Camino Lebaniego – 7ª y 8ª Etapas – Puerto de Pandetrave a Santo Toribio de Liébana

La Asociación Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” realizamos los días 30 de septiembre y 1 de octubre las últimas etapas del Camino Lebaniego desde el puerto de Pandetrave a Santo Toribio. Es el final de este Camino, que este año hemos hecho con motivo del Año Santo Lebaniego.

Este jubileo se realiza los años en que la festividad del santo, 16 de abril, cae en domingo, por una bula del Papa Julio II de 1512 que otorga el privilegio de su celebración a este monasterio, depositario del Lignum Crucis, reliquia de la Cruz de Cristo traída desde Jerusalén por Santo Toribio de Astorga en el siglo V.
Pandetrave es un mirador maravilloso desde donde hubiéramos podido ver el majestuoso valle de Valdeón y Torre Bermeja en el Macizo Central de Picos de Europa al fondo. A la derecha está el Macizo Oriental  en el que destacan la Torre del Friero y Torre Salinas entre otros. Pero la niebla había tomado posesión del entorno y los tuvimos que admirar desde la imaginación como el niño del Principito.
La ruta que seguimos bordeando los picos se llamaba antiguamente Camino del Mercado porque por ella se comunicaban las dos comarcas, comercial, y en muchos casos, matrimonialmente. Ascendemos hasta la Horcada de Valcavao, desde donde sale el camino hacia la Vega de Liordes y el refugio de Collado Jermoso, y a partir de aquí comienza una prolongada bajada por excelente pista. Cuando la niebla nos daba un respiro íbamos apreciando los bosque de hayas con su manto otoñal y praderas recorridas por rebaños de vacas y caballos.
El valle de Liébana vivió tradicionalmente de la ganadería, que no era suficiente para el mantenimiento de una gran población humana, por lo que de forma continua se producía numerosa emigración hacia América y después hacia Europa y principales capitales españolas. En 1960 se instala en Fuente Dé el parador y el teleférico que remonta 750 m en pocos minutos hacia la zona de Áliva. Esto dio un gran giro a la economía y ocupación del valle que ahora tiene su principal base en el turismo, en constante y creciente desarrollo.
Desde el pequeño paraíso de Fuente Dé situado en un espectacular entorno en el centro del circo del antiguo glaciar, nos encaminamos a Pido que, como el resto de pueblos del valle, luce su típico caserío, manteniendo ese sabor de los viejos corredores hechos de sardos de varas de avellano, hornos que sobresalen de las casas, hórreos y potros de herrar. Vamos, nada que nuestra montaña Oriental no conozca perfectamente.
El siguiente tramo del camino es de los más bonitos de la Ruta Vadiniense. A través de un largo y hermoso bosque de hayas en pleno estado otoñal, llamado Camino del Monte Oscuro, nos lleva a Cosgaya y Areños para terminar la primera etapa.
El hospedaje fue en el pueblo de Espinama donde ocupamos casi todos sus establecimientos de hostelería, con excelente acogida e incluyendo un concierto del rabelista local Miguel Cadavieco, que a base de ingenio hizo pasar una velada muy agradable a los peregrinos.
De Areños salimos muy temprano para la última etapa. Pasamos por varias localidades, entre ellas Mogrovejo, con categoría de conjunto histórico, en la que destaca su torreón del siglo XIII y que desde el siglo XVIII pertenece a la familia Álvarez de Miranda procedentes del pueblo leonés de Benllera.
Llegados a Camaleño, el Gobierno de Cantabria ha acondicionado desde hace poco más de un mes un nuevo trazado para evitar la carretera, muy bien señalizado y que nosotros seguimos. Su perfil es de empinadas y largas subidas seguidas de pindias bajadas muy peligrosas por sendas que, incluso cuando llaneaban tenían algunos tramos se habían deslizado por la ladera. Para colmo de despropósitos nos encontramos con una partida de perros y cazadores que tenían concedida una cacería en esta zona, evidentemente sin tener en cuenta a los peregrinos que solo en nuestro caso eran más de cien personas. Está claro que se están haciendo las cosas desde un despacho sin reconocimiento del terreno. Inaudito.
Santo Toribio nos recibió con aire de celebración. Muchísimo público y participación en la misa del Peregrino, con la actuación de dos excelentes coros, y la tradicional veneración del Lignum Crucis. Tras el acto religioso recibimos la merecida “Lebaniega”. Muy bonito todo.
Ya en Potes paseamos por sus concurridas calles contemplando la torre del Infantado del siglo XIII y el hermoso caserío lleno de casonas de piedra y madera muy bien conservadas que le dan esa personalidad que atrae a los visitantes. Nos acordamos de Riaño que debería cumplir la misma función de cabecera y liderazgo comarcal en nuestra vertiente. Que interesante sería hacer un análisis de la situación y sobre todo la propusiera soluciones. Cualquier día será demasiado tarde.
Este fue el excelente colofón de una peregrinación que nos ha permitido conocer las enormes bellezas paisajísticas, la historia y las fabulosas gentes de nuestra provincia y del valle de Liébana. Lo pasamos muy bien y nos queda  la memoria llena de imágenes y recuerdos que nunca olvidaremos. Está tan cerca y resulta tan atractivo que os lo recomendamos a todos.
Buen camino





