30ª Historias y leyendas del Viejo Camino de Santiago. Cacabelos

30ª Historias y leyendas del Viejo Camino de Santiago por la provincia de León
Rosa Fadón y Rafael Cid
 
En Cacabelos hicimos un alto donde mataron al lagarto
Cuando un peregrino nota que algo no encaja, sólo investigando encontrará respuestas.
Acompañados por nuestro amigo berciano David González, detuvimos nuestros pasos junto al embalse de Bárcena para releer los viejos libros e imaginar lo que se contemplaba antaño, que hoy se encuentra sumergido. El actual nivel del embalse nos impidió fotografiar el puente romano por el que los peregrinos cruzaban.
D. Augusto Quintana, que anduvo por aquí antes de la construcción del embalse, dice en sus citados Temas Bercianos que la iglesia de Bárcena conservaba una portada románica con arco de medio punto y ornamentación interesante, con un capitel muy finamente tallado y que había una virgencita sentada con niño que podía ser del siglo XII. 

Escribe el Abad Gundisalvo cuando relata la peregrinación de la reina Leodegundia en el año 902: “Bajamos (de la Virgen de la Peña) y por Bárcena fuimos hasta el Río Cúa donde vimos muchos majuelos de uvas que hacen muy buen vino que consumen muy curado, por beber mucho alguien se emborrachó” Del Vexu Kamin de Julián González.

¡No cabe duda, el Bierzo se despliega ante nuestros ojos como un auténtico paraíso de la naturaleza!
Se cita un monasterio en el Tumbo Negro de Astorga cuando el abad Vannaldo recibe una donación en el 962. Incluso Yepes en las Crónicas de San Benito IV fol 273 aventuró que podía tratarse de un monasterio dúplice. D. Augusto cita otro monasterio de San Julián en el año 1101 pero en el 1129 se aprecia el declinar del Viejo Camino y Bárcena queda reducida a simple parroquia. 
Miramos al embalse y dedicamos un recuerdo a todas las familias que dejaron sus hogares y antepasados bajo las aguas que en el año 1958 inundaron su pueblo. Siempre ha sido así, unos se sacrifican por otros, abandonan sus raíces para que otras gentes recibamos un beneficio sin ni siquiera apreciarlo. “Bajos las aguas del Sil” es un libro que lo recuerda y la Asociación de Romeros de Bárcena y Posada del Río trata de mantener viva la memoria colectiva y trasmite algo mágico al hablar de sus recuerdos hoy ahogados.
Al llegar a Cabañas Raras, Pepe nos lleva con Aquilino Guerra, el autor del libro “Las Cabañas del Portier de Don Fernando” que trata de la historia de este pueblo, que así se llamó en otros tiempos. Con las indicaciones de Pepe y Aquilino encontramos uno de los dos puentes romanos que aún se conservan. 
D. Aquilino se reconoce como un cabañés sentimental que lleva a su pueblo en el corazón. En su libro ya en el capítulo primero trata de la vía romana, los puentes de Cabañas, el puente de Congosto y el Camino Viejo de Santiago. También recoge una leyenda, sobre un grupo de los primeros pobladores, que fueron pastores procedentes de las Alpujarras granadinas, que llegaron con sus ganados y se asentaron en cabañas de madera y barro distribuidas en los barrios del pueblo para aprovechar mejor los pastos. En 1568 tuvo lugar la rebelión de las Alpujarras, cuando los sublevados fueron vencidos, más de 80.000 moriscos fueron repartidos por toda la península hasta que en 1609 Felipe III decretara su total expulsión. El nombre de Portiel hace referencia al portazgo o aduana que existió en los puentes, lo de Raras se debe a su organización en barrios alejados y lo de Don Fernando… ¿alguien sabe quién era? D. Aquilino aventura que podría tratarse del tercer Señor de Arganza.
Antiguamente utilizando esta Calzada romana, los peregrinos entraban en Cacabelos más hacia el norte que en la actualidad, donde se encuentran los restos arqueológicos de la Edrada, cerca del cementerio. 
Nosotros llegamos muy de mañana, estaba casi todo cerrado y paramos a la puerta de un conocido restaurante de la localidad. A mis acompañantes les conté que en aquél lugar había una tradición: “convidar” a los peregrinos que por allí pasaban con un trozo de empanada y un buen vaso de vino de la comarca para reponer fuerzas. De repente, al otro lado de la cerrada puerta, sonó una voz que decía: ¡ Y lo sigue siendo. Pasen Vds. por favor…! Estábamos en La Moncloa. Mis amigos y yo cumplimos con la tradición peregrina, a la vez que pudimos ver la fabricación artesanal de los riquísimos pimientos y castañas del Bierzo y reponer nuestras mochilas de chorizo y recuerdos.
Después contamos una leyenda de Mario Roso de Luna, que a pesar de sus varias carreras universitarias pasaría a la historia como el mago de Logrosán y afamado teósofo, así como es conocida la anécdota del enfado con Valle Inclán por no quererle encontrar algún tesoro… Roso de Luna visitó Cacabelos comisionado por un periódico para observar el famoso eclipse de luna y aprovechó para escribir la leyenda del lagarto.
El culebro de Cacabelos era un ser monstruoso que aterrorizaba a la población.
Este culebro era un lagarto monstruoso que aterrorizaba a los aldeanos, al comer sus vacas, ovejas y todo lo que se pusiera por delante. Los vecinos se unieron para darle caza y consiguieron matarlo junto a su cueva, que estaba donde el cementerio. Cuando entraron encontraron la talla de una virgen románica, que llamaron la Virgen de la Edrada. Quizá el nombre le venía de la Hiedra que la rodeaba o del termino “estrada” ya que el lugar se encontraba junto a la vía militar o estrada. Le construyeron allí una ermita en la que rezaban los peregrinos del Viejo Camino, que cruzaban el río por un puente hoy desaparecido y ascendían por la vaguada de la Sellana hasta la iglesia de San Martín de Pieros, consagrada por el obispo Osmundo.
Las razias musulmanas destruyeron estas tierras que en el siglo X Bermudo II dona al monasterio de Carracedo. En el año 1108 el arzobispo de Santiago, Diego Gelmírez, reconstruye la ciudad y erige la iglesia de Santa María, que hoy conserva su viejo ábside. La rehabilitación consolidó su importancia jacobea, pero supuso un desacuerdo con el obispo de Astorga, pues se hallaba en territorio de su diócesis. La disputa concluyó con la donación de la villa por Alfonso VII a la archidiócesis de Santiago en 1138, a la que perteneció hasta 1890. Se salvó así este enclave que pertenecía al Viejo Camino de Santiago y allí accedió el Camino Francés, que poco a poco fue predominando. Como la Edrada fue perdiendo fieles se trasladó la imagen de la Virgen al centro de la villa, a la iglesia de Santa María que la conserva en el óculo, pero no es la original, pues la han cambiado por una copia, ¿quizá para confundir a los amigos de lo ajeno?
Otra curiosidad que cita Roso está a la salida de Cacabelos en la iglesia de la Virgen de La Quinta Angustia. La devoción popular sintetizó los 7 dolores que padeció la Virgen: el 1º cuando la profecía de Simeón, 2º en la huida a Egipto la 3ª El Niño Jesús perdido en el Templo 4ª Jesús con la cruz a cuestas. La 5º Agonía y muerte en la cruz. La 6ª Descendimiento a los brazos de María y la 7ª Sepultura de Jesús y Soledad de María. ¿Por qué os digo todo esto? Pues porque cuando un peregrino nota que algo no encaja, sólo investigando encontrará respuestas. Quiero decir que si os fijáis la imagen venerada no representa la Quinta si no la Sexta Angustia. El seis es el número de la perfección y enseguida encontramos, el cinco y el cuatro, que se hallan en la simpática Imagen del niño Jesús jugando a las cartas con San Antonio. Se cree que es una alegoría templaria en la que se intercambia el cinco de oros por el cuatro de copas. El Niño da el oro del conocimiento iniciático al recoger el cuatro de copas, símbolo de pasiones mundanas que nos impiden avanzar.
Y cantando una coplilla os dejamos:
“Al entrar en Cacabelos
lo primero que se ve
la Virgen la Quinta Angustia
con los molinos al pie.”
Blog de Excursiones de Rafa y Rosi
Blog de Asociación Camino Santiago de León“Pulchra Leonina”

Foto 1: Rafael Cid: Viejo Camino bajo el embalse de Bárcena
Foto 2: Rafael Cid: Virgen de la Edrada
Foto 3: Rafael Cid: El Niño Jesús jugando a las cartas con S. Antonio

31ª Historias y leyendas…Villafranca en el Viejo Camino de Santiago

31ª Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
             
 Rosa Fadón y Rafael Cid

De Cacabelos a San Fiz llegamos a nuestro final feliz
Los peregrinos encontrarán historias y leyendas por todo el Camino de Santiago.

