuestro autobús nos presta.

Un día radiante nos guía,
un día radiante nos lleva
a la casita  de  Anseres
casita  que…¡ es una  hacienda!,
rebosante de frutales,
de rosales y otras yerbas.
Y pudimos comprobar
de Luis allí  largueza
que, todos lo recodamos,
es palabra que nos lleva
a decir  la esplendidez
generosa que él se nos muestra.

Empanadas hubo allí
y tortillas que nos dejan
ese excelente sabor
de las gallinas auténticas,
y, si no de las gallinas…
de los huevos que pusieran.
No faltaron excelentes
frutas de aquella su huerta
que endulzaron aquel ágape
de aquellas benditas tierras.

Gracias profundas le damos
de forma seria y sincera
a Luis Anseres que dio
tan gratificante fiesta.

Agradable resultó
y sugestiva la tierra
aquella de las cascadas
con sus aguas y sus presas:
fue nuestro postre geológico
de aquella etapa gallega.

En Mondoñedo de nuevo,
completamos la experiencia
viendo aquella catedral
tan recia  y tan recoleta,
cuya espiritualidad
es obvia en muros y piedras
y en la mirada de quien
con fervor verla quisiera.
———————————–

Terminó así   el Camino
de las etapas gallegas
que dejaron en nosotros
muy agradables vivencias,

Gracias, dicho sea en su honor,
a toda esa gente nuestra
que se desvive a diario
para que las  cosas sean
motivo de diversión,
pero también de riqueza
espiritual o acaso…
como cada uno lo quiera.

Cantares tuvimos luego
en nuestro viaje de vuelta,
gracias a la gracia de Rosa,
Rosa Gómez, por más señas,
que conoce como nadie
de las canciones leonesas,
su música y su buen ritmo
y, sobre todo, su letra.
Buen final siempre es la música,
sea cual sea la fiesta.
………………………………….
    Texto: Nicolás  Miñambres                                               Fotografía: Marta Román e Isabel Borrego


POR TIERRAS DE RIBADEO

Me dice Marta Román,
(cosa en que yo estoy de acuerdo)
 que debemos escribir
todo lo de Ribadeo.
Que ella se va de vacances
y si hecho no lo tengo
al blog  debo yo subirlo…
¡Madre mía, santo cielo…
porque yo hago lo que sea
mas en el blog no me veo:
eso veo eso yo más difícil
que…conseguir ir al cielo.
Rosa también me lo haría
pero, como Marta, veo
que anda con su santo Rafa
por ahí, de cuchipandeo.
Y aunque internet lo hace todo
alguna cosa yo veo
que tiene que hacerla uno…
esté bien o esté mal hecho.
Mas vayamos a la esencia,
centrémonos en lo nuestro.

            *   *  *
Volviendo a Rosa quería,
volviendo a ella yo debo
advertiros lo que oí
y que creer yo no quiero:
Me dijo uno de estos días
“esta vez, de fotos, tengo,
poquito, poco, muy poco,
muy poquito y no bien hecho”.
Pero yo no le he creído,
me sonaba como a cuento,
como si  ella, exigente,
hubiera tenido miedo
de que esas fotos suyas,
aquellas que ella había hecho
no fueran de calidad,
pero lo que yo ahora pienso
es que su intensa actitud
la lleva a juicios que, creo,
son fruto de su exigencia
Y fruto de sus esfuerzos.
y, además debo decir,
que, después de Ribadeo,
allá en Las Catedrales
allá con su compañero
Y creo yo recordar
que yo la vi de modelo:
no cargada con la cámara,
pisando allí en los esteros
que el agua iba formando
en su remanso sereno.
                *   *   *
Y mucho me extraña a mí
que aquel paisaje tan bello
no le fuera un buen motivo
para esos bellos reflejos
que con su cámara capta
desde cerca y desde lejos.
Que, como en otros caminos,
en ese del  norte vieron
todos nuestros peregrinos
maravillosos muestreos
Florales,  que nos dejaban
casi, casi…sin aliento.
Rabia nos daba allí a todos,
en caminos y senderos,
ver aquella variedad
de colores y floreos
pimpantes  entre las zarzas
o entre los cardos más recios.
Dos matojos nos llevaban,
casi al encabritamiento:
los de hortensias y de calas…
enhiestas como un lamento
en el que el sol se refleja
mientras las acuna el viento.
De hortensias y calas hablo
porque son las que yo creo
que más familiares son
a estos leoneses romeros.
No me extraña que allí alguno
dijera no muy contento:
¡La madre que las parió…!
Y las que en León yo tengo
ni me crecen ni  me adornan
a pesar de que en mi huerto
horas y horas echo yo
y kilos de abono echo!”
Si enumerar yo debiera
las flores que allí se vieron
tratados yo de botánica
tendría que aprenderme luego.

