XXXIII Asamblea de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago.

Miranda de Ebro, 6, 7 y 8 de Marzo de 2020.
Un año más acompañamos a los miembros de nuestra Junta Directiva a la Asamblea Anual de la Federación Española celebrada en Miranda de Ebro.  La mayoría disfrutaríamos del programa preparado para los acompañantes mientras Luis como Presidente de la Federación y Nabor y Buzzi como representantes de nuestra Asociación, participaban en la Asamblea.

Salimos el viernes a las 14:30 y llegamos a Miranda de Ebro con tiempo suficiente para instalarnos en el Albergue “Fernán González” y asistir a las 19:00 a la Casa de la Cultura.
 Allí, José Ignacio, Presidente de la Asociación Mirandesa, inauguró las exposiciones que habían preparado sobre la Historia de la Asociación de Miranda y sobre la historia de los Congresos de la Federación que se celebran cada tres años.
Entre saludos y exposiciones, llegó la hora de la inauguración oficial de la Asamblea en el salón de actos con la asistencia del Delegado del Gobierno en la Provincia de Burgos, la Diputada de Cultura de la Diputación Provincial, la Alcaldesa de Miranda de Ebro, y los Presidentes de la Federación y la Asociación mirandesa. No faltaron los elogios para el trabajo de la Asociación de Miranda de Ebro y el recuerdo a su primer Presidente, Andrés Terrazas.

A continuación llegaron las estupendas actuaciones musicales. EL OCHOTE AMIGOS POR SAN JUAN nos deleitó con varias canciones que gustaron a todos. Nos explicaron que el OCHOTE es una agrupación de 8 voces muy típica de esta zona y en general del Norte de España. A continuación la Banda Municipal de Miranda nos ofreció varias piezas para terminar con el Himno de la Ciudad de Miranda de Ebro que interpretó acompañada por las voces del OCHOTE.  Un lujo para todos los asistentes.
El aperitivo de bienvenida fue el remate para la primera de las Jornadas. Un variado picoteo elaborado y servido por los alumnos de la Escuela de Hostelería que regamos con txacolí y otros caldos de la zona mientras seguíamos saludando a los amigos de otras Asociaciones.

El sábado estábamos puntuales a la cita con Marcos, nuestro conductor, que nos esperaba en el autobús para ir cumpliendo con el ambicioso programa que nos habían preparado los Amigos de Miranda.
En el recorrido hacia Frías, disfrutamos de un buen paisaje con el embalse de Sobrón acompañándonos en gran parte del recorrido. También vimos a nuestro paso la Central Nuclear de Santa María de Garoña.
Llegamos a la ciudad más pequeña de España, Frías, ciudad medieval con larga historia. En la parte baja está el puente medieval sobre el Ebro, importante paso de la vía comercial entre la meseta y la costa cantábrica. Aunque el día era frío y lluvioso como anunciaban las previsiones, recorrimos su calle principal y subimos al lugar más alto donde se sitúan el Castillo sobre roca y la Iglesia de San Vicente que tuvo una función defensiva asociada al castillo. 
Delante de la Iglesia está la Plaza del Grano donde se celebraban los concejos y los mercados.  Desde esta atalaya, la vista del valle de la Tobalina es espectacular. Pero el tiempo desapacible nos llevó a los mesones a tomar el cafelito con el que entonamos el cuerpo después de recorrer la parte alta. Queda pendiente otra visita más reposada.

Continuamos rumbo a Pancorbo pasando por Tobera y viendo desde el autobús las cascadas y el agreste paisaje de esta zona. Ni el tiempo climatológico ni el horario nos permitieron hacer más paradas hasta Pancorbo y casi cerramos el recorrido circular que hemos hecho entorno al Parque Natural Montes Obarenes. Allí paseamos por el pueblo, estirado a lo largo del desfiladero. Nuestros guías nos explicaron la difícil situación del mismo, sus duras condiciones de vida que explican, en parte, el descenso de población que ha sufrido como todas las zonas rurales de nuestra Comunidad.

Visitamos el Torreón de la cárcel convertido en oficina de turismo y la Fundación Iglesia de Santiago instalada en la iglesia del mismo nombre. Ha sido convertida en sala de Exposiciones con varias colecciones de pintura, grabados ,y otras técnicas. En la sacristía un colección de flora y fósiles de los Montes Obarenes. Divisamos en la parte alta la fortaleza de Santa Engracia y nos hablaron de las ermitas del Santo Cristo del Barrio y de la Virgen del Camino situadas en el interior del desfiladero. También nos explicaron que hay muchos senderos para recorrer la zona que están documentados y casas rurales donde instalarse si queremos conocer más despacio estos lugares.
Así llegó la hora de comer en el Hotel Vía Norte de Miranda donde repusimos fuerzas, compartimos mesa, charla y calentamos para continuar el programa de la tarde.

Nos trasladamos a La Puebla de Arganzón, situada en el Condado de Treviño. Allí nos ofrecieron una exhibición de Danzas Vascas los grupos de Argantzun y Armiñon antes de entrar en la gran Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Dentro, un leonés de nacimiento, vitoriano de adopción, gran conocedor de la historia de esta zona nos explicó con detalle el gran retablo y la historia de la Puebla ,por la que pasa el Camino de Santiago. Al salir, era hora de volver al albergue donde estaban ya los asistentes a la Asamblea con los deberes hechos. Había que acicalarse para acudir a la Cena de Gala todos juntos, asambleístas y acompañantes.
Sobre las 20:00 nos trasladamos al Monasterio El Espino en Santa Gadea del Cid.  Este conjunto Monástico está habitado actualmente por Redentoristas que han cedido parte de las instalaciones a una empresa hotelera para su explotación y conservación.
Visitamos su gran iglesia gótica dedicada a Santa María del Espino antes de tomar unas cervezas artesanas y vinos de la zona en uno de los patios. A continuación pasamos a sentarnos en el restaurante y comenzamos a degustar la variedad de platos a cual más exquisito. Un gran final para un día tan completo.
La Federación hizo entrega de las Medallas al Delegado del Gobierno, a la Alcaldesa de Miranda de Ebro, y a las Asociaciones que a lo largo del año, cumplen 25 años dentro de la Federación: Alicante y Murcia.
No faltó la Queimada que no pudimos probar porque el tiempo del que disponía Marcos, para tener el autobús activo se nos echaba encima.

El domingo después del desayuno, dejamos los equipajes en el autobús como de costumbre. Dando un paseo nos dirigimos al Casco Histórico de Miranda de Ebro donde nos esperaban los amigos mirandeses para hacer la visita.  Acompañados por guías locales visitamos el Castillo asentado en el cerro de La Picota. Desde este lugar hay una magnífica vista de Miranda, el Ebro y sus puentes. Allí nos contaron la azarosa historia de la fortificación. 

Después bajamos hacia la Plaza de España y cruzando el puente de Carlos III encontramos la iglesia más antigua de Miranda, la Iglesia del Espíritu Santo antiguamente dedicada a San Nicolás de Bari. Conserva elementos del románico original, el ábside y la portada aunque cuenta también con elementos de estilos posteriores.

De vuelta a la Plaza de España, la guía nos ilustra sobre la construcción del Ayuntamiento de estilo Neoclásico, edificado a finales del siglo XVIII, el Templete, la Casa de Las Cadenas, la Casa de los Urbina y sus interesantes historias.
 Para terminar visitando la iglesia de Santa María en cuyo interior se encuentra la Virgen de Altamira, Patrona de la ciudad y Virgen milagrosa que según cuenta la leyenda posee una tercera mano para hacer milagros. En su interior también se conserva la momia del Chantre de Calahorra, personaje muy popular en la historia de Miranda.
Terminadas las visitas, al pie del templete de la Plaza, nos esperaba el Grupo Folklórico Anduriña del Centro gallego en Miranda que nos ofreció varias muñeiras.

A las 13:00, en la Iglesia de Santa María asistimos a la Misa Solemne oficiada por el Arzobispo de Burgos D. Fidel Herráez Vegas y cantada por el CORO LOS VETERANOS. Al final, cantaron el Himno a Santiago de la Asociación de Miranda de Ebro.
Ha sido una Asamblea con un gran número de actuaciones musicales, se ve que la ciudad Mirandesa tiene una gran actividad cultural. 

De nuevo, subir al autobús para desplazarnos a Ameyugo donde teníamos reservada la comida de despedida en un restaurante al lado del Monumento al Pastor.
 Allí, después de una buena comida, nuestra Asociación cantó, la canción que Conchita había preparado con tanto esmero. Lo hicimos con mucho entusiasmo y cariño aunque creo que se notó la ausencia de la Directora. A pesar de ello, a todos emocionó y sorprendió que tuviéramos preparada esa canción que recordaba todo lo que habíamos visto. Gracias a Conchita por su trabajo.
A partir de ese momento un espontáneo coro dirigido por Pedro, director del Coro de la Asociación de Zaragoza, continuó cantando hasta que llegó la hora de subir al autobús.  
Una vez más, un buen viaje que hemos disfrutado gracias las personas que lo han trabajado en nuestra Asociación, en la Federación y en la Asociación de Miranda, organizadora de la Asamblea.
 Texto : Amelia García Portillo

Camino del Norte. 12ª Etapa . La Espasa – Pernus – Villaviciosa .

2 de Febrero de 2020.

 El domingo 2 de febrero de 2020 el grupo de peregrinos de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago “Pulchra Leonina” seguimos recorriendo el Camino del Norte por la Costa. Era nuestra segunda etapa y el éxito de participación fue abrumador -esta vez, ocupamos 3 autocares grandes-. 