Camino Lebaniego 6ª etapa, Barniedo de la Reina – Puerto de Pandetrave

La Asociación Amigos del Camino de Santiago de León ‘Pulchra Leonina’ realizó el pasado domingo día 18 de junio la 6ª etapa del Camino Lebaniego desde Barniedo de la Reina y por Portilla de la Reina hasta el puerto de Pandetrave con motivo del Año Santo de Santo Toribio de Liébana.

La salida de Barniedo estuvo acompañada por el sonido del agua del río Yuso, que va a ser nuestro compañero toda la jornada, y el trinar matutino de los pájaros, que parecía que lo tenían todo sin cantar, en este amanecer soleado. Aunque dado el fenómeno meteorológico que estamos pasando, prometía ser más que soleado.

Es el domingo del Corpus y la naturaleza hacía honor a la conmemoración con enormes y variadas alfombras de flores en las laderas. Cada especie vegetal que se precie debe mostrar su mejor «vestido» en esta época y así lo estaban haciendo entre las masas de bosque y las oxidadas laderas rocosas.

En uno de los meandros del Yuso se incorpora el valle y río de Lechada en cuyo espectacular fondo glaciar se pretendía construir la estación de esquí de San Glorio, uno más de esos ¿imposibles? proyectos que a los leoneses nos tienen desgraciadamente acostumbrados, en los que presentan primero las conclusiones de la memoria saltándose con desvergüenza los previos «pliego de condiciones» y «presupuesto» que conlleva cualquier proyecto que se quiera llamar así. Otra vez resignación. Y van…

El camino nos lleva hasta Portilla lugar ideal para un descanso por el enorme atractivo de esta villa, título que ostenta desde que en 1755 Fernando VI le concedió el correspondiente privilegio. Su belleza no son solo las cuatro peñas que la rodean y los dos valles que confluyen, sino que su armónico y bien cuidado caserío hace que nos sintamos en un pequeño paraíso. Mucho ayudan también los dos establecimientos de hostelería con impecable atención a los peregrinos.

Es mucho lo que hay que ver en esta pequeña villa. Destacan su ermita del Cristo a la entrada, la iglesia de santo Tomás del siglo XIV con cinco retablos renacentistas y la Virgen Peregrina del siglo XVIII y la casa-museo de Nemesio Díez Riega, insigne hijo del pueblo que emigró a Méjico con solo 14 años en 1923. A sus 28 años ya funda su propia empresa de distribución y comercialización del grano que llamó la atención de Pablo Díez (el de Vegaquemada) principal accionista y presidente del Grupo cervecero Modelo que le asocia a la empresa.

D. Nemesio establece nuevos métodos innovadores de comercialización y fidelización de clientes que llevó a la empresa a ser la primera cervecera del país y estar entre las 5 primeras del mundo.

Su hijo Valentín Díez Morodo, hoy consejero mundial del grupo cervecero A B InBev entre otros cargos, es fiel continuador de la obra de su padre a quien hace un par de años le dedicó esta casa-museo frente a la de su nacimiento. Fue nombrado en 2015 Leonés del Año por su gran amor y vinculación a nuestra tierra leonesa.

Empapados en el ambiente y la historia de esta hermosa villa, comenzamos el ascenso al puerto de Pandetrave con suma diligencia ya que el sol Lorenzo amenazaba con su mazo de alcanzarnos en el trayecto.