                   *   *   *
Pero en fin, también yo digo,
decir de  inmediato debo
que ni en Galicia ni Asturias
tienen este sol intenso
que nos da esa simpatía
a los de este viejo  Reino.
¿O acaso no son simpáticos,
no son un modelo excelso
de elegancia y de finura
los de este reino tan viejo?
¿Dónde va “usté” comparar
de este leonés su gracejo
con la pesadez que hablan
casi todos los gallegos?
Oír a un leonés parece
de la música el destello
más fino que dios nos dio
a estos del bendito reino.
En cambio… si uno oye hablar
a cualquiera en su gallego,
nos parece lengua torpe,
sin entonación ni acento.
Ya lo decía la Pícara
Justina, de  quien recuerdo
que los leoneses bien son
Moridos por su terreno…
Moridos” dice precisa,
por su tierra, aunque me temo
que exageraba Justina
en ese juicio, tan…tierno.

            *   *   *
Más cosas debía decir
más cosas…de Ribadeo,
experiencia que a  Marita
trajo recuerdos muy bellos,
entrañables y nostálgicos
de aquellos años primeros
cuando, como profesora,
llegaba  a estos terrenos
con su belleza radiante
y su académico celo,
…¿Cuánto hace de aquel curso?
¿Cuándo hace que fue eso?
veinte años parecen muchos,
no más de quince yo pienso
al ver su jovialidad,
su dinamismo y su aliento
para todo lo que deba
ella hacer con sentimiento.
Con ella acaban los ripios
surgidos en Ribadeo,
y de aquellas Catedrales
La playa, de gran recuerdo,
Góticas cual nuestra pulchra,
La asociación y ese templo.

————————————
Nicolás Miñambres






Fotografía: Marta Román

Anticipo de la etapa del Camino del Norte: Canero – Luarca – Piñera.

Amigos Asociados, para que tengáis información de la etapa que realizaremos este domingo y os animéis a participar en este Camino de Santiago de la Costa, tan bonito en estas fechas, aquí tenéis…
LA DESCRIPCIÓN DE LA ETAPA

ETAPA CANERO – LUARCA – VILLAPEDRE – PUERTO DE VEGA 24Km

CANERO—LUARCA  10 km (Primer tramo)
Comienza la etapa en el lugar que terminamos la anterior, en el Hotel-Restaurante Canero. Después de avituallarnos (no hay nada hasta Luarca), salimos por detrás del hotel y después de pasar un arroyo,  un mojón nos indica El Camino con una subida corta pero intensa hasta llegar a la carretera (N-632).

¡Atención!. Aquí se nos presentan dos opciones:
1ª un mojón que vemos a la izquierda al llegar a la carretera nos manda por la montaña  dando un rodeo y nos sacará a la carretera con un recorrido más largo.

2ª continuar a la derecha por el arcen de la  carretera y al coronar contemplaremos la playa de la Cueva y caminaremos hasta encontrarnos con El Camino que sale a la carretera por la que vamos.

Los que han optado carretera, veran el indicador del pueblo de Caroyas.

Asturias, Novellana-Canero

Una vez unidos camino y carretera hay que continuar siguiendo la señalización que nos hace ir a derecha e izquierda recortando.