A las 07:30 horas comenzamos viaje hacia tierras asturianas con muchas ganas. Además, el pronóstico del tiempo auguraba una excelente jornada soleada y con buena temperatura, – como luego pudimos disfrutar-. El viaje es tranquilo. Hacemos una breve parada en ruta y aprovechamos para tomar algo y estirar las piernas. 
Rápidamente, llegamos a la Playa de La Espasa, lugar donde terminamos la primera etapa y punto de origen de la de hoy. Es ideal comenzar a andar viendo el mar.

TRAMO 1: LA ESPASA-PERNÚS (10’6 Km.):
Dejando atrás la Playa de La Espasa empezamos a caminar. Charlas distendidas, comentarios y risas dibujan el ambiente.

Caminamos por la nacional N-632. Toca ir por el asfalto hasta encontrar un camino a nuestra izquierda que, a través de Covián, nos lleva a Colunga. Cuando llegarmos, en Colunga el termómetro registra 15 grados y hace sol.

Como desde la salida de Colunga hasta Pernús no hay bares ó similares donde se pueda tomar algo, algunos compañeros quedan en Colunga reponiendo fuerzas y haciendo un alto en el Camino.
Colunga es la villa capital del concejo del mismo nombre. Consta de unos 1.000 habitantes. 
A la salida de Colunga, vamos hacia la izquierda dirección Puente Agüera.
Seguimos unos 200 metros la desviación hacia la derecha por la CL-1. Hay una subida de unos 100 metros aproximadamente de desnivel. Y después, la consiguiente bajada hasta llegar a Pernús. Aquí termina el primer tramo de la etapa. Hacemos una corta parada en el Camino para reponer fuerzas y descansar. Acto seguido, continuamos con el segundo tramo de la etapa.

TRAMO 2: PERNÚS-VILLAVICIOSA (12 Km.):
El calor nos acompaña. La temperatura va subiendo. Salimos de Pernús por la misma CL-1. Nos encontramos con un desnivel de unos 200 metros. 

Pasamos por La Llera y bajamos hasta Priesca que cuenta con un albergue. 

Contemplamos aquí la Iglesia de San Salvador, que constituye uno de los ejemplos de la arquitectura prerrománica, declarada Monumento Nacional el 5 de febrero de 2013.

Seguimos las flechas amarillas y los mojones que nos indican la ruta a seguir. Viendo hoy verdes prados y eucaliptos continuamos ruta. Pasamos por La Vega y a la izquierda tomamos otro camino de tierra.

Cruzamoa bajo la A-8 y llegamos a Sebrayo, que tiene albergue. Desde aquí, nos quedan 6 kilómetros. 
Seguimos por la carretera local, cruzamos la A-8 y subiendo por una pista alfaltada, podemos ver Villaviciosa. 
Tomamos una pista de tierra en descenso y, paralelos a la autovía que cruzamos en varias ocasiones, llegamos a la N-632.
A la entrada de Villaviciosa vemos las enormes instalaciones de una conocida marca de sidra -sólo diremos que es famosa en el mundo entero-. 
Villaviciosa nos recibe con 21 grados. Temperatura ideal. Y la etapa llega a su fin.
Villaviciosa, capital de la manzana. Numerosas pumaradas (plantaciones de manzanos) y llagares de sidra (bodegas) salpican la villa. En Villaviciosa destaca la Ría y la famosa playa de Rodiles entre otros numerosos recursos naturales. Tiene aproximadamente 15.000 habitantes y un enorme patrimonio de obras románicas y prerrománicas y nobles casonas indianas.
Y hasta aquí el Camino del Norte por hoy.
A la hora prevista salimos de la Estación de Autobuses de Villaviciosa.
En el trayecto, algunos compañeros charlan, otros descansan. El viaje es rápido. Ya en la entrada a León “despertamos” y como siempre, cantamos el himno de la Asociación.
Ha sido una jornada estupenda y llegamos a buena hora a casa. Nos quedamos con el recuerdo del buen sabor de boca que nos ha dejado el día.
Ahora toca esperar a la siguiente etapa del Camino. A ver cómo nos sorprende.
Hasta entonces,
¡Buen Camino!
 Texto :Marta María Fernández Santos.

Camino de Norte . 11ª etapa. Cuerres- Ribadesella- La Espasa.

19 de Enero de 2020.

Sin miedo a la apocalipsis climática anunciada, de lluvias de hasta 30 litros por metro cuadrado, nieve y sobre todo la borrasca Gloria que azotaría la costa. Unos 130 caminantes, pertenecientes a la Asociacion de Amigos del Camino de Santiago de Leon ´Pulchra Leonina ¨, con sed de senda, parten de Santo Domingo en una fría mañana, camino de las costas de Ribadesella.

Aunque la temida lluvia no hace acto de presencia en todo el recorrido, el peregrino transitará por fríos vientos que embravecen la mar y mueven los bosques. Esta etapa será a decir de muchos y a mi propio parecer, una de las mas bonitas que hemos andado.
 Sin ningún incidente y tras una breve parada para café y visita al aseo, llegamos a Cuerres, aquí iniciamos la caminata junto a la iglesia de San Mamés, los más aguerridos, pues los compañer@s que hacen solo un tramo, han elegido el 2º Ribadesella-La Espasa de 14’7 Kms. 

Los 7,2 primeros de Cuerres a Ribadesella por el interior, aquí no vemos el mar, caminamos paralelos a la vía de FEVE, otras veces la cruzamos y seguimos por pistas de tierra hasta salir a la AS-263 y dejando a la izquierda el campo de fútbol, donde se está jugando un partido en ese momento, nos adentramos en Ribadesella.
 La estadística nos dice que esta villa, tiene unos 6000 habitantes, pero es larga de cruzar, es una zona de playa muy querida y visitada por las gentes de León, la mayoría de nosotros ya la conocíamos y el atravesarla evoca recuerdos de las cosas vívidas y pasadas por sus playas y chiringuitos, incluso de algunas multas de aparcamiento.

Aunque el puente que nos hará seguir el camino, nos queda prácticamente de frente, las flechas y señales jacobeas, nos llevan a callejas cortas y estrechas de llamativas fachadas y vegetación, de ellas desembocamos en la plaza del Ayuntamiento y desde aquí nos mandan a la Iglesia, una construcción moderna con dos altas torres entre las cuales destaca la figura del Salvador. Tras hacer una u para conocer el centro urbano, volvemos al puente que cruzamos viendo su puerto en que barcos y aves, junto con los verdes cerros de salida del núcleo central forman una bonita y fotografiada estampa.

Poco después caminaremos por el paseo marítimo, sintiendo el frescor del viento en el rostro, dejamos este paseo y por una interminable calle de urbanizaciones veraniegas, llegamos a la carretera de San Pedro de Lences. Siguiendo la ruta nos adentramos en un bonito valle, nos vamos encontrado el ganado autóctono y algunos ejemplares equinos. Llegamos a Vega  y nos encontramos ya con el mar.

Lo que falta de recorrido será lo más bonito de la etapa, alternamos mar y montaña, aquí dejamos de llanear para ir en un sube-baja suave, disfrutando del paisaje y las preciosas vistas marítimas, pena de viento fuerte y frío que nos acomete de vez en cuando.
 En este tramo pasamos por varias aldeas pequeñas, ningún bar, afortunadamente hay algunas fuentes de agua y algo que atrae al caminante es una vieja casa, museo exterior, sus viejas puertas y ventanas sirven de soporte a unas excelentes pinturas realistas. (Aquí todos paramos para hacer fotos).
Avanzando hasta la N-632 alternamos esta, con tramos de camino, sobre 2 Kms. (demasiada carretera), hasta encontrar una senda pedregosa con bastantes hierbas y arbustos que nos devolverá la vista a la costa. (precioso), tras volver a la carretera, poco unos 300 metros, subimos por un camino que más tarde devendrá en pradera, incluso pasaremos un par de portilleras y saltaremos algún que otro pastor eléctrico, para llegar a las playas de Moracey y la Espasa. 

En esta última tenemos la meta de la andadura por esta jornada, pero solo el frío viento reina en este bonito paraje, por lo que buscando cobijo, algunos compañeros caminan más de kilómetro y medio hasta un Bar-restaurante en una zona llamada La Isla. Otros entre los que me cuento buscamos por las urbanizaciones y finalmente recompensa, existe un lugar donde comer, tomar un café, recuperarse e incluso estirar. Para encontrar el sitio ¿no sé? lo que anduvimos, para volver, unos 400 metros, con los autocares a la vista fue fácil.
Regreso a León, comentando la jornada, dormitando otros, pero todos con la esperanza de volver y seguir ruta el próximo 2 de Febrero.
Texto : Paco Gomez.

El Centro de Día del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, realiza las dos últimas etapas del Camino Francés.

Días 19 y 20 de octubre: A Calle – Santiago de Compostela

Nuestra última andadura comienza a las cinco de la mañana, con el convencimiento de que lo que nos propongamos lo conseguiremos.