La subida a pesar del calor fue placentera entre las engalanadas y verdes laderas y la visión y sonido reconfortante del Yuso. Cuando estábamos exhaustos apareció la fuente de La Casilla que con su agua fresca nos dio fuerzas para subir el puerto. Le estaremos agradecidos para siempre. La brisa de la montaña hizo todo lo demás para alcanzar el impresionante mirador de Pandetrave desde el que contemplar los majestuosos Picos de Europa, con el Friero y la Torre del Hoyo de Liordes como centinelas, y el inmenso, verde y refrescante valle de Valdeón al frente.

El alma necesitaba cantar para exteriorizar la emoción de lo vivido y así lo hicimos en este marco, antes de subir al autobús y empezar los planes para las dos etapas que nos quedan del camino entre Pandetrave y Santo Toribio de Liébana que haremos, pasado el verano, el 30 de septiembre y 1 de octubre.

Buen camino a todos.

Anselmo Reguera.



Camino Lebaniego 5ª Etapa: Horcadas – Barniedo

Como de costumbre, el 2 de abril salimos a las 8 de a mañana de la Plaza de Santo Domingo camino de Horcadas para realizar la 5ª etapa del Camino Lebaniego.

Llegamos a Horcadas con nubarrones, que más bien parecían presagiar la lluvia que habíamos tenido en las etapas anteriores. Abandonamos el pueblo subiendo una ligera cuesta y admirando el bello paisaje que dejábamos atrás. Seguidamente nos incorporamos a la carretera y a la altura de Carande nos íbamos turnando para fotografiarnos con el bello paisaje, un escenario muy fotogénico.

Atravesamos el túnel con acera peatonal, para encontrarnos con el puente que da acceso a Riaño. Subimos a la iglesia de Nuestra Señora del Rosario dónde nos estaba esperando el guía, que nos contó que la iglesia de construcción románica, fue trasladada piedra a piedra desde la localidad de La Puerta, anegada por el embalse. En su interior destacan las pinturas góticas del siglo XIV. La iglesia forma parte de un conjunto monumental, en el cual se encuentran también un hórreo procedente de Salio y un campanario vanguardista en el que cuelgan las antiguas campanas de la destruida iglesia de Riaño y de otras localidades perdidas por el embalse.
Desde el mirador se contempla una grandiosa panorámica de las cumbres calizas que componen la Sierra de Riaño (Las Pintas, Las Peñas de Anciles, y al fondo, el pico Yordas).

Continuamos nuestro camino para llegar al Museo Etnográfico Montaña de Riaño, abierto por el ayuntamiento en 2004 y que está desarrollando un asombroso trabajo de recopilación, estudio y difusión de piezas históricas y etnológicas de la montaña oriental de León, desde su más antigua prehistoria hasta la cultura popular que permaneció en vigor hasta el siglo XXl.  Destacan en el Museo la recreación de las escenas con figuras humanizadas, realizadas por D. Pedro Luis González Manuel de Riaño y más de 700 piezas de diferente tipología etnográfica, como “Las Tradiciones en la Montaña de Riaño”, “Los Trabajos Tradicionales”, “La Fragua y El Herrero”, “ La Era, La Pesca y La Matanza”, “El Lino, La Leche y La Siega”, “La Zona Arqueológica”, “El Espacio del Rabel” o “La Casa de Humo de La Montaña de Riaño”.

Saliendo de Riaño nos encontramos con José Luis Sierra, que nos enseñó su Museo de Maquetas, donde pudimos contemplar algunas de las reproducciones de edificaciones que se han perdido en la montaña de Riaño, como su Parador o alguno de los puentes.
Dejamos Riaño pasando por el singular y moderno edificio del “Corro de Aluches”.