31 Villafranca

Para ver más cómodamente el artículo pinchad aquí.

En Cacabelos madrugamos para seguir el Camino, no sin antes encomendarnos a la Virgen de la Quinta Angustia que guarda una de las leyendas relacionadas con siete hermanas que peregrinaban a Santiago y fueron milagrosamente transformándose en imágenes de la Virgen. Comienza esta leyenda en Foncebadón, donde la mayor de las hermanas se quedó curando a la más pequeña que tenía ampollas en los pies, de esas que atormentan a menudo a los peregrinos para expiar nuestros muchos pecados…  

Las otras cinco hermanas exploraron los hermosos parajes de los alrededores del Camino, por los que se perdieron. Así que la hermana mayor para encontrarlas al atardecer subió al pico de la Aquiana y fue entonces cuando contempló el prodigio: sus hermanas esparcidas por diferentes lugares del Bierzo brillaban como por arte de magia, más que las estrellas de la Vía Láctea. Ante tal contemplación la hermana mayor quedó petrificada allí mismo en la Aquiana, donde los pastores del lugar le construyeron una ermita.

Cuando las buenas gentes de esos lugares tuvieron conocimiento de tal cosa, fueron construyendo las ermitas para las demás, allí donde fueron encontradas. Ya hemos pasado nosotros por algunas de ellas, hablando en anteriores reportajes, como por la Virgen de la Peña. A las otras peregrinas se las encontró, cerca del castillo templario en Fonballa la una,  otra en Llamas de Cabrera, otra en Valdeprado pues se extravió y se dirigió al norte hasta el arroyo del mismo nombre y otra más en el valle de Fornela. La ermita de la Quinta Angustia se construyó aquí en Cacabelos para la peregrina que se quedó junto al río Cúa. Pero ¿qué fue de la más pequeña? Ella creyó que había sido abandonada, imaginándose ser una carga para sus hermanas. Entonces fue a esconderse a un bosque cercano a Manzanedo de Valdueza donde también la construyeron una ermita, la de la Virgen de los Escayos. Si os fijáis esta piadosa leyenda de las siete Vírgenes señala los lugares míticos del Bierzo, a los que todo peregrino debería acudir para hacer un alto en el Camino, para visitarlos e impregnarse de su paz.

La leyenda de las siete Vírgenes señala los lugares míticos del Bierzo.

Sigamos tras los pasos que en el año 902 llevaba Leodegundia en su peregrinar:

 “Al llegar a Cacabelos la princesa fue a ver Villabuena donde disfrutó de descansar y visitar el palacio y a sus gentes con quienes vivió su niñez. Y por San Clemente, a través de muchas huertas fuimos hasta un pueblo que llaman Burbia donde se juntan dos ríos, que fue donde don Bermudo perdió con los moros y dejó el reino a don Alfonso, el de las dichas de conocer la noticia del sepulcro, visitarlo y protegerlo.”    “Vexu Kamin” de D. Julián González

Así que caminamos hasta Villafranca, para llegar a San Fiz donde dimos por terminado nuestro Viejo Camino de Santiago, ya que aquí termina el documento diciendo que siguieron a Santiago por:  “las sendas que vos bien conoce en los lugares de su vida de joven junto al Señor”   San Froilán, que era a quien iba dirigido el relato no necesitaba más indicaciones del trayecto.

Al llegar a S. Fiz dimos por terminado nuestro Viejo Camino de Santiago, ya que aquí acaba el relato del documento.

Villafranca , que anteriormente se llamó  Burbia junto al lugar de la derrota  de Bermudo, Villafranca de Bucca Vallis Carceris como se la llama en el códice Calixtino.

En el Siglo XI se fundó el burgo de los francos Villafrancorum  de señorío real, después de los Osorio hasta que en 1486 se creó el marquesado de Villafranca. Hubo un tiempo en que fue capital de la provincia del Bierzo. Ahora lo más importante para los concheiros que andamos por el Camino es que el Papa Calixto II concedió a su iglesia de Santiago  un privilegio por el cual, los peregrinos que no pudieran proseguir a postrarse a los pies del Apóstol por encontrarse enfermos  ganaban el jubileo aquí, eso sí, con tres requisitos: confesar, comulgar y rezar a Dios por el papa Calixto y sus sucesores…

Pero nosotros después de degustar la estupenda gastronomía berciana, nos encontramos fuertes para seguir.

No tenemos espacio aquí para contaros todas las bellezas de la ciudad elegimos el convento de San Francisco, para rendir tributo al Santo peregrino y a uno de los poetas más importantes que han dado estas tierra y que descansa para siempre en este lugar, Enrique Gil y Carrasco.
A medio camino entre Villafranca y Cornatel junto a una  frondosa vegetación divisamos la iglesia del antiguo monasterio de San Fiz de Viso, fundado en el siglo VII por S. Fructuoso, obispo berciano con sangre de nobleza goda. Conocemos su vida gracias a S. Valerio  “Vita Sancti Fructuosi” que cuenta entre sus hazañas la de matar un dragón que asolaba la comarca cercana a San Pedro de Montes.

La Iglesia actual es de finales del XII. Nos sentamos junto a su entrada donde el guarda del monasterio  contó  que durante una de las restauraciones se encontraron en la zona próxima al altar los restos de gruesas paredes probablemente de una cisterna de agua y que el interior de la iglesia fue utilizada como cementerio.

Nos chocó el nombre del monasterio San Juan de San Feliz, parece una repetición de nombres pero resulta que la iglesia del monasterio perteneció a la orden de los hospitalarios de San Juan de Jerusalén y posiblemente con anterioridad a los templarios según indican los paneles.

En San Fiz  los monjes regalaron al cortejo de Leodegundia: 

“vino muy curado y unas escudillas cerradas con lo que llaman orujo y cerezas de su huerta, también comimos botillo que tanto gusta a usted (San Foilán). Allí nos contaron la historia del Peregrino que por no tener para la comida y para la posada le despojaron de su tabardo y del sombrero y al llegar a Santiago allí estaba junto al sepulcro y regresó con ellos muy contento.”

Recordamos que esta misma historia la contó muy bien entre música de gaitas bercianas,  Jovino Andina en un programa de radio sobre el Viejo Camino, en el que también participábamos nosotros.

Vimos pasar a unos peregrinos y sentimos deseos de acompañarlos hasta el mítico enclave del Cebreiro. Como en otras ocasiones visitar su iglesia, recordar la leyenda griálica, rendir homenaje junto a su monumento a D. Elías Valiña gran impulsor del Camino, contemplar las pallozas y la arquitectura tradicional y si la climatología nos lo permitiera, observar las magníficas vistas de las sierras do Courel y os Ancares, pues no en vano nos encontraríamos a 1290 m. de altitud.

En el siglo IX se fundó en el Cebreiro un monasterio regido por frailes de San Giraldo de Aurillac durante casi 400 años. El templo prerrománico conserva la talla de Santa María la Real de O Cebreiro, patrona de la comarca. Si la observáis con detenimiento comprobaréis que tiene la cabeza inclinada. ¡Es por el milagro de la transustanciación! Cuando en la Edad Media el pan y el vino se transformaron en carne y sangre de Jesús.

En la capilla de la derecha veréis el cáliz conocido desde entonces como “el grial del Cebreiro” y las ampollas en las que aún se conserva la prueba de la transustanciación, que fueron donadas por los Reyes Católicos. Esto también tiene su leyenda pues la reina Isabel consciente de la magia, trató de llevarse consigo el fruto del milagro, pero los caballos que transportaban las reliquias se negaron a seguir cuando llegaron a Pereje, cerca de Villafranca e Isabel comprendió así que debía devolver lo sustraído. Milagros o física cuántica, según el gusto de cada cual, no podéis perderos la oportunidad de rememorar estas historias.