Y como es costumbre, sin renunciar a nuestro matinal café que nos dará fuerzas para afrontar un otoñal día. 
Hoy tenemos a Javi que nos ha acompañado en alguna expedición anterior, Benjamín que desde septiembre ya ha pasado a formar parte del grupo y de nuestra alcaldesa Camino Cabañas. Igualmente vamos arropados con el cariño de muchas personas que desde primera hora de la mañana no han dejado de enviarnos mensajes de ánimo. 
Punto de partida en A Calle. Desplegamos nuestros chubasqueros pues la lluvia nos acompañará toda la jornada. Y es que Galicia hoy está llorando, como si quisiera aliviar nuestro corazón que se desgarra, sabiendo que se acerca el momento del final de una gran aventura.
Boavista, Salceda, O Xen, A Brea, O Empalme, nos muestran una tónica en el paisaje, como la dispersión de multitud de viviendas que impide apreciar los límites entre una población y otra. La lluvia y el camino con barro nos exigen más concentración y mitiga nuestras animadas charlas. 
Y mientras caminamos observamos cómo se suceden bosques de árboles autóctonos con sus tonos rojizos y berenjena ofreciendo un paisaje de lo más poético, eucaliptos que se alzan hacia el infinito del cielo, multitud de helechos mudando su color con una riqueza de tonos otoñales que van desde el verde, al marrón, cobres y dorados, infinidad de variedades de setas bajo el amparo de las hojas y las gotas de lluvia que se deslizan por ellas como lágrimas, hasta depositarse sobre pequeños charcos que forman multitud de burbujas a modo de pequeñas coronas.
Continuamos por la capilla de Santa Irene dedicada a la mártir portuguesa, iglesia románica del siglo XVII, junto a ella se encuentra una fuente de la misma época. Cuenta la tradición que el que bebe de sus aguas recupera la juventud, aunque nos quedamos con las ganas de bañarnos enteramente en ellas, no podemos detenernos hoy es un gran día y debemos llegar…
Seguimos mostrando nuestros respetos a los innumerables monumentos que se levantan a lo largo del camino homenaje a los fallecidos en esta etapa y deseamos que descansen en paz. Seguimos hacia adelante con una sonrisa qué es el mejor equipaje para caminar por la vida. Atravesamos: O Pedrouzo, Antón, Amenal, Cimadevilla, San Paio… Unos instantes de meditación y una pequeña oración para continuar hacia Lavacolla que será el lugar escogido para reponer nuestras fuerzas del mediodía, a escasos metros de una llamativa escalera accedemos a la iglesia y cementerio, edificada en 1840, a pocos metros se levanta un cruceiro con tallas de Cristo sedente, consiguiendo una perfecta armonía. En la comida nos esperaba una gran sorpresa allí estaban los compañeros peregrinos de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León Pulchra Leonina, menuda alegría que nos llevamos.
El río de Lavacolla era el lugar donde los peregrinos se aseaban y lavaban sus ropas antes de la entrada a Santiago, de aquí el origen de su nombre.
Proseguimos hacia Villamaior, San Marcos y por fin: Monte do Gozo, o Monte Alegre. Allí empapados de agua nos agrupamos para inmortalizar ese ansiado momento con la foto de grupo delante de la escultura dedicada al peregrino que dejará constancia de nuestro logro. A pocos metros el monumento conmemorativo de la visita de Juan Pablo II en 1995, ubicado en el mismo lugar dónde se encontraba una capilla del siglo XII románica, que fue destruida en el XVII. Y desde allí pudimos visionar las torres de la catedral.
¿Cómo expresar todo lo que sentimos en estos instantes? Emociones encontradas como la alegría de llegar y la tristeza del final del camino; el cansancio físico de nuestros cuerpos y la fortaleza de nuestro espíritu. Miramos hacia adelante, no hay quien nos pare en el descenso del Monte do Gozo hasta la Catedral de Santiago Apóstol. Todo está cobrando cada vez más significado, pienso que la vida de cada persona es el camino hacia uno mismo, tú decides hasta dónde quieres llegar, porque tu camino es cosa tuya.
En los últimos tramos discurrimos por enclaves de marcado acento peregrino. Pasamos por la capilla de San Lázaro, puerta del fin del camino, recorremos el casco antiguo y con música de soprano, nos adentramos en la plaza del Obradoiro. Allí nos esperaba la hermosa catedral y un grupo de familias que se habían trasladado desde León y otros puntos de Galicia para acompañarnos en la recta final. Un interminable y profundo abrazo colectivo aderezado con lágrimas de alegría que se mezclan con la incesante lluvia…  
 
Alzamos nuestros paraguas a modo de sable que forma nuestro simbólico y clásico arco para hacer el recuento y dirigirnos al hostal La Salle. En breves instantes nos espera otro emocionante encuentro con D. Jesús Fernández, obispo auxiliar de Santiago de Compostela natural de nuestra tierra leonesa. Le recibimos con un pequeño homenaje cantando el himno de Trobajo del Camino y Jesús con unas emotivas palabras nos acogió como a verdaderos peregrinos, mostrando una gran humanidad y cercanía hacia nosotros.
Después una cena muy familiar y distendida que estrechará más los lazos que nos unen como amigos. Es la hora para irnos a descansar, mañana nos espera un gran día. A la mañana siguiente, tras un suculento desayuno, aparecen unos tímidos rayos de sol para poder ir caminando por el casco antiguo. 
Lamentablemente y debido al avanzado estado de restauración, es inviable la celebración de la tradicional misa del peregrino en la santa catedral. Trasladándonos a la iglesia de San Francisco. Y allí nuevamente nuestros amigos peregrinos de León con sus pañuelos amarillos. Todos presenciamos una entrañable eucarística donde los niños han tenido especial protagonismo y una participación activa.
La comida se celebra en el hostal con un ambiente familiar de extraordinaria belleza, entrañable e inolvidable para todos. Pusimos en valor con cálidos aplausos el esfuerzo de cada componente de la expedición de estos nueve meses e igualmente aprovechamos para recordar y dar las gracias a las familias y amigos que no han podido estar físicamente con nosotros pero han formado y forman parte de nuestra vida. 
Volvemos a casa pero esta vez es diferente a otras pues hoy hemos alcanzado un sueño. En el autobús intentamos reír y cantar, pero nuestras voces no son tan dulces y alegres como en otras ocasiones. Añoramos ya está tierra, las dulces veredas y las rampas cargadas de amor y comprensión.
“Todo lo que llega tiene que marcharse para aprender y crecer con amor, en armonía con el universo… “palabras leídas en la etapa de hoy describen simplemente lo que aspiramos a comprender al final del camino…
Y yo he tenido el lujo y la responsabilidad de poder escribir a modo de relatos cada etapa. Y necesito hacer un humilde reconocimiento a cada uno de mis compañeros de este grupo multicolor y diverso, como todo lo que acontece en el camino, así que si me lo permitís, gracias a:
“Encabezados por José Luis, discreto, respetuoso y su esposa Blanqui, luchadora infatigable y gran abuela. Francisco avanzadilla del grupo y gran fotógrafo, y su esposa Marisol siempre aconsejándote desde la experiencia. Mario junto a su esposa Ángeles debutantes cómo abuelos por partida doble, apoyando siempre al grupo y perseverantes. Conchi alegre, atenta y agradecida. Maribel nos muestra su apoyo con su alegría desbordante y su cantarina voz. Cecilia nos levanta el ánimo con su peculiar optimismo que nunca olvidaremos, Andrés, con su espontaneidad siempre consigue robarnos una sonrisa en los momentos de debilidad y su esposa Nini, gran compañera, tolerante y respetuosa, atenta en todo momento a su marido y por añadidura a todos. Gloria, nos ha regalado su cariño y unas clases magistrales de botánica. Rosa con su sonrisa que va dando luz todo el camino. Paula, luchadora incansable. Charo, que ha sido capaz de afrontar el reto con gran valentía. Rosa Majo, agradecida y cariñosa en todo momento. Olga, discreta y respetuosa. Carmen, vital, alegre, cantarina y dicharachera… Ludí, siempre sonriendo, integrada siempre en el grupo. María Jesús, que desgraciadamente solo nos pudo acompañar dos jornadas, pero que dejó su recuerdo en todos. Amparo, superándose a sí misma, realiza el camino por segunda vez acompañada de Israel, su nieto siempre dispuesto a tenderte una mano, ha sido un poco el nieto de todos. Ezequiel y su esposa María Elena, reforzando el grupo con ánimo, abuelos entrañables que nunca han tenido lugar para el desaliento. Nuestra señora mayor, nuestra abuela, nuestra compañera Josefa, a la que llamamos José, que nos ha dado a todos una lección de entereza y sacrificio… acompañada por Germán y Carmen sus sobrinos qué se incorporaron a nuestra marcha en Ponferrada y han conseguido ser unos compañeros más. Mari Carmen relatora de anécdotas, extrovertida y feliz. Merce siempre dispuesta al abrazo y al beso. Estrella ha conseguido ser compañera en cualquier lugar del grupo. Ricardo ejemplo de sacrificio y férrea voluntad. Ruth y Elvira nuestras niñas entrañables, cuidando en todo momento de su adorable abuelo. Mari Carmen Blanco siempre dispuesta con su sonrisa a colaborar y participar en nuestras fotos. Cundi nuestro director artístico y montador de todas las películas de video, todos tenemos que agradecerle el gran trabajo que ha realizado, no solo con su cámara, inmortalizando todo el camino, también con su presencia que ha sido de gran ayuda, siempre con la palabra justa, y el conocimiento de su experiencia…, atento en todo momento del resto de sus compañeros. José Luis, experimentado en escuchar, discreto y conocedor del alma humana. Camino, gran luchadora y ejemplo de superación en todas las facetas de la vida. Evelia reservada y educada, dispuesta a escucharte y compartir. Jesús siempre predispuesto a la broma y al chascarrillo. Manolo persona de gran paciencia y con gran experiencia de la vida. Fernando, mi amigo, compañero y esposo… qué entendió el camino de una manera peculiar, siempre cerrando filas, intentando en todo momento ser útil al grupo. Sin su participación mi modesta compañía no hubiera sido posible. Eva nuestra coordinadora, sin ella hubiera sido imposible el proyecto, gran trabajadora, siempre desvelándose por el bienestar y la comodidad de todos, fomentando en todo momento, el cariño y los besos, el entendimiento la tolerancia y la convivencia. José Carlos, cerrando filas, conocedor de las penas del alma, aportando, tranquilidad y protección. Sabedores de que siempre podemos contar con su apoyo, su presencia y compañía nos reconforta, ha sido vital en el ánimo del grupo.
Y mención especial por sus momentos en algunas etapas a:
Gloria, positiva y vitalista.
Nieves, con su pandereta y canciones.
Diego, se vino desde la Isla de Gran Canaria para acompañar a su madre durante una etapa. 
Camino Cabañas nuestra alcaldesa, desde el minuto cero ha estado siempre cerca y cuando ha podido se ha venido a hacer el camino, con total sencillez, humildad y cercanía a todos nosotros.
Benjamín nuestro teniente alcalde sencillo, discreto y muy humano, se unió a nosotros como uno más.
Liliana nuestra concejala de Bienestar Social, por apoyar este proyecto y acompañarnos cuando pudo siendo una más y con una especial sensibilidad.
Gracias a Jorge de la Asociación de Amigos del Camiño de Santiago de Sarria que nos ayudó incondicionalmente y nos brindó su amistad. Nuestra querida Isabel de la pensión A Fontes das Bodas, que ha dejado huella en nuestro corazón para siempre con su entrega y solidaridad.
Gracias a todos los conductores y conductora de Viajes Morales que nos han traído y llevado en cada etapa facilitando que el camino y sus dificultades fueran posible.
Y por supuesto a la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina”, por su apoyo en la logística, por acompañarnos siempre y por hacer posible que esta experiencia se pueda compartir en su blog cada mes… 
¡Gracias a todos por acompañarme!
Y hoy os deseo ¡Buen camino en esta vida! Sin olvidar que «la vida es bella».
Mª Lourdes Arias