Veremos  una finca con muros a nuestra izquierda y al poco tiempo volveremos a ver la señalización en una piedra que indica, recto al albergue y a la derecha camino. (Está en el Punto Kilométrico 500, aproximadamente).

Tiramos a la derecha y rápidamente otra piedra o mojón que nos manda a la izquierda, al lado de praderas, en dirección Luarca.

Asturias, Novellana a Canero

Contemplando el mar atravesaremos Las Parroquias de Las Escuelas, El Postigón, La Madalena …este tramo es por un camino asfaltado ..

Ya cerca y desde lo alto contemplamos Luarca. Un descenso rápido nos pone en esta villa tan marinera con su ría que atraviesa todo el pueblo. Hasta aquí habremos recorrido 10 Km de este Camino de Santiago.

MITAD  DE LA ETAPA: LUARCA —VILLAPEDRE —PUERTO DE VEGA 14 Km (Segundo tramo)

Salimos de Luarca por la Calle la Peña, con una subida de considerable pendiente, unos 650 m hasta alcanzar una altiplanicie que nos despide de Luarca con un cartel de madera, donde pone Camino de Santiago, que nos marca la dirección.

Después de caminar y dejar atrás una zona de chalets, podemos ver los restos de la antigua Iglesia de Santiago y su Hospital de Peregrinos.

Caminaremos por esta altiplanicie hasta llegar a la carretera. Tendremos que pasar la N 634.

¡Ojo! Y ¡Atención!. Cruzamos y seguimos recto por una carreterita de parroquia hasta entrar en camino, dejando el pueblo de Otur al lado de la carretera.

Asturias, Novellana a Canero

Veremos carteles blancos con Vieira, Camino de Santiago y desvío provisional, debemos seguir esta indicación siempre.

Pasado un hotel restaurante, pintado de verde, nos saca a la carretera, con una subida de 200m.

Nuevo cartel, que nos mete a un camino. Tenemos que atravesar las obras de la Autovía y seguir las indicaciones de los carteles que zigzagueando nos sacan a la N 634.

¡Atención y ojo! Aquí hay que estar en el poco arcén que hay o en la cuneta durante 700 m, hasta coger de nuevo camino.

Llegado a este punto un camino entre prados nos lleva hasta Villapedre que lo tenemos a la vista.

El camino sale a la  N- 634 que atravesaremos, teniendo enfrente el Café Villapedre y a su derecha sale una carretera comarcal, que nos lleva a Puerto de Vega.

En Puerto de Vega murió Jovellanos. Otros personajes ilustres relacionados con el pueblo son el III Marqués de Santa Cruz de Marcenado, Álvaro Navia Osorio y Vigil (16841732) y Juan Pérez Villamil, político de los XVII y XVIII, ambos oriundos del lugar. En dicho pueblo se encuentran monumentos a Jovellanos y al marqués de Santa Cruz.

En este tramo no hay flechas y caminando por el arcén llegamos a este pueblo precioso y con un puerto con mucho encanto.

Esta mitad de etapa nos ha hecho recorrer 14 Km.

Los autocares estarán aparcados en el polideportivo junto al colegio. 

Se puede visitar el Museo Etnográfico Juan Pérez Villamil y el Museo del Mar, gratuitos ambos,  están a 300 m del polideportivo y abiertos de 16:30H a 19:30H.

Luis Gutiérrez Perrino

Siempre podéis fotocopiar esta página, para llevarla en el bolsillo  y consultarla durante la etapa del Camino. También llevad el teléfono de la Asociación para recibir ayuda. 

Anticipo de la etapa Novellana a Canero, Asturias

El otro día, este grupo de amigos y Asociados estuvimos preparando la etapa del Camino del Norte, que haremos con la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” el próximo domingo. Esta foto es un recuerdo de compañeros de aventuras, yo estaba del otro lado de la cámara, ¿eh?.