Antes de entrar en Boca de Huérgano, en medio de una campa rodeada de montañas encontramos la ermita de San Tirso. Entramos en Boca de Huérgano y nos dirigimos al Torreón de los Tovar donde nos esperaba Tomás de la Sierra, su alcalde, que nos explica su historia. Nos cuenta que su construcción, que data del siglo XIV, se debe a Alfonso Téllez, hijo del conde don Tello, hermano del rey Enrique II de Castilla quien le daría la confirmación de la posesión de la Tierra de la Reina. En el año 1865 es adquirido por trece vecinos de la villa.
En sus calles se conservan fantásticas muestras de arquitectura popular, como cuadras y pajares, casas de corredor, molinos y varios hórreos de estilo leonés. Otros edificios de interés son las escuelas y el ayuntamiento, la iglesia de San Vicente, que incluye en sus muros una portada románica. En la salida atravesamos un estrecho puente de arcos del siglo XVI, construido bajo el reinado de Carlos III y reformado en el XVIII. Dejamos el pueblo a la altura de la fabrica de pastas de mantequilla “Tierra de la Reina”.

Vamos ascendiendo ligeramente a la vez que contemplamos el bello paisaje que vamos dejando atrás. Pasamos junto a la ermita de San Antonio antes de llegar a Villafrea de la Reina, donde hicimos una parada en la Venta de Eslonza para reponer fuerzas.
Nos detuvimos en la majestuosa cascada que hay bajo el batán de Villafrea antes de llegar a Los Espejos de la Reina, que no atravesamos si no que dejamos a nuestra izquierda, en la otra orilla del río.

Finalizamos nuestra etapa en Barniedo de la Reina, deseosos de poder volver a retomar el Camino Lebaniego. “En su origen este lugar se llamaba Verneto, del latín verna «álamo», a finales del sigi XI. De ahí se pasó a Varneto y Barneto, más tarde a Varnedo y Barnedo, y por fin a Barniedo. Con esa palabra no sólo se significaba el preciso lugar de la villa o del pueblo, sino también el territorio circundante, comprendidos los lugares de Los Espejos y Villafrea, según documentos del Monasterio de Sant Toribio de Liébana”.

¡Buen Camino!

Camino Lebaniego – 4 ª etapa.

De Verdiago a Horcadas

 

El pasado domingo día 12 de marzo se realizó la 4ª etapa de Camino Lebaniego, desde Verdiago hasta Horcadas por la ruta Vadiniense y la Vía Saliamica.


El día se presentó democrático, es decir, con diferentes planteamientos: Hizo sol, viento, lluvia y finalmente nieve. Así pues, todas las opciones tuvieron sus minutos de gloria.
Salimos de Verdiago donde nos esperaban los miembros de la Asociación Ruta Vadiniense de Cistierna, por el camino de la vega hasta llegar a Valdoré. Aquí iniciamos el tramo de la calzada romana o Vía Saliamica acompañados por Manuel Rodríguez, de Las Salas, gran conocedor de la misma. Esta Vía es impresionante tanto por su recorrido y entorno como por su larga y densa historia. Uno de esos lugares que ningún leonés debería desconocer.
Esta calzada diseñada y construida a partir del año 25 A.C., estuvo funcionando como vía de comunicación única para la comarca hasta 1886, y en la postguerra civil se utilizó para el comercio prohibido de trigo y harina entre los montañeses y la zona cerealista. A pesar de su antigüedad mantiene muchos tramos perfectamente conservados en su constitución original. En su parte más escarpada está escavada en la roca y el material recuperado hace de firme y voladizo de la calzada. Ahora que con la plaza del Grano todos los leoneses entendemos de construcción de obras públicas antiguas, es interesante conocer la composición estructural de estas calzadas: Se desbrozaba y se hacia la caja del trazado colocando los canales de drenaje y diferentes capas de roca y áridos de mayor a menor tamaño de grano. Sobre el más fino se asentaban las grandes losas o ‘láganas’ extraídas de la pared rocosa, con la parte más ancha hacia el voladizo, dejando un cordón central más alto para que el agua fuese hacia los laterales. Pues bien, ya vemos que con tráfico y todo duran al menos 2.000 años.
La calzada y varias estelas funerarias es el principal legado primitivo que nos dejaron los vadinienses, pueblo romanizado tras la conquista de cántabros y astures, que habitaban estas tierras una vez obligados a bajar de sus castros hacia la zona más accesible.
Tras la primera subida llegamos al paraje llamado ‘el Pajar del Diablo’ que va recortando la peña por su lado interno y por el externo un muro de contención. Desde este tramo se observa muy bien el enorme meandro que hace el río Esla para salvar la mole rocosa de la montaña. Llegamos a la Entrecisa, un paso escavado en la roca desde donde se aprecia la espectacular vega de Villayandre y Crémenes.
Crémenes está a mitad de este tramo de calzada y es la cabecera del ayuntamiento con trece pueblos que, como todos los del área rural, están afectados por la epidemia de la despoblación debido a la nefasta política de nuestras autoridades al respecto. Aquí se asientan los escasos servicios básicos de esta zona. La iglesia nueva que sustituyo a la del siglo XIV, fue construida en 1946 costeada por un indiano descendiente del pueblo, con proyecto de Juan Torbado. Se conservan algunos elementos que no «desaparecieron» de la antigua iglesia entre los que destaca un cordobán policromado del siglo XVIII.
Siguiendo la calzada en dirección a Argovejo encontramos la ermita de Pereda también de construcción moderna, que sustituyó a la antigua que era el resto de un monasterio femenino fundado en el siglo XI. Y llegamos a Las Salas, bonito y hospitalario pueblo donde quedan los restos de la ermita del monasterio de San Martin de Alion, ya documentado en el año 874 por el rey Alfonso III que concede al monje lebaniego Sisnando la tierra de Alion, es decir, la mayor parte del valle de este tramo del Esla. Sisnando es nombrado obispo de Iria Flavia cuyo obispado se trasladó más tarde a Compostela por lo que estas tierras estuvieron muchos años perteneciendo a esa diócesis.
Seguimos la calzada para cruzar el arroyo de Remolina y ascender por una pista asfaltada hasta la presa del pantano y, tras un tramo de carretera, llegar a Horcadas, hermoso pueblo que además adornaba la nieve que caía en ese momento.
Tras reconfortarnos en el bar que diligentemente atiende Loli, nos volvemos de regreso con la imaginación desbordada después de tan emocionante día, pensando ya en las espectaculares vistas y vivencias que nos deparará la siguiente etapa desde Horcadas hasta Barniedo de la Reina del 2 de abril próximo. Estamos deseando ya que llegue cuanto antes.
Buen camino