El Centro de Día del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, realiza la 11ª etapa del Camino Francés.

Día 6 de octubre. O Coto – La Calle (El Pino)

Otro madrugón más, cuatro y media de la mañana en esta ocasión nos dirigimos a la localidad de O Coto.  En nuestra mente anhelamos ese café matinal que nos da fuerza para comenzar el día.

Tenemos la suerte de que en cada etapa nos acompaña algún que otro familiar, compañeros o amigos dispuestos a compartir esta experiencia con nosotros. En esta ocasión contamos con Diego y Liliana, igualmente Benjamín repite por tercera vez. Estamos encantados de tenerles con nosotros, somos un grupo abierto a todas las cosas que el camino va ofreciendo.

A los pocos minutos de estar en marcha celebramos que nuestra compañera Amparo cumple 76 años, así pues le cantamos y ponemos la tradicional cuelga leonesa de cumpleaños. Hay que reconocer su mérito, ya que es la segunda vez que hace el Camino de Santiago salvo que, en está ocasión, le acompaña su nieto.
En la aldea de O Coto, primera localidad de la provincia de La Coruña, comenzamos la etapa aunque todavía es de noche por el concurrido y anhelado camino. De nuevo me viene a la mente emociones, sensaciones de esta querida tierra verde y llena de vida. Nos adentramos en Leboreiro conocida en la edad media como tierra de liebres. El suelo empedrado nos recuerda la nobleza de su pasado y su iglesia de Santa María de Leboreiro de estilo románico tardío considerada como una de las mejores iglesias de toda Galicia. Curiosa la leyenda que existe: “En un pasado remoto un vecino de la zona vio un resplandor en la tierra, al removerla encontró la imagen de Santa María y la llevo al templo. La Virgen obstinada en su anterior refugio retornaba una y otra vez a la tierra a su lugar de origen donde fue hallada. El cantero de la zona decidió esculpir en relieve la imagen en el pórtico de la entrada de la Iglesia. Fue así como la virgen viéndose allí reflejada decidió que para siempre esa sería su morada”.
Frente al santuario nos encontramos el antiguo hospital de peregrinos fundado por la familia Ulloa, en la fachada podemos apreciar el blasón de su escudo de armas. Y muy próximo, un cabazo (cesto) construido con ramas de sauce cuya destino era la recogida y conservación de frutas, cereales… función similar a un hórreo. Su estado de conservación es muy bueno quizás uno de los mejores que se conservan en toda Galicia.
La niebla nos sigue acompañando, el cielo y el bosque se funden en esta templada y otoñal mañana. Atravesamos el rio Seco por su puente medieval.
La oscuridad de las fragas de robles y eucalipto nos ampara y embriaga con su aroma, hasta adentrarnos en Furelos. Desde su puente medieval del siglo XIII formado por cuatro arcos podemos admirar la iglesia de San Juan del siglo XIX. Es hora de acercarnos a Melide, descubriremos en este tramo el cruceiro más antiguo de Galicia según se cuenta. En frente, la pequeña capilla de San Roque, punto de encuentro entre el camino francés y el camino primitivo.
Tras la subida del cerro dónde se ubicaba el antiguo castro, nos dirigimos a Santa María de Melide una de las joyas del románico, considerada monumento nacional. Al lado de la iglesia  un peculiar cementerio, donde los vecinos han construido sus panteones alrededor, como si de pequeñas capillas se tratase embelleciendo más el entorno. De esta manera los moradores del Camposanto en su infinita quietud continúan protegiendo y siendo fieles eternamente a Santa María.
Poco a poco van penetrando entre las nubes pequeños rayos de luz, semejando largos dedos que elevan la niebla al cielo dejando reflejos de rosa y oro sobre el camino, dando pasó a una luminosa y soleada mañana.
Atravesamos un pequeño riachuelo por encima de cuatro gigantescas piedras. De nuevo, un paraje de una belleza espectacular: una rebelde explosión de naturaleza praderas de intenso verde, castaños revestidos de hiedra, un aroma constante que proviene de los eucaliptos todo ello aderezado por la curiosidad de las protagonistas de esta etapa: unas hermosas y placenteras vacas que nos siguen con la mirada sin perderse detalle. 
Cerca de A Peroxa, Lilides una joven inglesa nos ofrece rosquillas de Melide, y nos cuenta que ha alcanzado su sueño. Se enamoró del camino y siempre quiso vivir en Santiago, se le ocurrió trabajar transportando las mochilas y equipaje a los peregrinos para lograr un peregrinaje más cómodo, esta iniciativa le permitió afincarse en Santiago para siempre.
Proseguimos por Raído, Paradisco y Boente, visitamos la iglesia de Santiago, románica del siglo XII. Debido a sus numerosas reformas solo conserva los dos capiteles, el ventanal del templo anterior y una imagen de Santiago ataviado a modo de peregrino, preside el retablo.
En este punto, recordamos que en Triacastela visitamos el monumento al peregrino, erigido en homenaje a los peregrinos que antiguamente portaban desde esa localidad una piedra para depositarla en los dos hornos de cal que albergaba Castañeda, la producción obtenida en esta aldea iba destinada a la construcción de la Catedral de Santiago. Seguimos hacia Ribadiso, por el puente medieval del siglo XII pasaremos el río Iso, que daría nombre a la localidad, Ribadiso (al lado del río Iso).
La hora de comer se acerca y Arzúa afamada por la calidad de su queso será el lugar elegido. En este paraje confluyen los tres caminos el del norte, el francés y el antiguo, consiguiendo ser una localidad importante en el camino. Recuperadas nuestras fuerzas, reemprendemos la marcha con nuestro ya clásico recuento de arco a modo de sables. Ya solo nos quedan ocho kilómetros para concluir esta penúltima etapa. Cada vez más motivados de ver nuestro sueño a punto de culminarse caminamos este tramo disfrutando de todo lo que observamos con nuestro sexto sentido: el corazón.
Nos esperan pequeñas aldeas, Preguntoño, A Peroxa, As Quintas, A Calzada… por infinidad de caminos escoltados por bosques de eucaliptos y avenidas de castaños. Dos hermosos castaños se desmarcan de la hilera del resto, asentando sus raíces en mitad del Camino como si se tratase de dos peregrinos más. Igualmente vamos descubriendo diminutos objetos que en algunos casos proceden de otros países o lugares del mundo, dejando testimonio de la diversidad cultural  que fluye en el camino, en otros casos se trata de pequeños altares, claro homenaje a peregrinos que no pudieron concluir su hazaña.
José Luis compañero con el que hago largos tramos, requiere mi atención para observar una preciosa planta con llamativas flores de color fucsia en forma de pequeñas campanas llamada los “pendientes de la reina”, a sus pies diminutas flores malvas y moradas nos anuncian el cercano cambio de estación.
Unos metros más allá, aparece un bohemio lugar, “Beer garden” Tía Dolores (jardín de la cerveza), decorado enteramente con botellas de cerveza, en la localidad de La Calle, primera localidad del concello de O Pino, dónde felizmente concluimos la etapa de hoy.
Siento una brisa suave que me transporta a Santiago, en mis oídos parece sonar la dulce melodía de la gaita que no suena en ningún lugar del mundo como en la ya anhelada  plaza del Obradoiro. 
El regreso a casa continúa siendo uno de los mejores momentos del día, distendidos y divertidos. Hoy hemos visionado las películas con las fotografías y música más significativas  de cada etapa. Un resumen visual elaborado con mucho mimo por nuestro compañero y experto Cundi. Mientras lo vemos tomamos conciencia de todo lo que en estos meses hemos tenido la suerte de disfrutar y vivir. Surge un sentimiento contradictorio, por un lado se está acercando el ansiado final del camino, por otro la nostalgia de la cercanía del final de esta aventura… Pero lo verdaderamente importante es que hoy por hoy “La vida es bella”.
Mª Lourdes Arias.

El Centro de Día del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, realiza la 10ª etapa del Camino Francés.