Pero en esta ocasión, nosotros lo dejamos aquí en S. Fiz porque la narración de  los pergaminos del Vexu Kamin aquí termina.

A los que se animen a seguir queremos deciros que no os faltarán hermosas historias y leyendas como las que os hemos contado y otras muchas, para acompañaros durante este trayecto vital que también es Vía iniciática y que una vez que volváis de Finisterre os hallaréis transformados.

 

Foto 1: Rafael Cid: Villafranca, puerta del perdón
Foto 2 : Rafael Cid: Villafranca, Sepulcro de Gil y Carrasco

Foto 3: Rafael Cid: S. Fiz de Viso

Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid

29ª Historias del Viejo Camino de Santiago. Losada a la Virgen de la Peña

29ª Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
               Rosa Fadón y Rafael Cid 
 De Losada a la Virgen de la Peña la subida no es pequeña.
Quedamos sobrecogidos ante el paisaje que se divisa desde este llamado “balcón del Bierzo”.
Entramos en  Rodanillo por una plaza que tiene como monumento un carro de labranza, pues en este industrioso pueblo se fabricaron durante muchos años para venderlos por todo el Bierzo. Hasta cuatro talleres trabajaban simultáneamente.
Aunque nos ha acompañado en varios recorridos, dejamos para cuando llegásemos a su pueblo el presentaros a David González, natural de este hermoso lugar, aunque residente por razones de trabajo en Madrid. Conocimos a David la primera vez que viajamos aquí para estudiar esta etapa del Viejo Camino de Santiago y dispuesto a ayudarnos, nos acompañó, nos dio información e incluso diseñó y distribuyó un póster avisando del día en que la Asociación realizaría la etapa ¡Gracias amigo! Juntos buscamos los vestigios de la antigua vía romana por la que discurre el Viejo Camino de Santiago, de la que guardaba memoria, pues en su infancia aún los peregrinos pedían refugiarse en el portalón de su casa.
Juntos visitamos la iglesia de la Rodanillo, para sorprendernos de la riqueza que tuvo, su magnífico  retablo, las imágenes y la cruz procesional considerada una de las mejores de la comarca, los cuadros del pintor cordobés M. Romero que fueron donados en el año 1999. Nos relató las vicisitudes que pasó la iglesia durante la francesada, en la que fueron asesinados los vecinos del pueblo que se antepusieron al saqueo perpetrado por los soldados de Napoleón. Durante la Guerra Civil del 36, intentaron dinamitarla y tratando de evitar las muertes anteriores, fueron las mujeres las que acudieron y consiguieron disuadir a los bárbaros y salvarla. Una imagen de la Virgen de Fátima muestra el orificio de entrada de una bala, que extrañamente quedó enquistada en su interior sin que se encuentre orificio de salida ¿un milagro?
Nos detuvimos en los hermosos rincones de las calles con típicos corredores de madera adornados de flores. Preside un rincón la estatua de San Benito, recordando la ermita que debió de existir en tiempos, quizá de un monasterio del que aún no hay pruebas, a pesar de las pesquisas de D. Benito González autor del libro “Rodanillo, un pueblo del Bierzo Alto” con el que nuestro amigo David colaboró.

¿Habéis observado que por aquí mucha gente se apellida González? Y fotografiamos dos escudos nobiliarios que lucen ese apellido.

Antes de salir del pueblo visitamos el taller de madera, que trabaja con gran cariño y arte Olegario, que también nos acompañó en la etapa desde Igüeña.

Al averiguar el origen del nombre Rodanillo nos encontramos con una leyenda local, que también recoge en su libro D. Benito: dice que cuando quisieron establecer aquí un poblado, tratando de elegir la ubicación, el jefe del grupo sacó el anillo de su dedo y lo puso a rodar diciendo:”¡Rueda anillo, roda anillo, Rodanillo…!”
 El jefe del grupo sacando el anillo de su dedo, lo puso a rodar diciendo:”¡Rueda anillo, roda anillo, Rodanillo…!”
Cruzamos la carretera y seguimos por polvorienta senda de color como de cobre, quizá este tono le ha dado nombre a la siguiente localidad, Cobrana. En su proximidad se encuentra uno de los alcornocales más famosos de Europa. Al entrar atrae nuestra atención una ruina venerable con la balconada de un antiguo palacio que desafiando las leyes de la gravedad aún se conserva en pie.
Era residencia de D. Francisco Nicolás Flórez Osorio 3º vizconde de Quintanilla y Señor de Losada en el siglo XVIII.
Esta familia tiene una historia de amor y muerte que nos viene ahora a la memoria. Fue un lance protagonizado en León, por el 2º vizconde, D. Francisco Luis Flórez Osorio y Guzmán, que se enfrentó en duelo con Manuel Rubín de Celis, Señor del Valle del Duerna, por el amor de una mujer, María  Ana Ruiz de Tenderos de Vivar y Ramírez que todos estos apellidos tenía la dama. En la pelea, el Vizconde da muerte a Rubín lo que obliga a escapar al homicida a  refugiarse en sagrado, a la Basílica de San Isidoro, cuyo cabildo se opuso a garrotazos a que los justicias y los ciudadanos enfurecidos profanaran el recinto. El populacho entró en desafuero, debido al número y contundencia empleada, pero el cabildo había escondido al vizconde y los justicias no encontraron al matador que finalmente consiguió burlarlos.
Y, a todo esto ¿Qué fue de la bella dama? ¿Al perecer uno de los pretendientes accedería a las pretensiones amorosas del vizconde casándose con él? Pues no, esta mujer, que a buen seguro sería muy guapa para encender tales pasiones, entró de religiosa en el monasterio benedictino de las Madres Carbajalas junto a la leonesa Plaza del Grano, que como sabéis cuenta con un afamado albergue de peregrinos.
¿Qué fue de la bella? Pues, entró de religiosa en el monasterio benedictino de las Madres Carbajalas de León
Desde Cobrana comenzamos el ascenso al santuario de la Virgen de la Peña, patrona del Bierzo Alto por el mismo camino que ascendían los devotos de Cobrana, que cada año acudían en romería, como todos los pueblos de la comarca, a pedir la intercesión de la Virgen y los peregrinos que pasaban Camino de Compostela sabedores de que al igual que sucede en Villafranca, si por grave enfermedad tenían que abandonar aquí su peregrinación, recibían las mismas indulgencias que si hubiesen llegado a Santiago.
Nos queda un buen trecho de subida y el sol aprieta. Por entre los pinos contemplamos la silueta del imponente recinto monacal hoy transformado en hotel, aunque está cerrado al público. ¡Ay, se me antoja que estoy llegando a la abadía de Montecasino en Italia, transformada aquí por obra de los genios del bosque en el monte Turcia! (Itur=fuente, agua, que diría nuestro admirado P. Eutimio  Martino) Como corroborando su significado, con lo primero que nos encontramos al llegar a la cumbre es con una gran cisterna ¿de origen romano? que se conserva junto al monasterio.
Quedamos sobrecogidos ante lo impresionante del paisaje que se divisa desde este llamado “balcón del Bierzo”. Quizá fuera santuario prehistórico de culto a la Magna Mater que se cristianizó luego.
Encontrarnos aquí la recurrente leyenda de la imagen que quiere una ubicación concreta. En este caso la imagen fue encontrada por unos pastores que la entregaron al sacerdote de Congosto y la depositó en la iglesia de la localidad. A la mañana siguiente la imagen había desaparecido sin que nadie pudiera explicar lo que había pasado, hasta que los pastorcillos volvieron a encontrarla en el mismo lugar del día anterior, por lo que le construyeron una ermita en ese lugar. Nos hemos encontrado con parecidas leyendas a lo largo del Camino, como la de la Virgen de Soelcastillo, junto a Nocedo de Curueño; la de Pandorado, que por la noche desaparecía de la Omañuela o la de Canales, que no dejaba que la transportaran a Soto y Amío.
Augusto Quintana en sus “Temas Bercianos” nos informa del documento más antiguo que conocemos de este enclave, es de una escritura de 1281. Junto a la ermita se construyó un hospicio para expósitos, un albergue de peregrinos y hasta un convento de Freires del Sancti Spiritus, algo que recuerda la cruz de la orden, que preside la fachada sur del recinto. En 1596, su capellán Fray Gabriel de Aller pidió autorización a Roma para la construcción del monasterio, terminado en 1601. El complejo fue asaltado por las tropas napoleónicas en 1808, expoliado tras la desamortización de Mendizábal en 1835 y el 25 de julio de 1936 incendiado. Pero alcanza un final feliz, tal como a los peregrinos nos gusta, pues después de la guerra civil comenzaron las gestiones para reconstruir el santuario con aportaciones particulares y sobre todo con la ayuda de la familia  Honingman-Ballet, cuyas estatuas para el recuerdo tenemos ocasión de admirar a la llegada a Congosto. El santuario quedó inaugurado de nuevo en 1957 y en las proximidades podemos ver la cisterna y unos muros del claustro del convento.
Después de contemplar las impresionantes vistas desde su mirador emprendemos el descenso, como hicieron los peregrinos de todos los tiempos en  dirección a Congosto, para ver el lugar donde se encontraba el puente que cruzaba el río antes de que el embalse de Bárcena nos cortara el paso en la actualidad. Cuando baja el nivel del agua aún se pueden ver sus robustas pilastras y nosotros seguimos con la mirada el Viejo Camino de Santiago que seguiremos contándoos en la próxima etapa.
Foto 1: Rafael Cid: Plaza de Rodanillo
Foto 2 : Rafael Cid: Cobrana, palacio de los Quintanilla
Foto 3: Rafael Cid: Virgen de la Peña

