Camino Lebaniego – 4 ª etapa.

De Verdiago a Horcadas

 

El pasado domingo día 12 de marzo se realizó la 4ª etapa de Camino Lebaniego, desde Verdiago hasta Horcadas por la ruta Vadiniense y la Vía Saliamica.


El día se presentó democrático, es decir, con diferentes planteamientos: Hizo sol, viento, lluvia y finalmente nieve. Así pues, todas las opciones tuvieron sus minutos de gloria.
Salimos de Verdiago donde nos esperaban los miembros de la Asociación Ruta Vadiniense de Cistierna, por el camino de la vega hasta llegar a Valdoré. Aquí iniciamos el tramo de la calzada romana o Vía Saliamica acompañados por Manuel Rodríguez, de Las Salas, gran conocedor de la misma. Esta Vía es impresionante tanto por su recorrido y entorno como por su larga y densa historia. Uno de esos lugares que ningún leonés debería desconocer.
Esta calzada diseñada y construida a partir del año 25 A.C., estuvo funcionando como vía de comunicación única para la comarca hasta 1886, y en la postguerra civil se utilizó para el comercio prohibido de trigo y harina entre los montañeses y la zona cerealista. A pesar de su antigüedad mantiene muchos tramos perfectamente conservados en su constitución original. En su parte más escarpada está escavada en la roca y el material recuperado hace de firme y voladizo de la calzada. Ahora que con la plaza del Grano todos los leoneses entendemos de construcción de obras públicas antiguas, es interesante conocer la composición estructural de estas calzadas: Se desbrozaba y se hacia la caja del trazado colocando los canales de drenaje y diferentes capas de roca y áridos de mayor a menor tamaño de grano. Sobre el más fino se asentaban las grandes losas o ‘láganas’ extraídas de la pared rocosa, con la parte más ancha hacia el voladizo, dejando un cordón central más alto para que el agua fuese hacia los laterales. Pues bien, ya vemos que con tráfico y todo duran al menos 2.000 años.
La calzada y varias estelas funerarias es el principal legado primitivo que nos dejaron los vadinienses, pueblo romanizado tras la conquista de cántabros y astures, que habitaban estas tierras una vez obligados a bajar de sus castros hacia la zona más accesible.
Tras la primera subida llegamos al paraje llamado ‘el Pajar del Diablo’ que va recortando la peña por su lado interno y por el externo un muro de contención. Desde este tramo se observa muy bien el enorme meandro que hace el río Esla para salvar la mole rocosa de la montaña. Llegamos a la Entrecisa, un paso escavado en la roca desde donde se aprecia la espectacular vega de Villayandre y Crémenes.
Crémenes está a mitad de este tramo de calzada y es la cabecera del ayuntamiento con trece pueblos que, como todos los del área rural, están afectados por la epidemia de la despoblación debido a la nefasta política de nuestras autoridades al respecto. Aquí se asientan los escasos servicios básicos de esta zona. La iglesia nueva que sustituyo a la del siglo XIV, fue construida en 1946 costeada por un indiano descendiente del pueblo, con proyecto de Juan Torbado. Se conservan algunos elementos que no “desaparecieron” de la antigua iglesia entre los que destaca un cordobán policromado del siglo XVIII.
Siguiendo la calzada en dirección a Argovejo encontramos la ermita de Pereda también de construcción moderna, que sustituyó a la antigua que era el resto de un monasterio femenino fundado en el siglo XI. Y llegamos a Las Salas, bonito y hospitalario pueblo donde quedan los restos de la ermita del monasterio de San Martin de Alion, ya documentado en el año 874 por el rey Alfonso III que concede al monje lebaniego Sisnando la tierra de Alion, es decir, la mayor parte del valle de este tramo del Esla. Sisnando es nombrado obispo de Iria Flavia cuyo obispado se trasladó más tarde a Compostela por lo que estas tierras estuvieron muchos años perteneciendo a esa diócesis.
Seguimos la calzada para cruzar el arroyo de Remolina y ascender por una pista asfaltada hasta la presa del pantano y, tras un tramo de carretera, llegar a Horcadas, hermoso pueblo que además adornaba la nieve que caía en ese momento.
Tras reconfortarnos en el bar que diligentemente atiende Loli, nos volvemos de regreso con la imaginación desbordada después de tan emocionante día, pensando ya en las espectaculares vistas y vivencias que nos deparará la siguiente etapa desde Horcadas hasta Barniedo de la Reina del 2 de abril próximo. Estamos deseando ya que llegue cuanto antes.
Buen camino

Crónica de Anselmo Reguera​, fotos de Carmen Muñoz




Camino Lebaniego – 3 ª etapa.