Os hemos preparado una reseña, para que os animéis a hacer El Camino, por estas sendas asturianas, tan llenas de encanto, aunque sean algo duras:

Asturias, Camino de Santiago

En el año del Señor de 1501, un peregrino francés, escribió sus impresiones del viaje por el Camino del Norte en su diario titulado “El viaje de Montigny” así podemos tener datos de Soto de Luiña en esa época, que nosotros visitamos en nuestro recorrido anterior cuando terminamos en Novellana.
Haciendo nuestras sus palabras, el autor del viaje nos cuenta que el lunes 28 de febrero de 1501 pasan él y sus compañeros por “Sept maulvaises mountaignes nommés les sept-soers” haciendo alusión a las siete malvadas colinas que los naturales llaman ballotas, antes de llegar al pueblo del mismo nombre.
Por cierto, el francés no anduvo muy desencaminado llamándolas malvadas, pues os puedo asegurar que a Buzy y a mí nos dieron bastante guerra el otro día, a pesar de que sólo exploramos tres.
Asturias, Novellana-Canero

Comenzamos la ruta en Novellana, para seguir por la carretera hasta Castañeras y aunque algunas guías indican que hay un camino real más recto, nos dijeron en el pueblo, que después de unos centenares de metros queda cerrado por la maleza.

En Castañeras, tenemos al opción de seguir la misma carretera por la que veníamos o los mas aguerridos, provistos de buenas botas montañeras, pues hay que cruzar un río que lleva más o menos agua según lo que haya llovido,se desviarán, cuando vean un cartel a la derecha de la carretera, que nos indica la dirección a la Playa del Silencio.
Un hombre del pueblo me dijo, que ellos en realidad la llamaban Playa de las Gaviotas, por la abundancia de estos palmípedos sobrevolando el lugar.
No hay peligro de bombardeo de excrementos, pues en vez de llegar hasta la playa, nosotros después de 200 metros, antes de llegar a las últimas casas, nos desviamos por un camino señalizado a nuestra izquierda con la flecha amarilla.
Asturias, Novellana a Canero

A partir de aquí entramos en un bonito paisaje natural, aunque corresponde a uno de los “malvados descensos” de una fuerte pendiente, que tanto impresionaron al francés.
Después, una fuerte subida y llegamos a Ballota.
Allí saludamos a una mujer que nos dijo que Ballota antes se decía “Valouta” que podríamos traducir como valle alto. Desde luego el lugar estaba bastante elevado en relación al nivel del mar. Nos dijo también que desde allí, podíamos volver a tomar la antigua ruta jacobea, el Camino Real de la Costa.
Todavia a principios del siglo XX pasaban las diligencias, por lo seguramente habría un puente para vadear el río Cabo.
¡El río Cabo y el puente! 
 Actualmente es de piedra, pero antes existió otro puente de madera y parece ser, que sus vibraciones causaban una fuerte impresión a los peregrinos de la Edad Media, ya que todos conocían una canción sobre “el puente que tiembla”:
Quand nous vinsme au pont qui temble/ nous etions bien tentre ensemble/ Taut de walons qu´allemande,/ et nous disions, s´il vous semble/ compagnons marchez de avante/
¡No nos lo podíamos perder! …y así comenzamos una nueva bajada saboreando la historia del famoso puente que, yo imaginaba que debía de ser tan alto como el acueducto de Segovia, para que provocara ese miedo ancestral a los peregrinos.
Pero ahora, no se veía puente por ninguna parte.
Bueno, como imagino que querréis hacerle alguna foto no os dejaré con la intriga.
Asturias, Novellana a Canero

Al final de la bajada con el mar al frente, la flecha indica seguir a la derecha, pues bien, vosotros haréis caso omiso y vais a la izquierda, hasta un un pequeño reguero, perpendicular al río Cabo, lo cruzais y … Ya tendréis vuestra foto.