Crónica de Anselmo Reguera​, fotos de Carmen Muñoz




Senderín 24


Pues ya tenemos aquí El Senderín de abril, el número 24 de la segunda época.

El Senderín 24

Incluimos en este número una breve reseña de la estadística de paso de peregrinos por León, las 3 primeras etapas del Camino Lebaniego, crónica de la Asamblea… y del resto de actividades del último trimestre.

Además, las secciones de Hospitaleros Voluntarios, Hitos Imprescindibles, Canciones de Peregrinos, una nueva sobre libros… y vuelven las Lecturas Emocionales de nuestro Ángel peregrino.

Camino Lebaniego – 3 ª etapa.

3ª etapa del Camino de Santiago Lebaniego

Tiempo primaveral, bellísimo paisaje y magnifica compañía, de esta forma podemos resumir la que fue la 3·ª etapa del Camino de Santiago Lebaniego que realizamos más de ciento cuarenta personas pertenecientes a la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León «Pulchra Leonina» el 26 de febrero, entre Carbajal de Rueda y Cistierna – Verdiego.


La etapa comenzó en Carbajal de Rueda donde nos esperaban algunos vecinos para darnos la bienvenida y ponernos el sello en la Credencial. Aquí se unió la Asociación Ruta Vadiniense de Cistierna, acompañados del alcalde de esta villa, don Nicanor Sen, que nos harían de compañeros y guías durante toda la etapa.
En apenas tres kilómetros pasamos por Santibáñez de Rueda, donde destaca su iglesia de San Juan Degollado, más adelante, dejamos a nuestra derecha el pueblo de Pesquera donde los monjes de Escalada tenían una pesquería sobre el Esla.
Caminando a buen paso llegamos a Modino, para más tarde pasando por la ermita de San Pelayo, pasar por el puente de origen romano del Mercadillo que cruza el río Esla y desde el que pudimos contemplar la presa que recoge el agua del canal alto de los Payuelos.
Poco antes de entrar en Cistierna pasamos por un precioso crucero y el albergue Montaña Oriental de León.
Tras parar a visar la credencial en la oficina de correos y tomar un refrigerio, salimos de Cistierna, siguiendo la calle principal hacia Riaño hacia el puente de Yugueros. Continuamos camino pasando por los restos del yacimiento industrial de Vegamediana, donde se fabricaba carbón de cok y hacía de lavadero y de taller para Hulleras de Sabero, hoy día abandonados.
En Alejico visitamos el pequeño museo etnográfico de Pelayo, antes de llegar a el puente colgante con Aleje, que se encuentra en perfecto estado de conservación e hizo las delicias de algunos los caminantes.
Seguimos adelante por la Ruta de las Minas de Sabero a la orilla del río y después la abandonamos para continuar por un sendero de pescadores que nos llevó directamente al puente y pueblo de Verdiago, donde dimos por terminada  la etapa.​


Camino Lebaniego – 2ª etapa

Segunda etapa del Camino de Santiago Lebaniego.

