2ª Jornada de Convivencia con los peregrinos de la Residencia y Centro Ocupacional Doña Cinia de La Virgen del Camino.

Por segundo año consecutivo, tuvimos el placer de compartir un precioso día recorriendo parte del Camino Francés con nuestros amigos de la Residencia y Centro Ocupacional Doña Cinia del grupo SOLTRA.

Las dos terapeutas, Reyes y Mercedes, junto con los chicos del centro y el grupo de voluntarios de la “Pulchra Leonina” nos hicimos la foto de familia en San Martín del Camino, antes de empezar a caminar.

José María nos iba haciendo fotografías a lo largo del recorrido. Nos lo estábamos pasando genial, hablando del Camino y de otros muchos temas y saludando, deseando “¡Buen Camino!” a la inmensa cantidad de peregrinos, tanto a pie como en bicicleta, que nos cruzábamos. Bromeábamos entre nosotros comentando que íbamos en dirección contraria porque veníamos de Santiago de Compostela.

De vez en cuando parábamos a la vera de los árboles para descansar y reagruparnos un poco pero cada uno llevaba su paso y quien no pudo seguir el ritmo no tuvo problema en dejar la caminata y volver con la terapeuta a la furgoneta.

Muchos amigos repetían la experiencia y para otros era su primera vez.

Llegamos a Villadangos por la zona de las piscinas y nos dirigimos a la iglesia de Santiago Apóstol donde el párroco nos explicó los detalles del templo.

En el retablo mayor, que es una joya, destaca la imagen de Santiago Matamoros a caballo con un moro a sus pies. Lo curioso es que está de frente y no de perfil como muchas veces vemos esta imagen.

La fachada principal de la iglesia presenta dos relieves policromados que representan escenas de la batalla de Clavijo y el atrio tiene un empedrado curioso con dibujos realizados con cantos rodados y algunos huesos humanos intercalados.

Acto seguido nos dirigimos a la plaza del ayuntamiento donde, delante de la figura de la reina Urraca I de León –ahora que en 2026 celebramos el 900 aniversario de su fallecimiento- hicimos fotos con los tradicionales trajes del peregrino medieval.

Se hicieron fotos los residentes y usuarios, la terapeuta, el alcalde, hasta se animaron peregrinos extranjeros que estaban realizando el Camino de Santiago.

Pude hablar con dos chicas americanas que estaban encantadas de saber lo que estábamos haciendo ese día. Pertenecían a una pequeña asociación de peregrinos. Les llamó la atención nuestro pañuelo amarillo y ellas me enseñaron el suyo, dejándome hacerle una foto porque tenía estampado una bendición del peregrino. Nos acercamos hasta el albergue porque los hospitaleros de esta quincena eran californianos y tras charlar unos minutos, las peregrinas siguieron su camino.

Llegó la hora de comer y todos los amigos del Centro Ocupacional Doña Cinia se sentaron a la mesa. Esta vez, ellos se ocuparon del “catering” y el albergue puso el postre: unas riquísimas pastas y café con leche.

Como tenían que regresar a La Virgen del Camino, llegó el momento de la despedida, muy emocionante para todos como podéis ver en el siguiente vídeo:

Al día siguiente recibí este correo de las terapeutas:

“Buenas tardes, te envío como quedamos el escrito de Raquel donde refleja el sentir de todas las personas que formamos parte del tramo del Camino de Santiago de la Residencia y Centro Ocupacional Doña Cinia. Gracias por todo y un abrazo enorme enorme”.

Raquel es una joven usuaria de este Centro, encantadora y que como podéis leer a continuación, describe con todo detalle lo que vivió ese día:

«MI PEQUEÑA TRAVESIA POR EL CAMINO DE SANTIAGO«

Salí sin idea fija de lo que iba a hacer y me encontré con personas auténticas y únicas; como las dos Angeles, Mari Cruz, Josefina ó Emelí.
El camino que recorrimos era un tramo de 4 km. Los de la asociación de “Amigos del Camino de Santiago” estuvieron “a pie de guerra” con nosotros, acompañándonos desde el albergue “La Huella” en San Martín del Camino, donde empezamos la caminata con un café con leche, amistad y muchas fotos, hasta Villadangos del Páramo. El paisaje era idílico, encontrándonos la verdad con bastante gente del camino, ciclistas y gente de todo el mundo que nos ofrecieron una sonrisa, a pesar del peso que llevaban encima.
Buenas personas que ofrecieron su albergue para poder beber y comer, con un café y todo lo que se pueda esperar. Además, nos querían ofrecer participar de su revista “El Senderín”.
Pudimos todos apreciar su iglesia barroca del S.XVII y S.XVIII, como una auténtica joya, con miles de detalles para apreciar, como la puerta principal con “La Batalla de Clavijo”, donde se ve a Santiago, patrón de la iglesia, contra Abderramán, o sea, los marroquís.
Nada como las pinturas, como el redentor, o las del pórtico de la cabecera, bellas y visibles.
Me gustaría agradecer con estas palabras todo lo vivido, en esta bella localidad que representa una de todas las localidades genuinas de España.
¡Viva siempre el mundo!
FDO: Raquel, de parte de La Residencia Doña Cinia (LEON).

Gracias a ti Raquel y a todos los amigos y profesionales de la Residencia y Centro Ocupacional Doña Cinia por los buenos momentos disfrutados a vuestro lado.

Gracias a José María Martín y a Ángel Chamorro por organizar otra vez esta marcha solidaria junto a la gente de la Residencia Doña Cinia y gracias a todos compañeros voluntarios de la Asociación que estuvieron ese día presentes. El año que viene repetimos.

¡Buen Camino!

Texto: Marta Mª Fernández Santos.

Fotos: Jomardi y Marta Mª Fernández Santos.

Vídeo: Jomardi.