Para leer la historia del “Viaje de Montigny” podéis consultar aquí.
Terminamos esta subida junto a la estación del ferrocarril de Tablizo. Cuando el sentido común indica que debemos subir al pueblo y continuar por carretera, una gran flecha amarilla nos señala otra nueva bajada, al siguiente acantilado.
De nuevo volvimos a bajar otra de las “sept soers mauvaises” pero, esta vez ya habíamos perdido la cuenta.
Debo de confesar que esta colina de Tablizo a Ribon fue muy bonita. Íbamos siempre acompañados por las vistas del mar enfurecido, chocando contra los acantilados, a nuestra derecha.
Desde Ribón, que como su nombre indica, estaba muy alto, ya se divisaba Cadavedo y a su derecha la ermita de la Virgen de Riegala.
La Virgen de la Regalina

Se construyó en 1931 a instancias del padre Galo, para dar cobijo a una imagen, que se encontró en la vecina playa de la Regalina. Esta Virgen se procesiona, pues tiene una tradición parecida a la nuestra de Castrotierra, que sacan en procesión a Astorga los años de sequía para pedir la lluvia.
En cuanto al Padre Galo, sacerdote que hablaba varios idiomas y poeta, que escribía con el pseudónimo de Fernán Coronas, fue uno de los grandes promotores y defensores del asturiano. Había nacido en este pueblo de Cadavedo en 1884.
Si estáis interesados podéis ver una reseña biográfíca aquí.
Cerca de Cadavedo y ya siguiendo el camino por las indicaciones en la carretera, nos encontramos con Villademoros.
Si tenemos unos minutos, podemos entrar en el pueblo, para ver una Torre Medieval del Siglo XV, restaurada recientemente, con su casona y una panera adjunta.
Asturias, Camino de Santiago

En la actualidad es un bonito hotel, pero antiguamente perteneció a los Peláez de Villademoros. Se tiene por el más antiguo solar de la familia Peláez y que antiguamente tenía también un puente levadizo y plataforma almenada, con un fosos y contrafoso, que más tarde fueron cegados.
Es un buen exponente de la arquitectura bajomedieval por su carácter militar y defensivo.
Me parecó interesante esta página sobre el linaje familiar, de la que hago a continuación un resumen:
El padre Carballo, en su libro “Linajes y Casas de Asturias”, se refiere a los servicios que prestaron los dueños de dicha Torre, afirmando que el caballero que la poseía, en los tiempos de la Reconquista, se llamaba Pelayo Peláez.
Con cuatrocientos hombres, todos vasallos suyos, acudió valerosamente en ayuda del rey don Pelayo y al llegar a Cornellana, vino a dar con tres mil moros, que huían hacia Galicia, y sostuvo con ellos un fuerte combate, que finalizó con la total derrota de los sarracenos.
Se sigue contando la historia de este linaje, basándose en una antigua tradición, que dice que el caballero Diego Peláez, que poseía la Torre en tiempos del intruso rey Mauregato, siguió el partido de los legítimos reyes asturianos. Se opuso, con sus gentes, a todos los moros que encontraba en su camino, defendiendo a toda costa el paso llamado Ricavo, entre los concejos de Valdés y Pravia.
Luego tuvo que pasar a Galicia y durante su forzada ausencia lo despojó de su Torre, Mauregato, que la entregó a sus leales. A su regreso, el citado Diego Peláez tornó a tomarla por la fuerza e hizo prisioneros a todas las gentes de armas que la defendían.
Pelayo Gutiérrez fue su descendiente y también Armígero del rey Ramiro I, confirmando el voto de Santiago.
Por aquellos tiempos, ahora tomamos como fuente de información al obispo Sebastiano, llegaron los normandos a las costas de España y en una de sus incursiones dañaron gravemente la Torre de Peláez, así como la iglesia de Santa Eufemia, que estaba junto a ella. Años después, los de la familia Peláez tornaron a reedificarla, morando en ella Munio Peláez.
Podemos continuar la genealogía de esta noble familia hasta llegar Martín Peláez, compañero de aventuras de Rodrigo Diaz. Finalmente el Cid “de cobarde le hubo buen caballero y muy esforzado” siendo uno de sus más valerosos capitanes.
Una cosa no me coincide con lo visto en el torreón, aunque tampoco soy un experto, son las armas de este linaje, que podéis ver en esta foto.
Asturias, Camino de Santiago