Día 6 de Septiembre. Portomarín-Casanova

Después de un necesario descanso estival, emprendemos el camino con las fuerzas renovadas y pletóricas de alegría. Apenas hemos podido dormir pues en esta ocasión hemos salido a las 4:30 de la mañana. El clima se presenta óptimo para caminar y el perfil de la etapa tampoco es excesivamente duro para retomar nuestro camino. 
En esta ocasión iniciamos nuestra etapa en Portomarín, localidad que nos recibe con nieblas; un cariñoso manto de nubes de algodón cubren el valle del río Miño, preservándolo para el descanso nocturno, consiguiendo suavizar  el gran desnivel y añadiéndole un peculiar misticismo.
Después de nuestro necesitado desayuno comenzamos el camino. La andadura de hoy cargada de lugares mágicos y experiencias (que cada uno percibe de manera diferente), cada peregrino puede plantearse su propio cuadro y recordar la sensación que más le guste. El camino también tiene el lado oculto, el íntimo, el camino de la transformación… (Nadie termina el camino como lo comienza). Estas palabras escuchadas en multitud de ocasiones a 90 km de Santiago empiezan a ser una realidad, que nadie duda,  la unión, el compañerismo, la complicidad y la camaradería se hacen patentes, todos nos conocemos más, nos comprendemos mejor, somos participes de nuestras debilidades y temores, confidentes de nuestros compañeros…
Comenzamos el ascenso en un recorrido en el que podemos disfrutar de las bonitas vistas que nos ofrece el valle, atrás dejamos la silueta de la iglesia de San Nicolás del siglo XII y XIII,  de sus característicos pazos que consiguieron  sobrevivir al embalse, (origen del antiguo asentamiento).
Remontar el valle es una subida laboriosa, que nos conducirá a un paisaje más abierto, entre campos de cultivo y bosques de pinos, que a ambos lados del camino nos protegen del sol; transcurre nuestra etapa, jalonada de minúsculas aldeas que en alguna ocasión ni siquiera vamos a atravesar, continuamos hacia Souto, Toxibo, Gonzar…
En algún caso rebasamos algún tronco caído que atraviesa el Camino de lado a lado, los cultivos de maíz y los grandes rebaños de vacas, raza rubia pardina son el marco de la jornada, siendo el  sustento de las familias de la zona . 
El nombre de la siguiente localidad que recorreremos, tiene su origen en los numerosos castros, en los que habitaban sus antiguos moradores entre los siglos IV antes de Cristo y I de nuestra era, (con la llegada de la romanización). Castromaior una localidad cuidada, dónde se conserva en muy buen estado algún pazo y alguna pequeña palloza.
Hoy contamos nuevamente con la compañía de José Carlos y Benjamín, que han sido un gran apoyo para todo el grupo. Continuamos hacia Hospital da Cruz, como muchas otras localidades del camino contó en su origen con un hospital de peregrinos.  En Ventas de Narón visitamos la pequeña capilla de la Magdalena de finales del siglo XIII, de origen románico, austero y pequeñito. Una bonita concha con cruceiro en el centro es el sello que adorna ya nuestra credencial; esta antigua capilla debe su origen a una antigua capilla de templarios.
Iniciamos el ascenso hacia la sierra de Lingode, dónde nos espera la pequeña población de A Prebisa. Lugares cargados de historia y leyenda de cruentas batallas heroicamente ganadas a los sarracenos, desde sus cumbres podemos admirar el inmenso paisaje. Unos metros más abajo nos detendremos a admirar el precioso cruceiro de Lameiros de doble cara, por un lado está representado la virgen de los Dolores y en la otra cara, la imagen de Cristo, en la base los atributos de la pasión del Señor, y al lado opuesto la calavera, que hace referencia  al Calvario. Un gran frasco de cristal en su base es el lugar donde el peregrino puede depositar pequeñas notas  con sus peticiones.
En pocos metros nos adentramos en Lingode antiguo cementerio de peregrinos. Airexe, Portos,  serán las siguientes aldeas que transitaremos.  Lestado, cuenta con un curioso punto del camino, es la iglesia de Santiago rodeada de panteones y nichos, en las cuatro caras de su fachada. Consiguiendo que la pequeña ermita parezca sepultada.
Unos minutos más tarde sería el lugar escogido para reponer  las fuerzas de mediodía, (nuestros bocadillos se convierten en el manjar más estimado); a escasos metros de Os Valos, continuamos por A Brea, son aldeas rodeadas de preciosos bosques de eucaliptos y robles, que tímidamente dejan traspasar un racimo de luz a las alfombras de helechos, creando un ambiente de tornasolados y diferentes tonos de verdes que cautivan nuestra mirada. Su aroma se entremezcla con el de las poblaciones dedicadas casi enteramente a la ganadería; la zona es afamada por la calidad de sus quesos.
La accesibilidad de la ruta nos deja momentos distendidos, son instantes de idolatrar historias pasadas, fantasear y edulcorar vivencias de juventud… de reír y retomar fuerzas.
O Rosario será la siguiente aldea, nos detenemos a contemplar el Monte Sacro lugar elegido por miles de peregrinos durante siglos para rezar un rosario frente a sus laderas. As Revoltas, nos encamina hacia Palas de Rei, la población cuenta con numerosos castros celtas, vestigios de su antiquísimo origen.  donde tendremos la ocasión de visitar la iglesia de San Tirso románica en origen, del último tercio del siglo XII, desgraciadamente solo conserva la portada de su primitiva construcción; tres preciosos confesionarios tallados en madera decoran magistralmente la pequeña iglesia de nave rectangular. Se encuentra abierta desde semana Santa hasta octubre por misioneros Combonianos del Corazón de Jesús. Tengo la ocasión de hablar unos minutos con el joven Pedro venido desde Cuernavaca (México), me habla de su Fe y el entusiasmo con el que encara el camino.  
Decidimos continuar la marcha hacia Carballal, nuevamente el camino es un constante sube y baja, hasta pasar la pequeña aldea dónde terminaría nuestra marcha por hoy, rodeados de bosques de eucalipto.
Hemos sido rebasados y hemos rebasado a su vez a varios grupos de caminantes, si bien en junio grupos de distendidos  jóvenes han sido los compañeros de nuestra senda, en septiembre presagiando el inevitable cambio de ciclo meteorológico, el ansiado momento de abrazar al Santo se hace más evidente y apresura el paso de todos los peregrinos. 
Es el momento de retomar el regreso, momento de reflexionar durante unos segundos, intento limpiarme a mí misma, analizar mis debilidades y encontrar la respuesta para afrontarlas.  
Llega el descanso en el autobús, anécdotas, bromas, canciones, risas y mucha paz interior. La distancia a casa empieza a ser considerable pero es tan agradable con tan buen ambiente que consigue que el regreso a nuestros hogares transcurra con gran rapidez.  Y seguimos soñando con nuevas salidas, nuevos proyectos de convivencia  y creyendo  que “La vida hoy es bella”. 
Mª Lourdes Arias

11ª y 12ª Etapas del Camino Primitivo. Ferreira- (Vilouriz)-Melide- (Arzúa)- A Calle de Ferreiros.

Sábado 7 y Domingo 8 de septiembre de 2019.
Después de las merecidas vacaciones veraniegas, el pasado fin de semana del 7 y 8 de septiembre retomamos los componentes de la  Asociacion de Amigos del camino de Santiago de Leon ¨Pulchra Leonina ´, el Camino Primitivo con la realización de dos nuevas etapas. Pasamos de la provincia de Lugo a la de A Coruña.  El primer día caminamos de Ferreira- lugar donde dejamos nuestra peregrinación- a Melide, para ir al día siguiente de Melide a A Calle de Ferreiros.

Sábado 7 de septiembre. 11ª Etapa. Ferreira-Melide (20 Km.)

A las 07:00 horas salimos de León dirección tierras gallegas. Hoy vamos un autobús grande y un microbús. Vamos con energías renovadas, después del verano, y con ganas de comenzar a caminar y continuar con este precioso Camino Primitivo. Hacemos una breve parada en ruta y, finalmente, llegamos a Ferreira para comenzar el primer tramo de la etapa de hoy.

Primer tramo de la 11ª Etapa: Ferreira-Vilouriz (11’4 Km.)
Salimos de Ferreira desde el punto donde acabó la 10ª etapa y cruzamos el Ponte Ferreira, puente romano. Seguimos recorriendo la Comarca de A Ulloa y salimos a la carretera local LU-231 para recorrerla dos kilómetros y nos desviamos a la izquierda hacia A Laboreira. Seguimos caminando entre alguna corredoira y asfalto y llegamos a As Xeixas, que cuenta con un albergue donde podemos sellar la credencial. Ascendemos por pista forestal y llegamos hasta Casacamiño. Cabe destacar el buen tiempo del que gozamos esta jornada, un día soleado, algo ventoso. Bajamos hasta Hospital das Xeixas,
Hospital que perteneció a los caballeros hospitalarios de la Orden de San Juan de Malta.
Dejamos Hospital por una carretera vecinal para ascender la Sierra do Careón, que divide las provincias de Lugo y A Coruña. Entramos entonces en el Concello de Toques.
Aquí, como nos indica un panel informativo en el Camino, podemos visitar el Castro da Graña, Fervenzas de Braña, el Dolmen de Forno de Mairos y la Capilla de San Antolín. 
Y descendemos por una congostra hasta Vilouriz, punto final de este primer tramo de la etapa.