28ª: Historias y Leyendas… Losada en el Viejo Camino de Santiago

28ª: Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
              Rosa Fadón y Rafael Cid

Divagaciones con San Dictino y otros heterodoxos españoles.

Losada es uno de los pocos pueblos en el que los quintos tienen su propio santo patrón.

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Ya se ven las primeras casas de Losada cuando los peregrinos llegamos a la ermita de la Vera Cruz popularmente llamada del Santo Cristo. En el pórtico se refugiaban los peregrinos que hacían el Viejo Camino  de Santiago desde antiguo y los vecinos les llamaban con reverencia “los santos” por su vida humilde y sacrificada.

Antaño, los quintos de Losada subían a su santo patrón desde la iglesia hasta esta ermita.

En otro tiempo, los quintos de Losada, bravos muchachotes subían la imagen de su santo patrón, San Dictino, desde la iglesia hasta esta ermita, a la  carrera, el día de Jueves Santo, como si del Cristo legionario de la Buena Muerte se tratase. Este es uno de los pocos pueblos que yo sepa, en el que los quintos tienen su propio santo patrón, ¡esto nos pareció interesante a los peregrinos! Rebuscamos en los apuntes de otro Camino: el Francés a su paso por Astorga, donde habíamos visto un cuadro de este santo, que estaba quemando sus propios libros, para librarse de una herejía que prendió con fuerza en torno al año 380, el Priscilianismo. Aún a riesgo de disgustar a algunos amigos sacerdotes que sé que me leen, he de deciros que me he encontrado con peregrinos que creen que Prisciliano es quien está enterrado en la seo compostelana, aunque más propio de la sencillez de sus creencias, fuera un enterramiento anónimo en un lugar pontevedrés que llaman Os Martores, que quiere decir los mártires.

¿Por qué os cuento todo esto? Porque San Dictino según dice el P. Flórez en su “España Sagrada” era hijo del obispo gallego Sinfosio. ¡No os asustéis, que en aquella época aún no estaban sujetos al celibato! Procuró para su hijo una esmerada educación intelectual y teológica. Ambos adoptaron la doctrina de Prisciliano y aunque sus obras fueron destruidas, merecieron la crítica de grandes pensadores de la iglesia como San León Magno, San Ambrosio y San Agustín. Las teorías heréticas procedían de antiguas filosofías. Un filósofo llamado Marcos de Menfis adoctrinó a una rica matrona llamada Agape  y al retórico Elpidio, quienes a su vez instruyeron a Prisciliano, un gallego culto y persuasivo que atrajo una gran cantidad de seguidores, entre ellos varios obispos como Sinfosio y su hijo Dictino.

Se dijo que Dictino, como Prisciliano, exponían que el bien y el mal son asimilables a dos dioses opuestos, teoría que procede de los persas maniqueos, con Ormuz y Arimán. Marción, filosófo egipcio, sostuvo que el Dios del Antiguo Testamento era irritable y vengativo, muy distinto al del Nuevo Testamento, el Padre de Jesucristo, todo bondad y misericordia. Así en lo material se enseñorea el principio malo y las virtudes espirituales emanan del bueno, que lleno de compasión nos envió a Jesucristo. Explicaban que cuando las almas humanas se lanzaron a la existencia quedaron aprisionadas en la materia carnal que las podía dominar. Algunos encuentran una solución buscando en la mortificación y el ayuno el control de la carne, de ahí que los peregrinos caminemos hasta agotarnos para dar una oportunidad a nuestro espíritu y que se libere de las apetencias de un cuerpo ya debilitado por la fatiga. Proponían una especie de comunidad de bienes, creyendo que alejándose de la propiedad se ahuyentaría la causa de todo mal. Repudiaban la esclavitud. Eran célibes, no reconocían el matrimonio, respetaban a las mujeres, que en aquella época eran separadas en los oficios divinos y sometidas a los hombres. Eran vegetarianos, se abstenían de beber vino. Creían en la independencia intelectual y siglos antes del protestantismo, abrazaron el libre examen de los libros sagrados, como explicó Menéndez y Pelayo en su obra “Historia de los heterodoxos españoles”, para discernir personalmente los errores, tratando de conseguir así la gnosis o conocimiento perfecto.

En el año 380 sus ideas se habían extendido por Hispania y los obispos Higinio de Córdoba y sobre todo Idacio de Mérida inician una persecución a Prisciliano. Acusado de hereje, el propio Prisciliano va a Roma y consigue la benevolencia del César, a pesar de atacar el principio de propiedad privada o el magisterio de la iglesia, pero no logra ser recibido por el obispo de Roma, que en aquellos momentos estaba tratando de consolidarse como primer Papa Dámaso I. Vacante la sede de Ávila, Prisciliano es nombrado obispo en ella y Dictino en Astorga.

Posteriormente acude a Treveris donde en connivencia con el pretor local sus enemigos aprovecharon para decapitarle junto con sus acompañantes. El Papa Dámaso, Ambrosio de Milán y Martín de Tours, entre otros, condenan la ejecución, pero es tarde. El cadáver de Prisciliano es trasladado discretamente a Galicia por sus seguidores, sus escritos fueron tenidos por guía de vida y los obispos Dictino, su padre Sinfosio y los de Braga y Celeris (Caldas de Rey) proclaman santo a Prisciliano.
Pero ¿como se salvó Dictino, su portavoz?  Pues, participando en el concilio del año 400 en Toledo, en el que se condenaron las obras de Prisciliano –cum ipso auctore- y de paso las suyas propias. Tened en cuenta que su tratado teológico “Libra” gozó de gran difusión en su época. En él exponía que se puede mentir para salvar la vida o la religión. 
Los astorganos se negaron a que Dictino fuera depuesto de su cargo de obispo, porque el hecho de ser priscilianista no impidió que hasta el final de sus días diera ejemplo de virtud. Debió de ser muy querido no sólo entre los Quintos de Losada, sino por sus sucesores en el episcopado astorgano, puesto que en el año 925 hace exclamar al obispo Fortis “Santísimo, gloriosísimo y poderosísimo patrono mío después de Dios”. 
Según la tradición popular Dictino trabajó con sus propias manos en la construcción del convento que lleva su nombre en la ciudad de Astorga, donde tradicionalmente se creyó que reposaban sus restos tras su muerte, pero en el año 1550 fecha en que se abrió su nicho lo encontraron vacío. Aunque no es sólo esta la mala noticia pues, hoy desgraciadamente no quedan ni imagen del santo en Losada, ni casi quintos debido a la despoblación que sufre nuestra provincia, ni San Dictino es ya santo,  pues según la wikipedia tras la reforma de 1969 cinco años después de que su imagen “desapareciera”, fue retirado del santoral, por no haber sido canonizado oficialmente.