Son distintas de las que figuran esculpidas en una de las veintiséis urnas sepulcrales incrustadas en la Capilla de los Reyes, Condes e Ilustres varones del Monasterio de San Pedro de Cardeña, sito en la provincia de Burgos. Aunque se ha puesto en duda la fiabilidad de restos de este monasterio, allí figura que se guardaban los restos del caballero asturiano Martín Peláez, “deudo de el Cid”. Las armas de Cardeña son estas: En campo de gules, un brazo armado de plata, moviente del flanco siniestro y empuñando una espada del mismo metal con la punta hacia el jefe.
Asturias, Camino de Santiago
A partir de aquí continuamos siempre por carretera hasta Canero, que es donde nos esperarán los autobuses, el día que hagamos esta etapa del Camino de Santiago con los Asociados.
Desde la ventana del Hotel Canero donde comimos, un hotelito con encanto en la desembocadura del río Esva, río famoso por ser el segundo de Europa en pesca del Salmón, podíamos contemplar la Playa de la Cueva mientras atardecía.

Relato: Muros de Nalón a Novellana.

La Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” ha realizado este fin de semana, la etapa del Camino del Norte, entre Muros de Nalón a Novellana.

Soto de Luiña

Salimos tempranito, para aprovechar bien el día. En Muros de Nalón realizamos la parada técnica.
Aprovechamos para admirar la plaza del Marqués de Muros, declarada de Interés Artístico por sus edificaciones, con renovadas balconadas y soportales.

De inmediato nos llegó el rico aroma a café y a bollería, por lo que nos fuimos reuniendo en un bar.

Muros de Nalón

Alguno hubo, que sin perder un minuto, se fue hasta la playa para inmortalizar el momento en su cámara y en su retina, pero nosotros nos acercamos al Ayuntamiento, a la iglesia, construida gracias a la aportación indiana y al Palacio de Valdecarzana, que es el que más impresiona, con su torre del siglo XV y una hermosa portada plateresca del siglo XVI, aunque está casi en ruinas.

De haber dispuesto de tiempo, nos hubiera gustado visitar los bellos panteones modernistas del cementerio de la localidad, o el popular barrio de La Pumariega, donde se ubica la casa del pintor Tomás García Sampedro, miembro de la colonia de artistas que dio a conocer la belleza de Muros por toda España, pero quedará para otra ocasión.

El concejo de Muros de Nalón es conocido, dentro y fuera de Asturias, por la espectacularidad de las vistas que ofrecen sus miradores al mar y que han atraído hacia este territorio a muchos pintores y poetas, atrapados por la belleza de su costa.

Playa de Novellana

La Ruta de los Miradores, una senda costera peatonal, de aproximadamente cinco kilómetros, que une San Esteban con la playa de Aguilar. En su recorrido, se encuentran: el Espíritu Santo, La Atalaya, Los Glayos, el alto de Las Llanas, el Miradoiro… que permiten descubrir playas agrestes y cómodos arenales como el de Aguilar, uno de los más frecuentados del Principado de Asturias.

Anduvimos investigando algo de la historia en la wiki.  Ved el enlace aquí

Estas pertenecieron a la casa de Miranda, más tarde marqueses de Valdecarzana, cuya casa se conserva, aunque muy abandonada.

Muros de Nalón

En el siglo XVIII se hizo un proyecto de canalización del Nalón, que tenía como meta el desembarco de la producción de carbón de las cuencas asturianas, proyecto que acabaría fracasando por las crecidas del río.

A principios del siglo XX, un hecho a destacar fue en septiembre de 1934 se produce el armamento previo al proceso revolucionario, el Vapor Turquesa desembarca un importante cargamento de armas, que supuestamente iban a Etiopía, quedando definitivamente en Asturias.