Segundo tramo de la 11ª Etapa: Vilouriz-Melide (8’6 Km.)
En Vilouriz se encuentra la Parroquia de Santiago. Descendemos por pista hasta Villamor, que cuenta con la Parroquia de Santo Estevo. Seguimos por carretera local y pasamos por Irago de Arriba. Entramos en la Parroquia de Abeancos y vamos pasando por Curutelo, Compostela y Zaramil. Caminamos unos dos kilómetros y llegamos a Melide por larga recta. En Melide podemos saborear su tradicional y famoso pulpo y de postre comer unos deliciosos dulces, los melindres y los ricos. 
En Melide damos por concluída la etapa de hoy y, una vez dentro de los autobuses nos dirigimos a nuestro alojamiento en Santiago de Compostela.
Mañana nos espera la siguiente etapa del Camino.
Domingo 8 de septiembre. 12ª Etapa. Melide- A Calle de Ferreiros (21’6 Km.)

Primer tramo de la 12ª etapa: Melide-Arzúa. (14 Km.)
Nos desplazamos desde Santiago a Melide para comenzar la etapa. A partir de aquí nos incorporamos al Camino Francés.
Salimos de Melide y a las afueras, pasamos junto a la Iglesia de Santa María de Melide. Merece la pena visitarla pues se trata de un templo románico de finales del siglo XII. Tiene una sola nave y ábside semicircular y cuenta con la única reja románica de Galicia.
Seguimos por senda rodeados de robles, pinos, eucaliptos y prados. El paisaje que nos ofrece el Camino es de postal. Hoy nos sigue acompañando el buen tiempo. Un día despejado y soleado que nos hacen disfrutar del recorrido. Pasamos A Peroxa y llegamos a Boente. Continuamos por A Fonte Prata y A Fraga Alta. En esta zona debían encontrarse los hornos de cal donde los peregrinos depositaban una piedra que traían desde Triacastela. Seguimos caminando y pasamos por O Pedrido, O Río, Trigás llegando a Ribadixo de Abaixo. Cruzamos el puente medieval y a nuestra derecha se encuentra el hospital de peregrinos de San Antón, actualmente restaurado como albergue público.

Ascendemos hasta Ribadixo de Arriba y por una larga avenida entramos en Arzúa. El pasar de peregrinas y peregrinos es constante. A la entrada de Arzúa, me llama la atención una peregrina de avanzada edad. Me dice que es de Australia y que ha comenzado el Camino de Santiago en Sarria. También otra familia, compuesta por el matrimonio y sus dos hijos, oriundos de Pontevedra, llegan a Arzúa al mismo tiempo que nosotros. 
Rodeados del bullicio de la calle , aprovechamos para hacer un alto en el Camino y sentarnos en una concurrida terraza a reponer fuerzas y descansar. -Arzúa es famosa por su riquísimo queso-. 
Y después de este paréntesis, proseguimos nuestro camino.

Segundo tramo de la 12ª Etapa: Arzúa- A Calle de Ferreiros. (7’6 Km.)
Antes de salir de Arzúa, visitamos la Oficina de Turismo y seguimos camino por la calle peatonal próxima a ella. Enseguida llegamos a As Barrosas que cuenta con la capilla de San Lázaro. Bajamos primero para posteriormente subir hasta Pregontoño, aldea de la parroquia de Burres con su ermita de San Paio del siglo XVIII. Evitamos la carretera por un túnel y ascendemos un repecho rodeados de prados y cultivos de maíz hasta llegar a A Peroxa.
Seguimos viendo peregrinos, de manera continuada, en bici y, la mayoría, a pie, tanto españoles como extranjeros. Saludamos a unas peregrinas, una italiana y otra inglesa. Y deseamos Buen Camino a los peregrinos que pasan a nuestro lado.
Pasamos As Quintas, A Calzada y finalmente llegamos a A Calle de Ferreiros.
Y aquí termina este fin de semana de Camino, descubriendo nuevos paisajes, lugares y gentes.
Una vez acomodados en los autobuses, ponemos rumbo a casa. El viaje de regreso es largo. Pasado un breve período de tiempo, empieza a reinar el silencio en el interior. Aprovechamos para descansar, algunos duermen. 
Hacemos una parada en ruta y continuamos dirección León. Vemos como, poco a poco, a medida que avanzamos, se va poniendo el sol y va oscureciendo. A la entrada de la ciudad, como siempre, recordatorio de las próximas actividades y, como colofón final, cantamos como es tradición el Himno de la Asociación.

Llegamos al centro de la ciudad y recogemos mochilas y equipajes. Estamos cansados pero enormemente satisfechos por haber podido disfrutar de este maravilloso fin de semana de Camino.
Ya sólo quedan dos etapas para llegar a Santiago de Compostela. Será el próximo fin de semana del 19 y 20 de octubre. Días que van a ser muy especiales por lo que supone terminar esta peregrinación y llegar a la casa del Apóstol Santiago.
Hasta entonces, y como siempre, a tod@s,
¡Buen Camino!
Texto: Marta Maria Fernandez Santos.

El Centro de Día del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, realiza la 8ª y 9ª etapa del Camino Francés.

Día 5 de julio. Triacastela-Sarria
Día 6 de julio. Sarria-Portomarín .

Comenzamos esta nueva andadura con muy poquitas horas de descanso, ya que nuestro destino cada vez se encuentra más lejos de nuestro hogar.  En Ponferrada se incorporan Germán e Isabel, sobrinos de Josefina (nuestra abuelita que con sus 86 años está haciendo el camino).  Ellos nos han acompañado en alguna etapa y han decidido terminar el camino con nosotros.  
Cargados de entusiasmo e ilusión nos recibe Galicia con unas maravillosas vistas de nieblas en sus valles, parece un inmenso mar de algodón. Ensimismados en el paisaje llegamos a Vega de Valcarce para tomar ese deseado café matinal.
Reiniciamos nuestra andadura desde Triacastela. Nos aguardan bosques  de castaños, robles, álamos e incluso algún hermoso acebo que contribuye a potenciar el gran colorido incomparable de la naturaleza. Brotan frondosos ramajes, nuestra mirada no es capaz de retener todo lo que a través de ella se percibe. Esta riqueza visual nos reconforta con algo muy grato la sombra que nos protege del sol durante el camino. Igualmente se extienden enormes pastizales y numerosos rebaños de vacas sustento de las gentes de la zona. Y vamos atravesando diminutas aldeas que apenas consiguen llegar a la docena de vecinos. 
Descubrimos las sendas de las corredoiras y la constante presencia de las pequeñas cascadas. El río Oribio nos invita a cruzarlo en varias ocasiones y, en otras, viste su timidez con la vegetación que inunda  su vereda,  jugando con nosotros, pero dejándonos disfrutar de su relajante sonido.
El camino con ascensos y descensos nos permite recuperar altura entre pistas y estrechas carreteras comarcales que sirven de unión a las pequeñas aldeas. San Cristovo do Real  con una iglesia parroquial de 1693, dará nombre a la aldea. Continuamos hacia Ranche con su iglesia dedicada a Santiago, como muchas durante el camino. En este tramo nos encontramos con parecidas iglesias de piedra, pero cada una con su propio encanto. Llegamos a Lastres, su paisaje consigue que evoquemos a Rosalía de Castro.
Adiós ríos adiós, fontes
adiós, regatos pequenos
adiós, vista dos meus ollos
non sei cando nos veremos.
Freituxe con su iglesia dedicada a la Virgen de Saude (Salud), su cementerio contiguo, decorado por grandes panteones y rematado por dos pequeñas terrazas y flores de lis, cruz y cuatro pequeños torreones en las esquinas, simulan las cubiertas de una pequeña catedral. Todo ello aderezado de gigantes hortensias en tonos lilas y fucsia cargadas de hojas verdes decoran las entradas de las casas de sus vecinos. San Martiño do Real cuenta con una iglesia románica del siglo Xll. 
Y caminando… caminando… como si se tratara de un cuento de hadas, observamos al fondo del valle bordeado por un río, el Monasterio de San Julián de Samos.
Este monasterio fue fundado en el siglo Vl y reconstruido en el Vll y abandonado por la invasión musulmana. Posteriormente fue reconquistado por Fruela l de Asturias en el año 760. Siendo más tarde refugio de su viuda y su heredero. Este gesto consiguió la protección real y propició su crecimiento, contó con numerosos avatares siendo expulsado sus monjes y repoblado por nobles. Ordoño ll de León, recuperaría las estancias, instauró la regla de San Benito en el siglo XIl y se sumó a la reforma cluniacense, disfrutó de gran importancia en la edad media. La comunidad fue enclaustrada en 1836 con la desamortización de Mendizábal, finalmente los monjes benedictinos regresaron en 1880. En 1951 fue pasto de las llamas y reconstruido posteriormente.
Nos despedimos de Samos con un conjunto de tres esculturas homenaje al peregrino de hombre mujer y niño situados en una terraza, son el lugar escogido para hacernos algunas fotografías. Continuamos por Foxos con un homenaje a la piedra, bancos,  pequeños muros y una amplia zona recreativa completan el conjunto. Llegamos a Taiguin con su pequeña playa fluvial. Pascais cuenta con una iglesia llamada de Uxia. Continuamos hacia Gorolfe, el intenso y característico olor de la zona nos retrotrae a anteriores épocas.  En este punto se produjo un acontecimiento que pondría a prueba nuestra fuerza como peregrinos. Las cosas a veces ocurren y fortalecen nuestras debilidades. Y fue así como descubrimos  un lugar mágico A fonte das bodas, en Sivil regentado por Isabel y Enrique. Es un lugar mágico por varias razones: nos acogieron en su casa con los brazos abiertos, pudimos comer, beber, descansar tras una dura jornada y lo más importante nos ofrecieron su ayuda ante las dificultades que en esta ocasión se nos presentaron. Hicieron que lo que parecía imposible de resolver tuviera solución, nos demostraron un gran corazón, una solidaridad infinita… y me doy cuenta que los caminos más difíciles son los que concluyen en los destinos más hermosos.
A fontes das bodas ( con Isabel y Enrique )
Repusimos nuestras fuerzas e infinitamente agradecidos por la implicación de nuestros hospitaleros y ya pletóricos de ánimo retomamos nuestro camino. La aldea de Sivil, Perros y finalmente Aguiada. Estamos cerca del destino aunque no cesan de suceder anécdotas que siguen poniendo a prueba nuestra fuerza como peregrinos.  
Con un calor de justicia logramos llegar a Sarria donde nos espera otro ángel de la guarda: Jorge presidente de la Asociación de Amigos do Camiño De Santiago Na Comarca de Sarria  nos espera a las puertas de esta localidad con el sello, una manita y nos proporciona la intendencia para poder pasar la noche en diferentes albergues. Aunque nuestros planes para ese día eran otros, se ve que ese no era el camino, otras experiencias que nuestro Santo Apóstol ha querido que viviéramos nos aguardaban mucho más enriquecedoras  e inolvidables.