Se desencadenó una terrible tormenta que amenazaba con arrasarlo todo.

Con tan larga conversación hemos llegado junto a la espadaña de la antigua iglesia, que posiblemente fuera también la del monasterio de Losada, que existió aquí durante la Alta Edad Media.

El lugar se haya impregnado de un silencio casi mágico que invita a la ensoñación, pero en el año1964…desconocemos la causa que movió al párroco del lugar Don Felipe Díaz a vender las imágenes y llevar los retablos a Astorga ¿necesidad de reparar la iglesia, codicia? 

Lo cierto es que cuando se encontraba en su interior de la iglesia con los anticuarios que habían acudido a tasarlas se desencadenó una terrible tormenta que amenazaba con arrastrarlo todo, ¡bancos, imágenes, tasadores y cura, reguero abajo, sin parar hasta Bembibre! Así que los atemorizados personajes de nuestra historia decidieron encaramarse a lo alto de la espadaña que ahora contemplamos, haciendo sonar las campanas Ding Dong Ding Dong. Nadie acudió a la llamada. No se sabe cómo, quizás porque los santos se apiadaron de ellos, la tormenta pasó, la riada se fue y allí quedaron en el campanario de la iglesia sanos y salvos.

Al domingo siguiente el malhumorado sacerdote pronunció una homilía en la que no faltó la alusión de la omisión del deber de socorro de los feligreses y el hombre más socarrón del pueblo tomó la palabra para afear al cura la venta de imágenes, argumentando que fueron los mismísimos santos los que enfadados por la simonía les impidieron acudir a la iglesia.
Nosotros pobres peregrinos, después de santiguarnos, dejamos constancia aquí del suceso tal como nos lo contaron y despacito tomamos la senda que sale de enfrente de las escuelas, que nos llevará casi paralelos a la carretera, pasando por los campos llamados del “Ministerio” (aquí resuena el ya citado monasterio de Losada) y Vega de Viejos.
Blog de Excursiones de Rafa y Rosi
Blog de Asociación Camino Santiago de León“Pulchra Leonina”
Foto 1: Rafael Cid: Losada, Ermita del Santo Cristo.
Foto 2 : Rafael Cid: Losada, Restos de la antigua iglesia.
Foto 3: Rafael Cid: Losada, pozo La Pallarina.

Para saber de Losada podéis consultar:
El libro de Benito González “La villa de Losada: Su historia y sus gentes”
 

27ª Historias… de Quintana Fuseros a Losada en el Viejo Camino de Santiago

27ª Historias y leyendas del Viejo Camino de Santiago en la provincia de León

Rosa Fadón y Rafael Cid

Leodegundia encontró una Calzada Romana que la llevó de Quintana de Fuseros a Losada

Para ver más cómodamente el artículo pinchad aquí.

Ya íbamos saliendo de Quintana Fuseros y junto a la carretera vimos tres indicadores con tres posibilidades para continuar el Viejo Camino. A la vista de tal pluralidad, alguna de las rutas, quizá la que anduvo Leodegundia con el cortejo real, en su peregrinación a Santiago en el año 902 se quedará en el olvido. ¿sería eso justo? Pues dice el Documento:

“ Y fuimos a Taurón(Quintana Fuseros) y cerca en su monasterio descansamos…Al ver una Calzada Romana, que dijeron venía desde Astorga fuimos hasta Losada” (Vexu Kamin, Julián González)

Los más rápidos peregrinos hacía tiempo que habían cogido el camino de la izquierda a Labaniego, pero nosotros traíamos estudiada la ruta que correspondía con la antigua vía romana, que ya abandonada yacía a la orilla del arroyo Refuellos, bordeando los pueblos de Cabanillas de S. Justo y S. Justo de Cabanillas.

Ante nuestra vista se desplegaba un amplio valle donde nuestro acompañante y amigo nos contó que estuvo asentada la Cohorte I de la Legión V Alaude.

Ante nuestra vista se desplegaba un amplio valle donde nuestro acompañante y amigo Ovidio nos contó que estuvo asentada la Cohorte I de la Legión V Alaude concretamente en el lugar que Leodegundia llama Taurón, antes llamado Toral, pues procede de toral-alis que significa llanura y nada tiene que ver con “el arte de cúchares”.

Pero ¿cómo había llegado a este lugar de la geografía hispana la famosa legión romana? Pues fue fundada por Julio César en el año 52 AC con gente de la Galia transalpina y se llamó Alaude porque sus soldados adornaban sus cascos con plumas de alondra. Participó en la campaña de la Galia contra el caudillo Vercingetorix, ¡Seguro que alguno de estos romanos fue amigo de Obelix y Asterix y, por supuesto de Ideafix! Tras la muerte de César la comandó Marco Antonio y luchó en Oriente, hasta que tras la derrota de Actium se integró en el ejército de Octavio. Él fue quien la trasladó a Hispania y lució por nuestras tierras el emblema de sus guiones, el elefante, concedido por el valor demostrado, al defenderse de una carga de elefantes en la batalla de Tapso, en Túnez.

¡Echadle imaginación y contemplad todo este valle que se despliega ante nosotros lleno de tiendas de campaña, estandartes, legionarios entrando y saliendo de la fortificación!

Estamos en el año 26 AC y Augusto se pone al mando de las operaciones de las Guerras Cántabras, por lo que necesita varias legiones hostigando en varios frentes a nuestros aguerridos montañeses hispanos. Seguimos enfrentándonos a Roma en un pequeño trozo del noroeste de Hispania, impidiendo proclamar la “Pax Romana” y el cómodo establecimiento de sus tareas de extracción minera. Hay pues una razón militar, que junto con la económica, la abundancia de oro de la comarca, originan la ubicación de la Cohorte I en este lugar. Junto a los campamentos militares se va formando una auténtica ciudad, con la impedimenta que necesita la tropa, comida y diversión. Están las “cabañas”, palabra que procede del latín “cabanae”, casas donde viven las novias e hijos de los soldados romanos, pues como no les estaba permitido casarse hasta licenciarse a los treinta años, mantenían calladamente su familia, hasta el momento de hacerla oficial. Ese sería el origen de Cabanillas, emplazado en el extremo oeste del campamento, un poblado donde los veteranos permanecían después de ser licenciados, ya que podían ser llamados si era necesario como tropas de reserva y mientras ejercían de técnicos, escribanos, reparadores del material militar y otros oficios. En el museo de los Caminos de Astorga podemos admirar un ara que los veteranos de Interamniun Flavium dedicaron a Marte el dios de la Guerra. Fue encontrada en “Misión rescate” ese entrañable programa de TVE, en el que los escolares de nuestros pueblos buscaban vestigios arqueológicos en los lugares en que habían oído a sus abuelos contar alguna historia.

Salimos de la Vía por “el camino de la iglesia” para acceder al pueblo de Cabanillas de San Justo. En el atrio de la iglesia nos aguarda una sorpresa: Allí permanece la “consulatio”, la columna donde se aplicaba justicia, se ejercían las consultas y se arengaba a la tropa. En ella se observa el “fascis”, símbolo del poder y la magistratura, formado por un hacha entre ramas de sarmiento. Sigue siendo un símbolo hasta nuestros días, pues lo conserva el cuerpo de la Guardia Civil. También la palabra ha derivado en un término de uso, fascio, fascismo, etc.

La columna presenta en la parte posterior, las letras RV (romana V) IC (I cohorte). Sobre la piedra se realizaban las ejecuciones por lo que no es extraño que al lugar donde nos dijeron que fue encontrada se le denomine “la carnera” de “carnificer eris”, que quiere decir ejecución.

Augusto organizó una serie de correos, que llevaban el oro y traían de Roma el lujo de su civilización, informaban de los movimientos del enemigo para acomodar el ejército. Sus fatigadas monturas se reponían de trecho en trecho en unas mansiones, que por pertenecer a la legión Quinta se llamarían Quintanas (Quintana Fuseros, Quintana de Fons, Quintana y Marco, Quintana Raneros…) Las vías militares fueron mejorando estas paradas de posta, para usos civiles. Con la concentración parcelaria hay que remarcar los antiguos caminos, porque la gente mayor conserva el recuerdo de la Carretera de Castilla o el Camino Real, que así se llamó desde la Edad Media a la Vía Romana.