3ª etapa del Camino de Santiago Lebaniego

Tiempo primaveral, bellísimo paisaje y magnifica compañía, de esta forma podemos resumir la que fue la 3·ª etapa del Camino de Santiago Lebaniego que realizamos más de ciento cuarenta personas pertenecientes a la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” el 26 de febrero, entre Carbajal de Rueda y Cistierna – Verdiego.


La etapa comenzó en Carbajal de Rueda donde nos esperaban algunos vecinos para darnos la bienvenida y ponernos el sello en la Credencial. Aquí se unió la Asociación Ruta Vadiniense de Cistierna, acompañados del alcalde de esta villa, don Nicanor Sen, que nos harían de compañeros y guías durante toda la etapa.
En apenas tres kilómetros pasamos por Santibáñez de Rueda, donde destaca su iglesia de San Juan Degollado, más adelante, dejamos a nuestra derecha el pueblo de Pesquera donde los monjes de Escalada tenían una pesquería sobre el Esla.
Caminando a buen paso llegamos a Modino, para más tarde pasando por la ermita de San Pelayo, pasar por el puente de origen romano del Mercadillo que cruza el río Esla y desde el que pudimos contemplar la presa que recoge el agua del canal alto de los Payuelos.
Poco antes de entrar en Cistierna pasamos por un precioso crucero y el albergue Montaña Oriental de León.
Tras parar a visar la credencial en la oficina de correos y tomar un refrigerio, salimos de Cistierna, siguiendo la calle principal hacia Riaño hacia el puente de Yugueros. Continuamos camino pasando por los restos del yacimiento industrial de Vegamediana, donde se fabricaba carbón de cok y hacía de lavadero y de taller para Hulleras de Sabero, hoy día abandonados.
En Alejico visitamos el pequeño museo etnográfico de Pelayo, antes de llegar a el puente colgante con Aleje, que se encuentra en perfecto estado de conservación e hizo las delicias de algunos los caminantes.
Seguimos adelante por la Ruta de las Minas de Sabero a la orilla del río y después la abandonamos para continuar por un sendero de pescadores que nos llevó directamente al puente y pueblo de Verdiago, donde dimos por terminada  la etapa.​


Las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago de León en el IV Encuentro provincial.

 La Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” fue invitada al IV Encuentro provincial, cuyos anfitriones la Asociación “Ruta Vadiniense” de Cistierna nos agasajó con un gran número de actividades.
 
Madrugamos para asistir a la cita anual de Encuentro Provincial de Asociaciones del Camino de Santiago de León que este año 2014 íbamos a celebrar en Cistierna. Como buenos peregrinos que somos comenzaríamos recorriendo juntos un tramo del Camino de Santiago, en este caso, en honor del los organizadores sería de “Ruta Vadiniense” un tramo de la Vía Saliámica, entre las Salas y Valdoré.
Cuando llegamos a la localidad de las Salas ya nos esperaba el grupo de los organizadores, los socios de la “Asociación Ruta Vadiniense” con su presidente al frente.

Vía Saliámica
Nati, Manolo y Elvira, que son compañeros de nuestra asociación, con casa en la localidad, nos esperaban también para ofrecernos su casa e invitarnos a tomar un café calentito y pastas caseras.