Con Jorge ( Asociacion de Amigos do Camiño de Santiago Na Comarca de Sarria ).

Lo vivido en esta jornada para mí ha sido algo especialmente bello, diferente y muy positivo.  Compartimos espacios, momentos y  a nuestra edad pude comprobar el esfuerzo por parte de todos por tener una buena convivencia. Respeto y armonía serán la seña dominante. Y vuelvo a aprender que nunca debemos  prejuzgar a ningún compañero, nadie es como yo y eso es lo enriquecedor.

Un día feliz no es aquel en que todo te sale bien, es el que te deja un recuerdo feliz para toda la vida.
Descansamos y después de un copioso desayuno, nos despedimos de Sarria, recorriendo parte de su casco histórico dónde se mezclan diferentes estilos arquitectónicos, unas grandes escaleras nos despiden del  lugar. El puente de Áspera, es el comienzo del fin, los últimos 100 kilómetros para conseguir la Compostela lugar escogido  por muchos peregrinos como inicio de su camino.

Protegidos por las espesuras de sus bosques, una incansable sucesión de aldeas, centenarios castaños nos reciben y despiden. Nos atrae uno de forma especial pues en su corteza se muestran formas caprichosas de la naturaleza, parecen criaturas del bosque como un pequeño ciervo, la cabeza de un conejo arropados por el verde musgo.

Nos rebasa a gran velocidad un joven fraile venido de otro continente con sus hábitos recogidos a ambos lados de la cadera, pareciera como si sus ansias de encontrarse con el Apóstol no le permitieran encontrar el sosiego. Unos metros más adelante, unos  jóvenes le solicitarían una foto, pero su única prioridad estaba en el reencuentro con Santiago, su experiencia mística no le permite descansar.

Atravesamos  Barbadejo, Rente, A Serra, y Peruscallo esta etapa definitivamente es hermosa. Y seguimos por Cortiñas, Lavandeira, y A Brea. La sucesión de aldeas y bosques lo convierten en un lugar mágico donde los postes de luz se visten de hiedra para ocultar su hormigón y vivir como árbol. 

En este tramo somos rebasados por un grupo de adolescentes de Sevilla que espontáneamente se arrancan a cantar por bulerías, nuestra compañera Conchi se une con su baile a ellas. Momentos así merecen la pena.

Momeiros, O Cortarlo, Marcadoiro, se suceden a nuestro paso, Moutras, Parrocha, Vilacha, y comenzamos nuestro descenso al valle del Miño.

Mi particular calvario se agudiza en este momento, mis pies ya muestran las primeras ampollas, la contrariedad se convierte en una gran experiencia, el apoyo moral de mis compañeros y compañeras hacen sacar a la luz lo mejor de cada uno de nosotros. Todo son ánimos, bromas, conversaciones que suponen un aliciente para seguir caminando.

La presa del embalse de Belesar anega este antaño fértil valle, mostrando ahora una especial belleza, podemos admirar el nuevo Portomarín, su iglesia fortaleza románica, de San Nicolás nos recuerda a la gran Notredame (París). El último tramo se manifiesta  especialmente duro pues al cansancio añadimos una última bajada en forma de túnel, entre piedras resbaladizas y con gran desnivel siendo nuestro último obstáculo antes de cruzar el río Miño.

Portomarín nos recibe con una gran escalera, rematada con la ermita de la Virgen de las Nieves, construida sobre uno de los arcos del antiguo puente romano. En el alto de la escalera percibimos la silueta de nuestro compañero José Luis, allí estaba esperándonos a los últimos del grupo, entre nosotros Blanqui su esposa. Con una energía inexplicable subimos la escalinata, llegando a la cima les cantamos como si de unos recién casados se tratara ¡que se besen! ¡Que se besen! Y muy sonrojados ambos como dos adolescentes se dieron un tierno beso, esto causo el alborozo general del grupo y rematamos  la escena con el paso de la pareja por el arco de bastones de peregrino.

Repuestas las fuerzas retornamos hacia casa. En el autobús evaluamos lo que hemos aprendido en estas etapas, momentos de reflexión en el que hacemos balance de la intensidad de estos dos días: hemos conocido personas maravillosas que nos han mostrado su apoyo incondicional, pero también reconocemos a compañeros de gran valía que nos muestran su apoyo absoluto.  No todo es perfecto, pero siempre intentamos ser positivos y dar importancia a las cosas que realmente la tienen.

Y de camino a casa hicimos un juego para amenizar el trayecto, antiguas fotos de cada uno de nosotros  pasaban por nuestras manos y teníamos que reconocer quien era cada uno.  Y descubrimos que detrás de cada uno de nosotros hubo una infancia, una juventud… en definitiva un pasado que forma parte de nuestro presente. Y seguimos hacia un futuro esperanzador, intentando dejar huella  y demostrando una vez más que la vida es bella.

Mª Lourdes Arias

El Centro de Día del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, realiza la 7ª etapa del Camino Francés.

Día 22 de junio. O Cebreiro-Triacastela

Una fresca mañana nos recibe, pero necesitamos combatir nuestro madrugón con un estimulante café. Hoy contamos con tres nuevos integrantes. Estamos seguros de que su participación resultara enriquecedora para el grupo.

Comenzamos en O Cebreiro. Esta localidad cuenta con varios albergues, suelos empedrados y pallozas todo ello completa un perfecto paisaje, que gira en torno al santuario de Santa María la Real. Cuenta la leyenda que Isabel la Católica intento llevarse las reliquias de O Cebreiro para que recibieran mejor culto. La comitiva llegando a Pereje se detuvo, los caballos dieron la vuelta y regresaron nuevamente a las puertas de la iglesia de Santa María, ante este suceso los Reyes Católicos ordenaron que las sagradas reliquias continuaran para siempre en O Cebreiro.
La suerte nos acompaña siempre, pues el día se nos presenta espléndido. Nos adentramos en Galicia tierra de castros celtas, nieblas, meigas y la fascinación de la naturaleza; necesitamos salir a buscarla ella no irá a ti.
Iñaki nos relata alguna secuencia de la película «El bosque animado» y el paisaje nos parece idéntico. Es el momento idóneo para ver de nuevo el filme.
Liñares será la primera parroquia que atravesaremos en la jornada de hoy a (1230 m de altitud) y descubrimos su pequeña iglesia prerrománica de San Esteban. Y así llegamos al Alto de San Roque (1275 m), entre nubes y sol brilla en bronce una bella y gran escultura de un peregrino, ataviado al modo medieval, que camina contra el viento. Ese será el lugar escogido para nuestra fotografía de grupo. A los pies de la escultura descubrimos nuevamente multitud de pequeñas piedras con dedicatorias o peticiones. Una de ellas atrae mi atención al leer este mensaje “encontraremos el amor verdadero al final”.
Continuamos la senda con subidas, bajadas y la vista se dilata, se expande hasta el infinito. Llegamos a Hospital da Condesa (1242 m), debe su nombre a la fundación de un hospital promovido por la condesa doña Ejilo en el siglo lX, la iglesia también románica es un claro exponente del estilo montañés de la zona. La parroquia de Padornelo es nuestro punto de partida de una corta pero durísima cuesta al Alto del Poio (1337m). Entre la sierra de Ancares y Courel, el punto más elevado del Camino Francés en Galicia. Llanearemos algo más de 3 km consiguiendo llegar a Fonfría, (1290 m), localidad que contó con un antiguo hospital de peregrinos (Santa Catalina). 
El reducido tamaño de las aldeas queda compensado por la grandiosidad y hermosura del paisaje. La belleza de los bosques de roble, acebos y soutos de castaños con sus troncos vestidos de hiedra y repujado su apoyo de tupida vegetación. Los campos brillan de diferentes tonos de fresco verde, multitud de flores  de todos los colores, consiguen el sosiego de mi corazón.
El descenso hacia el valle ya se percibe a nuestro paso por O Biduedo (1190 m), podemos admirar el monte Oribio (1443 m). La ermita de San Pedro a través de una pequeña ventana nos permite ver su pequeño retablo y alguna placa lapidaria que recuerda a algunos de sus vecinos.
Andar es el trabajo del peregrino aliviado en algunos momentos por el cántico. Cantando, meditando, hablando se camina, pero importantes son también los silencios que muchas veces expresan más que las propias palabras. Y así con la mente relajada intentamos conectar con nuestra alma. El sol brilla, ilumina el valle verde, sí bien angosto. Descubrimos como si de un túnel se tratara  las corredoiras, arbolado en ambas laderas que nos acompañará durante varios tramos.  
Nos adentramos en el concello de Triacastela, Fillovial (957m). Un cuidadísimo hórreo nos recibe y un fantástico puesto de frambuesas nos despide.
Este último tramo comienza a ser mi preferido: los peregrinos ante la falta de fortaleza física recurrimos a la mental y nuevamente es el momento de las emociones, la sensibilidad aflora, está en todos los sentidos de nuestro cuerpo. Transpira por los poros de la piel, una mirada un gesto, una caricia en el brazo, una sonrisa… todo ello nos nutre de energía para afrontar los últimos kilómetros.
Gloria sin pretenderlo atrae nuestra atención con sus conocimientos en floricultura y consigue que la escuchemos embobados. Nos muestra unas diminutas y delicadas flores ligeramente moradas denominadas «lágrimas de la virgen», a mí personalmente me ha parecido un nombre tan bello como lo es la propia flor. Carmen deposita en mi mano los pétalos de una rosa para que aspire su aroma, (este momento no lo superara ni el mejor de los ramos).
Cruzamos los campos mientras las vacas de precioso color canela nos observan, el canto de pájaros, el olor de multitud de flores y la tentación de incipientes frutos de montaña nos acompañaran en todo el trayecto y siento que a veces nos faltan palabras y otras creemos falsamente, que nos sobrara tiempo para decirlas. 
Pasantes cuenta con una capilla pequeñita, con las dimensiones de una habitación (probablemente la capilla más pequeña del Camino de Santiago.) Antes de entrar en Ruitelan, el contacto visual con un pequeño grupo anterior, nos reconforta y nos sentimos más arropados. Nos confiesan a su vez, que la dureza de la bajada está haciendo mella en sus cuerpos, nos animamos mutuamente y decidimos disfrutar el final de la caminata, ¡prestaremos más atención a lo qué sucede en torno a nosotros!
Ramil (698 m) nos recibe con sus centenarios castaños, atrae nuestra atención uno en especial, de más de 800 años, con un perímetro de 8,5 metros. El castaño se retuerce en mil filigranas, hipnotizando nuestra vista, y nos obliga a detenernos para admirar su belleza. Unos segundos más tarde la filigrana se muestra en múltiples formas en la parte superior; recogido en un pequeño cuenco creo ver un misterio, múltiples caras deformes se deslizan por una de las paredes de su tronco, un pequeño caballito de mar se protege en uno de los varios cuencos, la cabeza de un caballo se sujeta al gran árbol por sus crines, una pequeña rama apunta al cielo con firmeza, y una nueva y joven bifurcación del tronco nos indica la continuación del camino.
Seguimos por la larga Rúa llamada del Peregrino, entrando en Triacastela, atribuida su fundación a Alfonso lX, aunque a finales del siglo Xll y durante el Xlll, son hallados multitud de restos arqueológicos y castros, (su propio nombre podría hacer referencia a tres castros) ¿o tres castillos? Continuamos un agradable paseo por la Rúa Santiago, a nuestra izquierda nos encontramos la iglesia románica restaurada en el siglo XVlll  y dedicada a Santiago; luce en su torre una escultura del Santo, el cementerio de la localidad esta anexo a la iglesia. Es la localidad elegida para poner fin a nuestra etapa.
Terminamos la jornada con el bocadillo y la cerveza tan gratificantes. En el café Nieves y Elvira sacan sus panderetas y nos dan el toque perfecto en estas tierras gallegas con piezas musicales tradicionales que proporcionan la banda sonora a un día perfecto. 
Retornamos a casa intercambiando experiencias, anécdotas que permanecerán siempre en la memoria colectiva del grupo. Improvisadas intervenciones de diferentes compañeros nos hacen reír despreocupadamente y seguimos planeando nuevas cosas para hacer todos juntos en un futuro… Y siempre tengo la misma sensación, a veces creemos necesitar lo que ya tenemos, nuestro presente que constata una y otra vez que “la vida es bella”.
Texto . Mª Lourdes Arias