Ya se veía San Justo de Cabanillas, que parece una continuación del pueblo anterior pues tiene su mismo nombre sólo que dicho al revés. De nuevo nos encontramos en el atrio de la iglesia un magnífico miliario, que cita Gómez Moreno. Se traduciría así:

«Siendo emperador Tito Vespasiano, César, hijo del divino Vespasiano… fue hecha la Vía Nueva desde Astorga á Braga—, bajo Cayo Calpetano Rancio Ouirinal Valerio Festo, legado augustal y propretor.—Milla XXIII.»

La milla 23ª ha dado lugar a discusiones entre los investigadores, que dudan sea este su emplazamiento original o que se llevó hasta el pórtico tras reedificar la Iglesia en el Siglo XVI. La confusión se ha originado porque en el año 79 se mejoró la Vía Militar cambiando su nombre por el de Vía Nova y al subir al poder la dinastía Flavia, se cambió el valor de la milla. La señalización de los miliarios pasó de los 1666m. a los 1481m. en la dinastía Flavia. Algo así como cuando nosotros hicimos el cambio de la peseta al euro. ¡Menudo lío para resituar ahora los miliarios!

San Justo, el eremita del Villar, era hijo nada menos que del rey de Persia, que al cristianizarse cambió su nombre en honor del mártir San Justo.

Dejemos a los eruditos y arqueólogos especulando mientras estos humildes peregrinos os cuentan una bonita leyenda, la de un San Justo autóctono de estos lugares, que viene a cuento del nombre de estos dos pueblos. La asociación cultural Xeitu ha publicado “Vida y milagros de San Justo del Villar…” una joyita bibliográfica del siglo XVI, de propiedad particular, cedida por una familia de la comarca de Luna. Isidro García Moya, párroco de Salce y autor del manuscrito ensalza al eremita que realizó milagros en vida y después de muerto. Predijo el día de su muerte y llegada su hora las campanas de la iglesia tocaron solas para que sus convecinos acudieran al sepelio, entonces hallaron en su mano un pergamino que aseguraba que era hijo, nada menos que del rey de Persia, que al cristianizarse cambió su nombre en honor de Justo, el que con su hermano Pastor fueron martirizados en Alcalá de Henares. Cansado de la vida disipada de la corte se retiró como eremita en lo alto de la braña del Villar de Santiago, donde llevó una vida de santidad, instruyendo en la doctrina y ayudando a todos. El manuscrito tiene un interés añadido, pues muestra las palabras que se decían en aquella época, la indumentaria de la gente, sus costumbres y modo de vida.

Caminamos charlando de esta curiosa historia recuperada y pensábamos… ¿cuántas más descansarán en los viejos baúles de nuestros pueblos?

Blog de Excursiones de Rafa y Rosi
Blog de Asociación Camino Santiago de León“Pulchra Leonina”
Blog fuseros.org

Foto 1: Rafael Cid: Los tres carteles en Quintana Fuseros
Foto 2 : Rafael Cid: Piedra de la Consulatio en Cabanillas
Foto 3: Rafael Cid: 23º miliario en S. Justo de Cabanillas.

Camino de Invierno: Ponferrada – Borrenes

Tras ponernos a bien con todos (con Dios en la Misa, y con los Socios en la Asamblea), empezamos las actividades peregrinas de este año.
Y empezamos comenzando un nuevo camino, el Camino de Invierno, que desde Ponferrada sigue el curso del Sil para evitar, en los meses de invierno, el paso de O’Cebrerio. Esta ruta además ha tenido recientemente el reconocimiento oficial por parte de Catedral de Santiago, concediendo la Compostela a los peregrinos que lleguen por la misma a Santiago. +info
El inicio de actividades, a pesar del frío, ha recibido una buena acogida: 110 inscritos y lista de espera, por lo que en la mañana del domingo 25 de enero partimos 2 autobuses completos desde León.
Y tirón e interés si que despierta este Camino. Los compañeros de Madrid pasaron justo el día antes por el mismo, y estaban en esta jornada completando una segunda etapa, que nosotros haremos próximamente.
Viaje sin incidentes, y llegada a Ponferrada, dónde en el Albergue pudimos sellar la credencial que muchos iniciamos con la intención de completarla con este camino.
El Camino de Invierno sale desde Ponferrada sin haber llegado a entrar en la zona antigua de la ciudad. Cuando se llega al crucero tras el albergue, en vez de seguir de frente hacia el Castillo, se desvía uno a la izquierda, bajando para cruzar el río Boeza.

Crucero en Ponferrada. El Camino de Invierno empieza aquí, a la izquierda.

Tras cruzar el Boeza, empiezan las marcas de esta ruta. Los primeros ibamos acompañados por Roger, el amigo y presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en El Bierzo (o abreviando, el presidente del Bierzo).

Se continúa a la izquierda del río Boeza y del Sil, que se unen a los pocos metros, bordeando el monte Pajariel. A la derecha, entre la niebla cerrada de este día, queda Ponferrada y su castillo templario.

Rapidamente la carretera pasa a camino, que bordeando el Pajariel poco sube y baja, si bien estaba bastante helado, y es que la niebla no dejaba pasar nada de sol, y alguna zona con barro.  Son zonas con arboledas frutales, con almendros, nogales…  y algunas viñas. Una pena no pudiera verse más el paisaje, aunque el camino tenía sus tramos vistosos:

Así, alegremente, se llega a Toral de Merayo, pasando primero el rio Oza sobre un pequeño puente, luego junto a la ermita del Santo Cristo del Nogaledo, y se llega a la Iglesia de San Salvador.

El camino sigue a Villalibre de la Jurisdicción, pasando por zonas de viñas, unas con mediapoda, otras sin podar.

En Villalibre nos saludamos con el sr. cura, que salía de la iglesia tras dejar bien cerrada la puerta… como no puede ser de otra forma con semejante llave. Según comentamos, es prestada por San Pedro, pero no hay prisa por devolverla.

El día continuaba con niebla cerrada, y se perdía la esperanza de que abriera y pudiera verse el paisaje algo más que pocos metros a nuestro lado. Prados, frutales y viñas hasta Priaranza, y más de lo mismo después, con zonas con bastante barro.

Ni siquiera al salir de Priaranza y empezar a subir hacia Santalla llegamos a librar la niebla, como bien muestra la siguiente imagen:

Vista desde el Balcón de El Bierzo en Santalla.

Desde aquí, seguimos camino a las ruinas de Rioferreiros, donde solo queda en pie la ermita de la Virgen del Carmen.

Justo aquí, el camino “tuerce” la cara: giro a la izquierda, rampa de subida para cruzar la carretera junto a la antigua calera, y más camino cuesta arriba hasta Villavieja. Cambia el paisaje rápido y aparecen las encinas.

Pero sobretodo, aparecen el sol… y a poco que se quita la niebla, el castillo de Cornatel agarrado a las rocas.

No se va directamente, imposible subir esa ladera, sino que se sigue el valle hasta Villavieja, pueblo pequeño pero que recupera casas, el horno…, así como la iglesia dedicada a Santiago

Desde aquí, el camino gira y cambia de lado en el valle, dirigiéndose al Castillo de Cornatel.

  *Bonito, ¿eh?

Desde Cornatel, ahora si, se ve El Bierzo… lo que hay allí, bajo la niebla. Al fondo, las montañas que limitan la comarca, en este caso, los Ancares.

Desde el castillo se baja por carretera con poco tráfico hasta Borrenes. Si, Borrenes, con su conejo en la plaza… Fin de etapa, lugar de bocadillo, o plato en el bar (estupendos callos con garbanzos, comentaron),  cafés y gotas… lo habitual mientras se espera a los más rezagados.

De Borrenes, ya tomamos los autobuses para volver al castillo de Cornatel, para la visita que generosamente nos concedió el alcalde de Priaranza.

Además, contamos con las explicaciones de los voluntarios “Caballeros de Ulver”, que nos contó el uso y evolución de distintas armas, incluida una práctica final. ¡Estupendo trabajo de recuperación y divulgación el de esta Asociación!  