Tras la posguerra y la instalación de ENSIDESA en Avilés, este concejo experimenta un gran desarrollo industrial, hasta la crisis de los años setenta que afectara a todo el sector.

Hay que destacar la llamada colonia pictórica conocida como “la colonia de Muros” ligada a la figura del pintor alcarreño Casto Plasencia y a su discípulo predilecto y amigo, el pintor asturiano Tomás García Sampedro.

Playa de Lapedo, desde el autobús

Éste último invita al maestro a pasar el verano de 1884 en una bella finca de La Pumariega propiedad de sus padres, donde se enamora del paisaje y de la luz de estos parajes.

Casto Plasencia, acompañado de importantes pintores y artistas de la época, intentó crear una escuela paisajista en esta zona, en similitud de otras colonias de pintura que en la época se estaban estableciendo en Europa. Como modelo de la misma época está la escuela de Barbizon, en los bosques de Fontainebleau en la proximidad de París, cuna de la pintura impresionista.

Incluso se realizó un proyecto de construcción de dicha colonia de artistas, autorizado por el ayuntamiento a comienzos de 1890 en la desembocadura del río Nalón. Pero el proyecto no llegaría a su fin al morir repentinamente el pintor Casto Plasencia en mayo del mismo año.

Ved aquí nuestras fotos de Muros de Nalón 

Volvimos al autobús, que nos dejó en Soto de Luiña, donde visitamos la iglesia, declarada bien de interés cultural, abierta para la feligresía. La casa rectoral fue antiguo hospital de peregrinos en el camino de Santiago.
Iniciamos el Camino de Santiago en Soto de Luiña con sol, siguiendo hacia arriba la carretera N-632a, de escaso tráfico, riéndonos de las confusas señales hechas para los peregrinos.
Soto de Luiña
Poco después empezó a llover y hasta Novellana no paró, ni nosotros paramos más que para ajustarnos las caperuzas y los guantes, al amparo de una marquesina de autobús.
Novellana
Abríamos el paraguas y lo cerrábamos para las fotos, pues no queríamos ocultar las bellas flores de las mimosas, las formas musgosas en los troncos de los árboles o las sencillas flores del camino.
Desde la altura de las suaves colinas íbamos siguiendo la carretera, que bordea un barranco, pasando dos veces bajo la autovía, próximos al puente del ferrocarril.

Novellana

Disfrutábamos con las panorámicas del campo verde, las modernas vías de comunicación, la línea indefinida del mar y del cielo a través del urballo.

Novellana llevaba el nombre de Santiago de Novellana, por estar en el Camino.

Novellana

Así que al llegar nos acercamos a la iglesia de Santiago, del XVIII, construida aprovechando materiales de la antigua capilla de Santiago.
Junto a la vecina Soto de Luiña, Novellana recibió el premio Príncipe de Asturias al Pueblo Ejemplar, en 1992.
Novellana
No así en la antigüedad, pues fue en Santiago de Novellana donde se llegó al máximo en la discriminación con los habitantes de las brañas. Acababa de constituirse en parroquia separada cuando  pasó por el lugar Jovellanos, en 1792, quien anotó en sus Diarios que “hay un pleito escandaloso con los vaqueros, a quienes no se les quiere dar la Sagrada Comunión sino a la puerta de la iglesia, ni dejar internarse en ella a los divinos oficios. Es el caso que los hijosdalgo tienen lugar preferente en la iglesia para toda concurrencia. Los plebeyos, conforme con esto, pretenden lugar preferente a los vaqueros, y éstos luchan por no ser menos que los plebeyos. ¡Cuánto querrá el Cielo vengar a la mayor parte del género humano de tan escandalosas y ridículas distinciones”.
Novellana
Gaspar Melchor de Jovellanos definió a los habitantes de las brañas como “vaqueiros” porque vivían de la cría de ganado vacuno, y “de alzada” porque “alzan” su morada y residencia para emigrar anualmente, al llegar la primavera, con sus familias y ganados a los altos pastos.
La palabra braña puede tener muchos significados según varios estudios, pero lo más probable es que proceda de la palabra “verania” (verano). Además, en bable, el verano se llama “brano”. Parece evidente, pues, la connotación lingüística entre ambos términos.