Mientras que disfrutábamos de la hospitalidad de nuestros socios, Rafa desapareció…
Vía Saliámica
Aprovechando la ocasión quise visitar las ruinas del monasterio de San Marín de Alión, pues parece ser que este pequeño oratorio fue el origen de las Salas y posteriormente del concejo del valle de Vegalión. http://cremenes.wordpress.com/historia/alion/
En las crestas del monte, donde habitaban los prerromanos guarecidos en el castro, se ubicó el Castillo del que sólo quedan unos pocos pedrones.
Aunque no estaba previsto, me pareció que merecía como mínimo una visita rápida, así que me acerqué con mi cámara y luego eché una carrera para alcanzar a los amigos.
Vía Saliámica
A lo largo de la mañana tendríamos ocasión de conversar con Siro Sanz, presidente de la Asociación Ruta Vadiniense, amigo, historiador, gran conocedor de la comarca y en colaboración con el Padre Martino ha escrito sobre este y otros lugares cargados de historia.
Vía Saliámica
Algunos de ellos son por los que hoy transcurriría el recorrido y a partir de sus investigaciones se han documentado los carteles que lo señalizan. http://exsurgecistierna.blogspot.com.es/2014/04/iglesia-de-san-martin-de-alion-las.html
Vía Saliámica
En uno de ellos se transcribe la copia del documento en el que el Rey Alfonso III el Magno otorga a un monje llamado Sisnando, Abad de san Martin de Turieno en la Liebana, (hoy es Santo Toribio de Liébana) una serie de poblados, iglesias y cenobios que fueron destruidos por los moros, entre los que se menciona expresamente “ecclesiam sancti Martini in locum alione”.
Vía Saliámica
 Parece ser que este religioso, con grandes dotes organizativas, era pariente del rey, procedía de estas montañas o por lo menos tenia bienes heredados de su familia aquí. Sisnando llegó a ser obispo de Iria Flavia y conseguiría la dignidad arzobispal en Santiago de Compostela.
Vía Saliámica
Al regresar a las Salas pasé apresuradamente junto a la iglesia, a estas horas cerrada a cal y canto. Como peregrino del siglo XXI echo de menos el poder visitarla, si lo hiciera al estilo de nuestros antecesores medievales hubiera podido contemplar en ella una bella talla de San Martín del Siglo XVI.
En la actualidad organizamos las paradas, los restaurantes, las pernoctas pero abandonamos un poco el otro alimento, el espiritual que alguna vez animó al peregrino ¿O quizás estoy equivocado?
Vía Saliámica
Después de cruzar el puente, mientras leo las cartelas de este bien señalizado camino, observo que además de peregrinación jacobea, tuvo una gran importancia cuando fue calzada romana en época mucho más antigua: la vía Saliámica.
Vía Saliámica
Pasamos junto a un refugio de pescadores, está en un lugar privilegiado y me dicen que aquí frecuentaba el venir a pescar el General Franco y que le gustaba descansar en este bello rincón leonés.
Hicimos un alto en el camino para reponer fuerzas en el atrio de la Iglesia de la Virgen de Pereda. De nuevo Siro nos ilustra: En el Siglo XI existió aquí un monasterio de monjas dedicado a San Martín, que fue fundado por la poderosa familia de los Flaínez. Luego en el Siglo XII fue transferido a la Abadía de Benevivere en Palencia. http://exsurgecistierna.blogspot.com.es/2013/04/la-virgen-de-pereda-eutimio-martino.html
Vía Saliámica
D. José González, autor de “Casta de Astures” hace mención a sus potentes muros de robusta sillería “más propios de una fortaleza que de un santuario” que para destruirlos al levantar la iglesia actual hubo que utilizar dinamita.
Vía Saliámica
La Iglesia estaba cerrada a cal y canto como es lógico y ya estamos acostumbrados, pero había un artilugio por el que se introducía una moneda para iluminar el interior pudiendo así contemplar a lo lejos la imagen de la virgen de Pereda, patrona de estos valles.
Vía Saliámica
Bebimos un trago de agua de la fresquísima fuente y continuamos nuestro camino por carretera asfaltada hasta Crémenes, pero antes de cruzar su puente seguimos la senda a la margen izquierda del río. Caminamos acompañados ahora por una peregrina de la organización de la Asociación Vadiniense, una chica de Taranilla que trabaja en Cistierna y nos puso al día de la situación actual de “puerta de la montaña”. Mientras, transitábamos bajo un túnel vegetal de robles, álamos, avellanos… hasta llegar al “pajar del diablo”
Vía Saliámica
La fuerte lluvia que arreciaba por momentos no nos permitió disfrutar en todo su esplendor de esta magnífica obra de ingeniería romana que el padre Eutimio Marino nos había explicado en otra ocasión, pero os dejo el enlace del relato que escribimos ese día para que profundicéis con el saber antiguo y sagrado que emana de nuestra tierra:
En la Entrecisa o Pajar del Diablo con las Pintas al fondo.

Ni pudimos contemplar los picos que nos rodean ahora entre nubes acuosas, ni valorar en su justa medida la naturaleza geológica de sus peñas, “el Manto del Esla” que es estudio tan importante, que constantemente acerca a la zona geólogos de las universidades más afamadas del mundo y que podéis leer en el enlace anterior, pero os dejamos esta foto de aquel día de verano y en este enlace el reportaje de entonces:
https://www.flickr.com/photos/rsas0010/sets/72157627658875769/
Luego enfilamos la bajada con precaución disfrutando de las hermosas perspectivas sobre el Esla.