Se aprovecha la tarde, recuperando las horas de sol robadas por la niebla, por el patio del castillo y los lugares que van rehabilitando del mismo, y disfrutando de sus vistas.

Y antes de salir, despedida del Santiaguito que también en este castillo encuentra acomodo.

Buen viaje de regreso, tranquilo, que nos deja a todos muy contentos en León, prestos a descansar para recuperar en breve los pasos en este camino.

¡Buen Camino!

La ACSL”Pulchra Leonina” en Fasgar a Igüeña, Viejo Camino de Santiago

La ACSL”Pulchra Leonina” ha realizado la etapa de Fasgar a Igüeña del Viejo Camino de Santiago el 26.10.2014 con 110 socios y la compañía de autoridades y amigos de los pueblos por los que pasamos. Después del paréntesis veraniego es un placer retomar las rutas del “Viejo Camino de Santiago” porque volvemos a encontrarnos con nuestros compañeros peregrinos.

Las previsiones del tiempo eran de un precioso día soleado y desde el autobús fuimos recordando los lugares por los que pasamos durante nuestra última etapa en el mes de mayo desde El Castillo a Fasgar: http://rsas0010.blogspot.com.es/2014/04/del-castillo-de-omana-barrio-de-la.html
En Fasgar se encuentran muchas sorpresas, además de ser un pueblo con una naturaleza exuberante, lleno de arroyos que corren por sus cuidadas calles por hermosos puentes, junto a casas bonitas… sus habitantes saben bien lo que es el Viejo Camino, pues hasta en los muros de la escuela luce el dibujo que realizaron con Lolo, podéis verlo aquí:

Fotos de nuestros amigos

Cuando llegamos a Fasgar, saludamos a los viejos amigos, Rosi y Santi, Ovidio, el presidente del pueblo Agripino y a otros colaboradores con el Viejo Camino, luego fuimos a tomar un refrigerio en los dos bares que nos acogieron.

Fotos de nuestros amigos

Se nos ocurrió un simpático acto simbólico consistente en cortar la cinta de la inauguración de la ruta.

Fasgar
Para que los apresurados compañeros no comenzaran a andar mientras que el resto tomamos el café matutino, Anselmo y José que siempre abren la marcha, colocaron una cinta de las que utilizamos habitualmente para señalizar las ruta, en el puente del pueblo, indicando que no se debía pasar hasta que los guías condujeran al grupo. Esto nos dio pie para invitar al Presidente de la Junta Vecinal asistido por Candelas, una de las niñas más pequeñas de la localidad a cortarla, para dejar inauguradas oficialmente nuestras rutas de peregrinación de otoño.
Fasgar
Comenzamos así el ascenso a la collada contemplando el hermoso paisaje que se nos mostraba a nuestro alrededor. Los colores del abedular coloreaban la vegetación que tapiza las montañas redondeadas y grandes que nos rodeaban por doquier. La viveza de los colores otoñales era magnífica y su belleza ya no nos abandonaría a lo largo de toda la jornada.
Fasgar a Igüeña
¡Ah, casi se me olvidaba! Durante el trayecto en autobús Anselmo nos leyó un poema, del que había que averiguar el nombre del autor y el lugar de donde lo había sacado. Por ser la primera vez que os pone un examen tan duro y sin que sirva de precedente, habíamos dejado una pista en el artículo de esta etapa que publicamos en la Nueva Crónica:
Fasgar a Igüeña
Cuando paramos para aliviar nuestra sed siempre debemos tener un grato recuerdo para D. Samuel Rubio, el maestro/poeta/montañero que grabó sus poemas en las fuentes que veis en la foto. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, la expedición que conquistó el Everest en 2001 llevaba su nombre. Nos lo contó una tarde en la Losilla Adelo Campos, profesor y alpinista, que participó en la expedición y nos hizo una presentación en vídeo de esta aventura excepcional realizada por alpinistas de nuestra tierra leonesa. Así que ya sabéis: mientras aliviáis vuestra sed en la fuente dad un beso al agua, con la intención de que vuestro cariño siga hasta el mar.
Fasgar a Campo de Santiago
Avistamos el campo de Santiago desde la collada y no pudimos por menos que recordar al Padre César Morán en su libro “Por tierras de León” pues nos habla de dos tradiciones “Clavijeñas” en nuestra provincia. Ya sabéis, de tradiciones similares a la de la Batalla de Clavijo, en las que aparece el apóstol montado en un caballo blanco, echa una mano a los cristianos para ganar una batalla casi perdida. Uno de estos sucesos legendarios tuvo lugar en Camposagrado y el otro en las inmediaciones del lugar que se extiende ante nuestros ojos: El Campo de Santiago.
Fasgar a la Campa de Santiago
Algo ha cambiado desde entonces, y algo especial debe de tener este lugar, porque en 1988 el movimiento internacional Rainbow Family asentó aquí sus tiendas de campaña para meditar y celebrar su magna cita anual de paz.
Nosotros teníamos que cumplir con el ritual de enviar una foto al periódico. Elegimos esta con parte de los socios descansando en torno a la Ermita de Santiago.

Viejo Camino

 ¿Qué os parece lo guapos que estábamos? Podéis ver el artículo que publicó el diario de León pinchando aquí:

Dice la tradición que huestes moras se habían parapetado junto al monte Paleiro y los cristianos, menos numerosos, estaban en la Llera del monte Fernán Peláez. Estos pidieron ayuda al rey de León pero, este les dijo que vencer a los moros sería más difícil que coger “un oso vivo”. Al día siguiente los mozos se presentaron ante él con el oso. Así que se organizó la batalla, después de unir sus fuerzas con los de todos los pueblos vecinos.

Fasgar a la Campa de Santiago
Gracias a la ayuda del apóstol Santiago, los agarenos fueron vencidos y desde entonces reza la canción popular:
Señor Santiago bendito
Que de los cielos bajaste
a veinticinco mil moros mataste
en el campo de la victoria
y ahora te vas a los cielos
con los santos y la gloria
A propósito esta historia va dedicada a D. Jovino Andina que realiza habitualmente un programa radiofónico con nuestro presidente de la ACSL” Pulchra Leonina” y tuvo la amabilidad de acudir a saludarnos al final de la etapa en Igüeña y dedicarnos su libro “Caminos a Santiago por el Bierzo Alto”
Desde esta anchurosa campa nos quedan aun más de siete Km. para llegar a Colinas. Cuando llevamos dos Km caminando entre dos grandes montañas, podemos observar a nuestra derecha lo que parece ser un refugio. Un amigo que conocería después de pasar Colinas, Olegario gran conocedor de estos lugares y de todo el Bierzo en general, por habérselos “pateado” en múltiples ocasiones, me dijo que ahí hubo una central eléctrica pero anteriormente, pudo ubicarse el antiguo hospital de peregrinos y hace más tiempo aún, la ciudad prerromana que tradicionalmente llaman “Villa Armenia” ¡Cuánto nos gustaría que algún día se llegue a probar documentalmente!

Miguel vive en Fasgar, aunque es de Banuncias y buen amigo de algunos de los que estábamos allí. Es un fotógrafo  montañero y nos hizo esta foto al grupo, nosotros junto a la Ermita:

Fotos de nuestros amigos

Fotógrafo generoso,al igual que Rosi de Fasgar, que nos obsequiaron con las fotos que podéis ver aquí:

https://www.flickr.com/photos/rsas0010/sets/72157648942642056/

El ruido de un motor nos sacó de nuestro ensimismamiento, nos parecía imposible que por estos estrechos senderos pudiera circular una moto, pero así era. Miguel estaba en lo alto de la montaña cuando vio a nuestro grupo junto a la Ermita de Campo…