El 12 de febrero terminó la segunda etapa en el teleclub de Carbajal de Rueda con una chocolatada con bollos de las mojas y el regalo de una maravillosa figura del Monasterio de Gradefes para la sede de la asociación, obsequios realizados por varias personas del pueblo y por Amador, alcalde de Gradefes.

Así si dan ganas de acabar etapas, como esta, en la que participamos ciento cuarenta personas de la Asociación de Amigos de Camino de Santiago de León «Pulchra Leonina» y que comenzamos unas horas antes en Santa Olaja de Eslonza,
Después de degustar un  rico café en Santa Olaja, comenzamos la marcha y tras unos tres kilómetros llegamos a Valdabasta, barrio del pueblo de  San Miguel de Escalada. A unos 300 metros visitamos el Monasterio de Escalada, monumento prerrománico construidos por mojes mozárabes y su abad Alfonso, venidos de Córdoba en el siglo IX.
Desde aquí continuamos hacia Rueda del Almirante y a Cifuentes de Rueda, donde en el teleclub nos acogió Mari Cruz para poder secarnos y reponer fuerzas.
Ya en Gradefes visitamos el Monasterio de Santa María la Real. Este monasterio comenzó a levantarse en el año 1168 y la iglesia en 1177. Es de un románico cisterciense, donde destacan la Iglesia con la Virgen de Gradefes, y sus capiteles, la sala capitular y el claustro.
Terminada la visita, continuamos marcha hacia Villacidayo, donde nos recibió Carmen con unas magníficas y suculentas sopas y huevos duros.
Para finalizar la etapa, visita a la Virgen Peregrina  y la restaurada iglesia de Carbajal, y regresamos a León.
En fin, día lluvioso, pero como dice Anselmo, compensado por la hospitalidad y la amabilidad de la gente de la comarca, y pensando en el día 26, que realizaremos la 3º etapa de este camino.

Camino Lebaniego – 1ª etapa

Primera etapa del Camino de Santiago Lebaniego.

Con nervios de principiantes, la mañana lluviosa del domingo 29 de enero más de ciento cuarenta persona pertenecientes a la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León «Pulchra Leonina» nos dimos cita a la puerta de la Catedral. Desde aquí y hasta Santo Toribio de Liébana haremos camino con motivo de la celebración en 2017 del Año Santo Lebaniego.

Embutido en capas, chubasqueros  y paraguas, a las 8.30 de la mañana comenzamos la 1ª etapa, que nos llevaría después de 23 km a Santa Olaja de Esloza. Recorrido por calle Ancha, La Rúa y demás calles de León por las que transcurre el Camino Francés, pero en sentido contrario, y así, pasando por Puente Castro, subida al Portillo, Valdelafuente, Arcahueja y Sanfelismo.

Llegando a Puente Villarente, donde después de reponer fuerzas con un café calentito acompañado de algún alimento sólido, abandonamos el Camino Francés y continuamos el segundo tramo de la etapa.
Este tramo discurre por el valle del río Porma, a la salida del Villarente, y tomamos una pista que va a mano derecha del río Moro, dejando siempre a la izquierda los pueblos de Villafañe, Palzuelo de Eslonza y Villamur, para terminar en Santa Olaja, nuestro destino.

En este pueblo, después de reponer fuerzas con un buen cocido, visitamos los restos del Monasterio de San Pedro de Esloza, que se encuentra actualmente en trabajos de consolidación, cuya fachada fue trasladada a León y hoy es la de la iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva.

Un día lluvioso, con niebla, pero intenso, y que no deja entusiasmados con el comienzo de un nuevo camino y deseando que llegue el día 12  de febrero para realizar la 2ª etapa, entre Santa Olaja y Carbajal de Rueda.
¡Hasta pronto!​