El Centro de Día del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, realiza la 6ª etapa del Camino Francés.

Día 8 de junio. Villafranca del Bierzo-O Cebreiro.

Comenzamos esta nueva andadura en Villafranca del Bierzo. Hoy  nuestro café se hace más necesario que nunca pues cada día madrugamos  más  y la etapa que se nos presenta  somos conscientes que no va a ser fácil. La mañana presagia buenas vibraciones y climatológicamente el día es perfecto. 

Un nuevo paisaje y gama de colores verdes nos coge de la mano a partir del túnel de Villafranca del Bierzo  y nos acompañara toda la etapa. Sin apenas darnos cuenta llegamos a la pequeña aldea de Pereje,  una localidad llena de historia como todas las que en este día atravesaremos. Cuenta la historia que el Abad de O`Cebreiro monto un hospital de peregrinos y una iglesia en la localidad (Santa María Magdalena) , pero al pertenecer a la abadía de Villafranca, se generó un conflicto en el que tuvo que intervenir el propio rey Alfonso IX de León, viéndose involucrado el Papa Urbano II. Finalmente Villafranca se quedaría con el territorio y en 1833 en la última división territorial de España pasaría a formar parte definitivamente de la provincia de León.

El grupo camina con muy buen ritmo, nuestra pequeña Ruth coincide con una peregrina canadiense y durante un buen trayecto conversan en inglés, siendo una experiencia para ambas muy gratificante. Y superando con creces la previsión horaria, llegamos a Trabadelo, localidad cuyos orígenes se remontan a los romanos que contaron con explotaciones mineras de oro en los aledaños de la zona.  Fue repoblada por el obispo Gelmirez en 1068 personaje  crucial en la época, llegando a ser arzobispo de Santiago en 1040 e impulsor de la construcción de la iglesia de Santiago.
En Portela de Valcarce nos recibe una estatua del peregrino y a sus pies una placa que marca la distancia desde Roncesvalles y la que aún nos queda hasta Santiago.  El nombre de la localidad tiene su origen en la antigüedad, Portela (peaje), los señores feudales cargados de privilegios obligaban a un peaje a todos los peregrinos que caminaban en dirección a Santiago. Alfonso VI suprimió  este portazgo en 1072, aunque tardo en hacerse efectivo muchos años. Continuamos hacia Vega de Valcarce charlando alegremente con vecinos y algún peregrino que nos rebasa. 

El camino se empieza a recrudecer a nuestro paso por Ruitelán, otro lugar emblemático del camino. La capilla de San Froilán se alza sobre la cueva dónde habitó entre los siglos lX y X San Froilán (un eremita), cuenta la leyenda que en su retiro espiritual fue atacado por un lobo que el santo consiguió domesticar, siendo el animal el encargado de acompañarle portando sus libros en unas pequeñas alforjas, caminando siempre al lado de su pierna derecha, murió siendo santo, obispo de León y patrón de Lugo.
Llegamos a Herrerías lugar escogido para reponer fuerzas y nuestro anhelado descanso. Y como dice el refrán» llenando la panza vendría la danza». Es nuestro tiempo de descanso, bromas, charla… mientras nos vamos mentalizando de los últimos ocho kilómetros que nos esperan para finalizar el día. Todo el mundo nos habla de la gran pendiente, temida por su dureza y amada por su belleza.
Y así, comenzamos el frondoso  ascenso con  el sonido del río fluyendo en los primeros metros. Sin casi darnos cuenta nos adentramos por un túnel boscoso, al corazón de la montaña.  Y como en un cuento de hadas el ascenso nos va revelando varios de los valores y misterios de esta mágica senda: el “compañerismo” con esa sonrisa de la persona que nos acompaña y me tranquiliza, mientras mi corazón abatido marca 147; “la nueva vida”, un pequeño ternero  que tira de la ubre de su madre que relajada e inmóvil deja hacer lo que la madre naturaleza marca;  “la inteligencia y nobleza” de los caballos que  acortan la dura senda de algún que otro peregrino que va en su lomo. «la protección» del  perro fiel qué escolta al rebaño y acompaña  a sus amos con sumisión y obediencia. «la alegría» en los pájaros que proporcionan una banda sonara inmejorable; «el consuelo» en una vecina que desde su casa nos alienta para fortalecer nuestro ánimo.
Los colores y los olores nos invaden y la grandeza del terreno nos invita a reflexionar sobre nuestra insignificancia, dándonos una lección de humildad. Y yo personalmente empiezo a sentir esa fascinación mística y misteriosa que los peregrinos no saben definir, esa fuerza atrayente e inexplicable, el atractivo del reto personal, esa energía que en momentos nos parece sobrenatural y acrecienta nuestra necesidad de creer, nuestra debilidad nos obliga a  compartir el afecto, y el sufrimientos nos fuerza a buscar el apoyo en el compañero. 
Los Ancares forman una frontera natural entre las provincias de León y Lugo, sentimos que no estamos demasiado lejos de coronar el puerto.  El bucólico paisaje se configura de diferentes formas en pocos metros, nos preguntamos sí es la cordillera izquierda, o si realmente lo que embriaga nuestros ojos es lo que vamos dejando al sur, en la provincia de León.
Por fin llegamos a un emblemático punto del camino, un enorme mojón nos anuncia  que entramos en Galicia. Atrás dejamos nuestra amada provincia, la provincia con más kilómetros de Camino de Santiago.
Como diminutas gotas de colores avanzamos y alcanzamos a ver la iglesia de Santa María en lo alto de O’Cebreiro, es el lugar elegido para sellar nuestra credencial. El misticismo del lugar consigue atraernos con fuerza y no podemos renunciar a rezar una oración, recordamos nuestro ofrecimiento, nuestra motivación,  y agradecemos la feliz conclusión de la dura y bella etapa. El logro más gratificante: sentir y percibir emociones de una manera que no es habitual.
El regreso a casa se hace especialmente dichoso, sabemos que será un momento de risas y bromas entre los compañeros, todos con la felicidad en el rostro, planeamos nuevas etapas. 
Y ya reímos y soñamos con lo divertido del próximo proyecto que se nos presenta.
Hoy más que nunca «la vida ha sido bella».
María Lourdes Arias.