Novellana

Para los enamorados de la historia de los cómics y la literatura de quiosco, diremos que en este pequeño pueblo de Novellana, que hoy visitamos nació en el año 1902,  Guillermo López Hipkiss. Moriría en Barcelona en 1957. Guionista. Narrador de la literatura de quiosco, donde brilló, como autor del género criminal y del folletín aventurero, con un estilo muy personal y exquisito, y desde los mercados barcelonés y madrileño; creador de varios personajes cíclicos, ya clásicos.
Para ver su extensa producción podéis visitar la página:
Después de charlar y caminar entre las primeras casas del pueblo, nos reunimos en el bar y tratamos de secarnos y humedecernos por dentro con la alegre “sidrina”

Novellana

Luego nos dispusimos a comer. Ved nuestras fotos sobre Novellana.
Tras la comida teníamos tiempo para caminar hasta la playa.
Hicimos el camino de descenso por una pista recién preparada con barandillas de madera, que aunque llovía y el suelo resbalaba algo, era una experiencia que no nos queríamos perder.
Playa de Novellana
La belleza del mar bravío, las olas saltando entre las pequeñas islas que rodeaban los acantilados, la ambigüedad de tonos de cielo y mar, el verde de las praderías, que nacen como de milagro, encima de las rocas en las islas. Aún sobre ellas, las vacas pastando…algo maravilloso, inimaginable.
La playa destaca por su forma de concha regular de cantos rodados de color claro, que hacen un sonido al ser batidos por las olas. Para escuchar tan suave murmullo, mientras que estábamos a la orilla del mar,  embrujados, tratábamos de permanecer en Silencio.
Cuando bajamos a la playa de Novellana y vimos entre los acantilados la oquedad de una cueva, recordamos la leyenda de la Xana encantada de Aguilar.
Playa de Novellana
Nadie la vio jamás, excepto una vecina de Muros que fue a segar en un prado próximo a la cueva y la descubrió apenas unos segundos. La xana se adentró en la cueva dejando abandonadas unas tijeras de oro…
    Un cantar de Muros dice así:
    En Castiellu de Aguilar
    donde trigo se mallaba
    hay una piel de buey pinto
    llena de plata labrada
Al parecer, el encanto de la Xana se debió a sus padres, que la castigaron por haber hecho algo muy malo. Para vencer el encantamiento era necesario que un caballero valiente, la sacase en brazos fuera de la cueva y así la portase durante un largo trecho sin detenerse y sin dejarla caer al suelo. Si así lo hiciera sería dueño de grandes riquezas y la Xana le entregaría un tesoro envuelto en una piel de buey pinto….

Playa de Novellana

Cuentan que la Xana un día al ver a un valiente que pasaba por allí, le contó su triste historia. El caballero no dudó, la llevó en brazos y empezó a caminar en dirección a la zona de Campofrío, siguiendo el curso del río Ricabo…..según se alejaba de la cueva, la Xana se iba desencantando, de tal modo que cuanto más se desencantaba ésta, más crecía y más aumentaba de peso. Se desencadenó una tormenta y un rayo asustó al caballero y dejó caer a la Xana. Tal como ella predijo, quedó entonces encantada para siempre y llorando sin consuelo, volvió a la cueva…

Por si queréis saber más de Xanas y leyendas podéis consultar  la siguiente página:
No olvidemos que Caro Baroja (1.941) indica que las leyendas que se atribuyen en Vasconia a las “lamias” corresponden a las atribuidas en Asturias a las Xanas. Existe también similitud con restos prehistóricos de Cerdeña conocidos como “domus de gianas”.

Después de hablar de todas estas cosas, que hemos mencionado aquí, hubo algunos que se atrevieron con un futbolín, antes de coger el autobús.

Playa de Novellana