Vía Saliámica

La lluvia  nos acompañó hasta Valdoré, donde nos esperaban los autobuses para seguir a Cistierna, en cuyo instituto de Enseñanza Secundaria, otro grupo de compañeros de la Asociación vadiniense, dignos descendientes de los aguerridos cántabros que trajeron en jaque a las legiones romanas nos estaban preparando una exquisita “Olla Ferroviaria”.
olla ferroviaria, Cistierna
Repusimos fuerza y charlamos amigablemente mientras tomamos café, chupito de orujo, acompañados de pastas, teclas y lazos de San Guillermo, tan típicos de la zona, mientras que nuestros anfitriones estaban pendientes de nosotros en todo momento.
olla ferroviaria, Cistierna
Contamos también con la presencia del alcalde de la localidad Sr. Sen,que se acercó para saludarnos y darnos la bienvenida ¡Todo un detallazo, Nicanor!
olla ferroviaria, Cistierna
Aunque algunos ya habíamos visitado el museo ferroviario en otras ocasiones, volvimos a visitarlo de nuevo, porque siempre disfrutas remirando las curiosidades que encierra y acompañamos a los que aún no lo conocían.

olla ferroviaria, Cistierna

Como siempre Manolo nos hizo una explicación minuciosa y recordamos a Ana, que también nos lo había mostrado la vez anterior y la mandamos recuerdos.

Rosi recordó a su abuelo, Juan Sabugal, capataz caminero de vías y obras, que usaría estas herramientas en las proximidades de Valle de las Casas, donde vivió con Julita Iglesias “la guardesa”, en una época en la que las mujeres tenían derechos, aunque no los pregonaran o silenciaran.

Para el que esto escribe, antiguo militar del Regimiento de Movilización y Prácticas de FFCC e hijo de ferroviario, siempre es emocionante esta visita, con las explicaciones de Manuel.
Pero no terminaba aún nuestra Jornada, pues desde aquí fuimos a visitar el museo de la Siderurgia y de la Minería del carbón de Castilla y León, situado en la localidad de Sabero http://www.vivaleon.com/museo_de_la_siderurgia_y_la_mineria_sabero.htm
Museo de la Siderurgia, Sabero
Museo de la Siderurgia, Sabero

Quizás debido a sus arcos que me recuerdan a una catedral gótica, yo siempre me acerco a este museo con una reverencia cuasi-religiosa, al pensar que me encuentro con la primera industria siderúrgica del país, en la que se aplicaban las tecnologías más avanzadas del momento, según fue detallando el guía que nos acompañó, durante el recorrido por las distintas naves.
Museo de la Siderurgia, Sabero
Ante nuestros ojos pasaba ahora un alto horno de Cok, luego un taladro construido por el ingeniero inglés James Nasmyth, una pieza única en su diseño, que en su día fue traída en carros tirados por bueyes desde el puerto de Gijón.
La idea de la ubicación de la fábrica era buena: crear una industria siderúrgica en la cuenca de Sabero donde era posible la extracción del carbón y del hierro, la abundancia de agua, de piedra y barro para elaborar ladrillos y facilitar las numerosas construcciones y anexos. Esto abarataría los costes. Pero ¡ay! No contaban con los problemas políticos y económicos que provocarían el cierre de la factoría al cabo de 16 años de su apertura.
Museo de la Siderurgia, Sabero
A partir de aquí, este edificio neogótico se convertiría en almacén, polideportivo y en ocasiones “La plaza” hasta salón de baile.
Recorriendo sus distintas salas, a través de los paneles, nuestro guía dio un repaso a la historia del valle de Sabero y a las gentes que lo poblaron, desde la prehistoria hasta los empleados de la empresa siderometalúrgica del Siglo XIX.
Una gigantesca maqueta de la cuenca minera preside la nave central. A nosotros nos ayudó a comprender la ubicación de las distintas minas de la cuenca de Sabero.
Museo de la Siderurgia, Sabero
Para terminar, después de una breve visita a la exposición temporal, que estaba dedicada a la iluminación en la mina y las distintas clases de lámparas, nos detuvimos en la farmacia, una auténtica joyita, de la que disfrutaron no solamente los mineros, sino toda la población y que según nos explicaron, a partir de 1930 se amplió con el hospital Izaguirre, que contaba con la 2ª máquina de Rayos X, instalada en nuestra provincia.
Cuando salimos impresionados por la magnificencia del lugar, ya había oscurecido, la lluvia seguía tintineando monótona contra las paredes del edificio para recordarnos lo que pudo haber sido y no fue.
Museo de la Siderurgia, Sabero
Nosotros por nuestra parte, subimos a los autobuses que nos conducirían de regreso a León, punto final de este día tan lleno de sensaciones.
Buenas noches, amigos y… ¡Hasta pronto!
Ved aquí nuestros reportajes fotográficos de este día:
Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid