El Senderín 37

El camino ahí estaba, pero con «bicho». Han sido meses difíciles para todos, con muchos malos momentos en lo personal. Sirva esta lectura para recordar especialmente a nuestro compañero Lázaro.

En el interior, a falta de actividades, contamos con colaboraciones que nos narran sus vivencias peregrinas confinadas, con nuevas firmas invitadas y más secciones que cumplen, y bien que cumplen, con este número de El Senderín.

Y aunque siempre lo decimos (o deberíamos): gracias a todos por los ánimos, por las colaboraciones, y en especial, a los anunciantes que hacen posible la publicación.

Buen Camino