Campo de Santiago a Igüeña
 y bajó a nuestro encuentro pues ya sabía que vendríamos. Se paró para saludarnos y preguntar por dos peregrinos amigos suyos. Tras hacernos unas fotos con la dificultad de ubicarnos en el empinado sendero, hablamos de las incidencias del camino que aún teníamos que recorrer.
Campo de Santiago a Igüeña
Había que cruzar aún dos puentes de madera que no sé como pueden soportar el paso de los años y la humedad que siempre reina en estos bosques, con heladas y nieves en invierno. Los peregrinos tuvimos miedo de que no soportara el peso de más de una persona a la vez.
Campo de Santiago a Igüeña
Aún nos esperaba algo peor: un “no puente” pues lo había sido y lo que quedaba era una amalgama de piedras y troncos con amenazantes gruesas puntas, que nos obligaron a realizar lentos equilibrios en fila india, a los casi 100 peregrinos que íbamos en penitente paso. Conseguimos vadearlo gracias a la galantería y al temblor de algunos peregrinos que ayudaron al resto.
Campo de Santiago a Colinas
Al volver de una curva divisamos Colinas del Campo de Martín Moro Toledano. Una vez oí que era el pueblo con el nombre más largo de España, me pareció interesante y así lo puse en el blog, pero alguien me escribió para contarme que aún era más largo Villarcallo de la Merindad de Castilla la Vieja ¡toma ya, 40 letras! Y otro más por si acaso, Gargantilla de Lozolla y Pinilla de Buitrago, pues parece ser que en la edad media la peste diezmó a los habitantes de estos dos pueblos vecinos y tuvieron que unirse y formar uno sólo, llegando a hacerse famoso por anunciarse allí los esponsales de Juana la Beltraneja con el rey francés, aunque finalmente creo que no se llevaron a término.
Campo de Santiago a Colinas
El hecho de no tener el nombre más largo no quita lustre a este pueblín excelentemente restaurado. Nuestra Asociación ya lo visitó en 2012 en aquella ocasión realizamos la segunda parte del recorrido que hoy repetimos: De Colinas a Igüeña. Podéis ver el reportaje que entonces escribimos pinchando aquí:
Colinas a Igüeña
Pasamos junto a caballos, vacas y hasta algún toro, que los caminos del peregrino también tienen sus riesgos y llegamos finalmente a Igüeña, donde nos esperaban buenas noticias: Están intentando abrir un albergue municipal para peregrinos en las antiguas escuelas ¡que cunda el ejemplo y ojalá se abran muchos más!
Texto y Fotos de Rafael Cid y Rosa Fadón

Asociación Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” en el Diario de León

El Camino Olvidado deja de serlo

Un centenar de peregrinos reivindican el ramal jacobeo desde Fasgar a Igüeña.

  • El Camino Olvidado deja de serlo -
    El Camino Olvidado deja de serlo –
C. FIDALGO | PONFERRADA 27/10/2014
Le llaman el Camino Olvidado, porque se encuentra lejos del recorrido más transitado de la Ruta Jacobea. También el Camino de la Montaña, que une la Omaña con el Bierzo Alto entre Fasgar e Igüeña. O simplemente el Camino Viejo de Santiago.
Hablamos de un antiguo ramal de la ruta medieval que enlazaba el Camino del Norte y el Camino Francés atravesando la Campa de Santiago, donde una ermita reconstruida en 1858 recuerda la ayuda del apóstol al rey Ramiro I de Asturias en la Batalla de Clavijo contra los musulmanes, para entrar entra en el Bierzo por Colinas de Campo de Martín Moro Toledano, el pueblo de España con el nombre más largo. Son una veintena de kilómetros y ayer estuvieron más concurridos que nunca por un centenar de peregrinos de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León ‘Pulcra Leonina’ realizó una marcha a pie por la ruta para reivindicar su valor cultural y llamar la atención sobre las oportunidades económicas que puede ofrecer a los pueblos de la zona si se promociona.
La asociación llevaba semanas preparando meticulosamente la jornada de ayer, hablando con los habitantes de los pueblos y las entidades locales para darle difusión a la ruta alternativa y que el Camino Olvidado deje de serlo. El compromiso de los asociados con la etapa orillada por el peso del Camino Francés es completo. «Pondremos nuestro empeño en la difusión y promoción económica de nuestra provincia a la vez que recuperamos el Viejo Camino de Santiago hollándolo con nuestros pies peregrinos», aseguró en una nota Rosa Fadón, de la asociación de amigos.
El sol acompañó durante la jornada a los romeros, que se fotografiaron en la ermita de Santiago para llegar a media tarde a Igüeña. La asociación publicará sus impresiones y las fotografías del trayecto en el Blog de Excursiones de Rafa y Rosi para darlo a conocer.

El Camino Olvidado deja de serlo ( Diario de León – 27/10/2014 )

La Asociación Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” llega al Bierzo con el Viejo Camino

Podemos decir que El Viejo Camino de Santiago no es ya un Camino Olvidado, pues muchas personas y Asociaciones luchan por poner en valor esta hermosa ruta peregrina, que significa una recuperación de nuestro patrimonio y cultura, a la vez que propicia un resurgimiento económico.
Por eso llevamos tiempo preparando las etapas que La Asociación del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” va a realizar. Concretamente desde Fasgar hasta Igüeña este domingo 26 de octubre con 110 socios que están ilusionados por llegar al Bierzo.
El Viejo Camino llega por supuesto hasta Santiago de Compostela y la Asociación “Pulchra Leonina” tiene programado para el año 2015 seguir la ruta medieval a partir de  Igüeña hasta Villafranca del Bierzo, que antes de la implantación del Camino Francés se llamaba Burbia, nombre que le daba el río y que así viene nombrada en la documentación medieval que nos ha servido para marcar las etapas.
Esta semana el Presidente de la Asociación junto con estos dos reporteros que suscriben, hemos estado en Igüeña, para hablar con el alcalde y en el Ayuntamiento departimos con Mª Carmen, que también en otras ocasiones nos aclaró detalles para la continuación de la ruta.
Así partimos a Quintana Fuseros, donde tuvimos el encuentro con Piedad, que regenta el restaurante de la Casa de Cultura y que es buena cocinera, como tuvimos ocasión de comprobar. Nos contó muchos aspectos del entorno, recordando a su difunta madre, que siempre era muy explícita con los que la preguntaban. Nosotros le dejamos copia de los artículos que publicó la Nueva Crónica de León con nuestros relatos de las etapas del Viejo Camino para informar a su clientela.
Por el VC,  Bierzo, 2014
En Labaniego conocimos a Clemente y a Miguel, que estaban cocinando los productos de la gastronomía local y charlamos sobre el Viejo Camino de Santiago, dejando la publicidad de la Asociación “Pulchra Leonina” de León, para que todos los que allí se reúnen, estén informados de la labor realizada en nuestro peregrinar.
Seguimos a Bembibre al encuentro con Ovidio con el que departimos no sólo del Viejo Camino, sino también de los otros Caminos medievales que recorren el Bierzo Alto y sus orígenes en las Calzadas romanas que se aproximaban a los Castros prerromanos o la famosa Vía Nova de la que se conservan miliarios en S. Justo de Cabanillas y Cabanillas de S. Justo, junto a sus iglesias.
Por el VC,  Bierzo, 2014
Así hemos preparado el recorrido, visitando los pueblos previamente a la etapa, hablando con muchos de sus vecinos, instituciones, asociaciones. Como veis volcamos nuestras impresiones en el blog de la Asociación y en el Blog de Excursiones de Rafa y Rosi con multitud de fotos.
Buenos amigos nos esperan el domingo para compartir con nosotros la jornada o el caminar. Nosotros estamos ansiosos por encontrarlos y por realizar este peregrinaje del Viejo Camino de Santiago que ofrece una ruta tan especial, cargada de historia, de prodigios jacobeos, de belleza natural, de abundancia, de riqueza patrimonial, de magia otoñal, de buena gastronomía…
Por el VC,  Bierzo, 2014
La ACSL” Pulchra Leonina” ha comenzado su andadura en las cercanías de Guardo, hemos recorrido etapa tras etapa, Puente Almuhey, Valdetuéjar, Virgen de Velilla, Cistierna, La Ercina, Las Arrimadas, Boñar, Valdepiélago, Valdorria, Villalfeide, Vegacervera, Coladilla, La Vid, Buiza, La Pola de Gordón, Los Barrios, Viñayo, Canales, Riello, El Castillo de Omaña, El Valle Gordo, Fasgar y la última etapa que haremos en este año 2014, entra en el Bierzo por el Campo de Santiago a Colinas del Campo hasta Igüeña.
Pondremos nuestro empeño en la difusión y promoción económica de nuestra provincia a la vez que recuperamos el Viejo Camino de Santiago hollándolo con nuestros pies peregrinos.
¡Buen Camino, peregrino! 
Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid.