La Losilla y sus reliquias en el Viejo Camino de Santiago por la provincia de León

6ª Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León:
Esta
semana los
peregrinos de la Asociación de Camino de Santiago de León «Pulchra
Leonina» hemos caminado el Viejo Camino de Santiago por la
provincia de León y

admiramos las Reliquias de La Losilla

Salimos
de Barrillos por la Puerta Gallega y llegamos a la Devesa de Boñar, en
busca del antiguo monasterio de S. Millán. En una casa vimos la vieira,
que indica que vamos por Buen Camino de Santiago.

Conchas del Camino en La Devesa
Hicimos un descanso en el teleclub para revisar el recorrido, que seguimos por el Documento del año 902, que recoge el libro “Vexu Kamin” de D. Julián González Prieto.
Este documento nos sirve de guía, pues narra la peregrinación a Santiago, del cortejo real de Leodegundia (hermana
del rey Alfonso III el Magno) y de su esposo García rey de Pamplona,
desde donde inician la peregrinación. El texto señala la ruta y
curiosidades del viaje, como un predecesor del Códice Calixtino. Se
trata de una carta en latín, del abad Gundisalvo, del desaparecido monasterio de Viseo, próximo a la Valdorria leonesa, a su fundador San Froilán, que en el año 902 ya era obispo de León. Se tradujo a la “lengua de aquí”, es decir al leonés, por el monje Valerio en el año 1002.
Viajamos siguiendo un Documento que narra la peregrinación en el año 902 de la reina Leodegundia y su esposo, desde Navarra.

Dice
así: “…por la puerta gallega fueron a San Adrián, donde estaba don
Guisvado y su esposa Leuvina y les enseñó las obras del monasterio que
estaba haciendo Don Alfonso y se bañaron en las fuentes y fueron hasta
el castillo de Boñar donde descansaron y Don Guisvado les dio cuenta de
la gran batalla que su abuelo don Ramiro ganó a los agarenos en collada
próxima de Lotus o de los Muertos y las Doncellas que ya no temen ser
entregadas como tributo al moro” 

¡Ay,
Don Julián! ¡Cuánto me gustaría poder cotejar su libro con los
pergaminos originales! Acabaríamos de un plumazo con las disputas de los
historiadores por ubicar la contienda de Lotus, a la vez que podríamos
decir a todos que el ignominioso tributo de las cien doncellas terminó
aquí, en la Collada de los Muertos, junto a Boñar.
¿Quiénes
eran Guisvado y Leuvina? el Conde Guisvado Braóliz era nieto de Ramiro
I, por tanto primo de Alfonso III y de su hermana Leodegundia, cuyo
peregrinar seguimos.
Alfonso
III envió a Guisvado a Roma, para proteger al Papa Juan VIII de ataques
del Islam. Hay que ser muy valiente para emprender un viaje de estas
características ¡con la que estaba cayendo! Cuando llegaron a la Ciudad
Eterna ya había pasado el peligro, pero el Santo Padre no le dejó
marchar con las manos vacías y le regaló unas reliquias de San Adrián y
Santa Natalia. El rey tomó parte de ellas para su querido conventín de
San Adrián de Tuñón y otras, Guisvado y Leuvina para fundar el
monasterio masculino de S. Adrián de Balneare y su iglesia mozárabe.
Acontecimiento importante, pues a la consagración en el 920 acudieron
los obispos Cixila y Fruminio y Fortis.
No
encontramos rastro de monasterio en La Losilla. ¡No es de extrañar,
estos hechos han ocurrido hace más de mil años! En aquellos tiempos la
fundación de monasterios se completaba con la protección que los nobles
hacían desde sus castillos, en este caso Guisvado desde el de Boñar,
para que campesinos y hombres de guerra se aventuraran en la
repoblación. El monasterio aglutinó el poblamiento primero aquí y luego
en el Barrio del Balneario que hoy se llama S. Adrián, estableciendo un
monasterio masculino y otro femenino, con sus iglesias y posesiones.
Nos
detenemos a visitar los templos. Ya no existe la iglesia de Guisvado en
la Losilla, se alza allí una de nueva planta que conserva lo que se
recuperó de aquella. La que hay en San Adrián posee restos prerrománicos
de gran valor. Se han incrustado en los muros, dos piedras escritas con
adornos geométricos tallados a bisel. En una se lee que la iglesia está
dedicada a S.Salvador, hecha por el abad Hermenegildo en la era de
1018, reinando Ramiro III. El copista estampó su nombre: Dominicus, la
otra piedra contiene el del arquitecto, Ginu, datos que la hace única
en su género. No queda mucho de su esplendor, una imagen del Salvador,
la Virgen del altar mayor y otra más pequeñita.
S. Adrián y Sta Natalia
San Adrián y Santa Natalia esposos y mártires en los primeros años del cristianismo, allá por el año 306 en Nicomedia (Turquia)
En
cuanto a los restos de los Santos ¡fijaos qué peregrinar…de San
Adrián y Santa Natalia, esposos de Nicomedia (Turquía) por el año 306!
Adrián
era administrador de justicia para el emperador Maximiliano y cuando se
encargaba de martirizar a unos cristianos, impresionado por su fe, se
hace cristiano y se inscribe entre los condenados. Su esposa, que ya era
cristiana, apoya su decisión de conversión, les atiende en el martirio y
vela sus restos hasta la muerte. Luego las reliquias son trasladadas a
Roma. Natalia viaja con una mano de su esposo entre las de ella y así la
representa el pintor, en el lienzo que hay en el retablo de la iglesia
de La Losilla. A su lado está su esposo con traje de militar romano.
El
peregrinaje de sus restos comienza en el 891, cuando llegan de Roma. Y
es que las reliquias eran objetos muy preciados en la época,
imprescindibles para la fundación de iglesias y monasterios. Su devoción
se extendía a medida que los fieles recibían favores o milagros y
entonces nuevos monjes se establecían en nuevas tierras cristianizadas,
creando nuevos monasterios bajo su protección.
Los
peregrinos, nada más descubrirse la tumba del Apóstol en el 813,
recorren el Viejo Camino de Santiago y van alentándose en tan largo
caminar, con la veneración de reliquias que jalonan el trayecto, en
cuyos lugares encuentran hospitalidad.
Las
cosas cambian cuando el avance de la Reconquista permite a los
peregrinos transitar por tierras más llanas. Entonces el Camino Francés
irá acaparando los monasterios y las rentas de los del Viejo Camino
hasta su total extinción.
En
el año 1099 Urraca de Zamora hace donación de la Losilla a favor de San
Pedro de Eslonza que se lleva parte de los restos de los santos y las
rentas del monasterio. El priorato que quedó en La Losilla fue
declinando paulatinamente, los restos pasan en 1268 de la Iglesia de La
Losilla al templo de S. Adrián.
Iglesia de S. Adrián de Balneare
Me
emocioné un poco cuando me mostraron una cajita con unos huesecillos
que habían logrado conservar junto al altar y recordé entonces la
inscripción casi escondida de una de las piedras: “hic jacent ossa
duorum santorum per quos fecit dominus multa mirabilia” ¡Que así sea por
siempre!
En
1835, con la desamortización de Mendizábal, el Monasterio de Eslonza se
pierde y los restos vuelven a peregrinar. Gracias a la custodia de fray
Antonio González (después párroco de Santa Olaja de Eslonza) son
encomendados al monasterio de Sta María de Carbajal en 1878 donde
reposan bajo el altar. ¡Hasta al Museo de Chicago ha llegado alguna
reliquia! Que se exhibe en caja labrada y cuyos documentos y fotos vimos
aquí.
Hicimos buenos amigos en La Losilla, que nos mostraron las iglesias y algunas curiosidades como las dos puertas del templo de S. Adrián, una de ellas cegada en la actualidad.
Dicen que hubo una reina que tenía dos hijas, ninguna quería cederle el
paso a la otra para entrar y salir del templo, por lo que se optó por
la solución de hacer dos puertas.
Vimos
el viejo balneario y las fuentes de aguas medicinales, que pienso yo
que aliviarían las dolencias de los peregrinos, con curaciones que les
parecerían milagrosas.
.
En
su amabilidad, nos invitaron a dar una conferencia en la Sede de su
Asociación Valdeleñar, para informar a todos los vecinos sobre el Viejo
Camino de Santiago por la provincia de León y su importancia antes y
ahora, cosa que hicimos con gusto.
Ved nuestro artículo publicado el 17 de marzo en el periódico La Nueva Crónica de León:
6
Para saber más
Consultad la bibliografía citada:

“Vexu Kamin” de D. Julián González Prieto.

Para conocer más Historias y leyendas del Viejo Camino de Santiago en la provincia de León:

 5 Estrellas pag.jpg

Foto y textos de  Rosa Fadón y Rafael Cid

La ACSL»Pulchra Leonina» en Fasgar a Igüeña, Viejo Camino de Santiago

La ACSL»Pulchra Leonina» ha realizado la etapa de Fasgar a Igüeña del Viejo Camino de Santiago el 26.10.2014 con 110 socios y la compañía de autoridades y amigos de los pueblos por los que pasamos. Después del paréntesis veraniego es un
placer retomar las rutas del “Viejo Camino de Santiago” porque volvemos a
encontrarnos con nuestros compañeros peregrinos.

Las
previsiones del tiempo eran de un precioso día soleado y desde el
autobús fuimos recordando los lugares por los que pasamos durante
nuestra última etapa en el mes de mayo desde El Castillo a Fasgar: http://rsas0010.blogspot.com.es/2014/04/del-castillo-de-omana-barrio-de-la.html

En
Fasgar se encuentran muchas sorpresas, además de ser un pueblo con una
naturaleza exuberante, lleno de arroyos que corren por sus cuidadas
calles por hermosos puentes, junto a casas bonitas… sus habitantes
saben bien lo que es el Viejo Camino, pues hasta en los muros de la
escuela luce el dibujo que realizaron con Lolo, podéis verlo aquí:

Fotos de nuestros amigos

Cuando
llegamos a Fasgar, saludamos a los viejos amigos, Rosi y Santi, Ovidio,
el presidente del pueblo Agripino y a otros colaboradores con el Viejo Camino,
luego fuimos a tomar un refrigerio en los dos bares que nos acogieron.

Fotos de nuestros amigos

Se nos ocurrió un simpático acto simbólico consistente en cortar la cinta de la inauguración de la ruta.

Fasgar
Para
que los apresurados compañeros no comenzaran a andar mientras que el
resto tomamos el café matutino, Anselmo y José que siempre abren la
marcha, colocaron una cinta de las que utilizamos habitualmente para
señalizar las ruta, en el puente del pueblo, indicando que no se debía
pasar hasta que los guías condujeran al grupo. Esto nos dio pie para
invitar al Presidente de la Junta Vecinal asistido por Candelas, una de
las niñas más pequeñas de la localidad a cortarla, para dejar
inauguradas oficialmente nuestras rutas de peregrinación de otoño.
Fasgar
Comenzamos
así el ascenso a la collada contemplando el hermoso paisaje que se nos
mostraba a nuestro alrededor. Los colores del abedular coloreaban la
vegetación que tapiza las montañas redondeadas y grandes que nos
rodeaban por doquier. La viveza de los colores otoñales era magnífica y
su belleza ya no nos abandonaría a lo largo de toda la jornada.
Fasgar a Igüeña
¡Ah,
casi se me olvidaba! Durante el trayecto en autobús Anselmo nos leyó un
poema, del que había que averiguar el nombre del autor y el lugar de
donde lo había sacado. Por ser la primera vez que os pone un examen tan
duro y sin que sirva de precedente, habíamos dejado una pista en el
artículo de esta etapa que publicamos en la Nueva Crónica:
Fasgar a Igüeña
Cuando
paramos para aliviar nuestra sed siempre debemos tener un grato
recuerdo para D. Samuel Rubio, el maestro/poeta/montañero que grabó sus
poemas en las fuentes que veis en la foto. Como ya hemos dicho en otras
ocasiones, la expedición que conquistó el Everest en 2001 llevaba su
nombre. Nos lo contó una tarde en la Losilla Adelo Campos, profesor y
alpinista, que participó en la expedición y nos hizo una presentación en
vídeo de esta aventura excepcional realizada por alpinistas de nuestra
tierra leonesa. Así que ya sabéis: mientras aliviáis vuestra sed en la
fuente dad un beso al agua, con la intención de que vuestro cariño siga
hasta el mar.
Fasgar a Campo de Santiago
Avistamos
el campo de Santiago desde la collada y no pudimos por menos que
recordar al Padre César Morán en su libro «Por tierras de León» pues
nos habla de dos tradiciones «Clavijeñas» en nuestra provincia. Ya
sabéis, de tradiciones similares a la de la Batalla de Clavijo, en las
que aparece el apóstol montado en un caballo blanco, echa una mano a los
cristianos para ganar una batalla casi perdida. Uno de estos sucesos
legendarios tuvo lugar en Camposagrado y el otro en las inmediaciones
del lugar que se extiende ante nuestros ojos: El Campo de Santiago.
Fasgar a la Campa de Santiago
Algo
ha cambiado desde entonces, y algo especial debe de tener este lugar,
porque en 1988 el movimiento internacional Rainbow Family asentó aquí
sus tiendas de campaña para meditar y celebrar su magna cita anual de
paz.
Nosotros
teníamos que cumplir con el ritual de enviar una foto al periódico.
Elegimos esta con parte de los socios descansando en torno a la Ermita
de Santiago.

Viejo Camino

 ¿Qué os parece lo guapos que estábamos? Podéis ver el artículo que publicó el diario de León pinchando aquí:


Dice la tradición que huestes moras se habían parapetado junto al monte
Paleiro y los cristianos, menos numerosos, estaban en la Llera del
monte Fernán Peláez. Estos pidieron ayuda al rey de León pero, este les
dijo que vencer a los moros sería más difícil que coger «un oso vivo».
Al día siguiente los mozos se presentaron ante él con el oso. Así que se
organizó la batalla, después de unir sus fuerzas con los de todos los
pueblos vecinos.

Fasgar a la Campa de Santiago
Gracias a la ayuda del apóstol Santiago, los agarenos fueron vencidos y desde entonces reza la canción popular:
Señor Santiago bendito
Que de los cielos bajaste
a veinticinco mil moros mataste
en el campo de la victoria
y ahora te vas a los cielos
con los santos y la gloria
A
propósito esta historia va dedicada a D. Jovino Andina que realiza
habitualmente un programa radiofónico con nuestro presidente de la ACSL»
Pulchra Leonina» y tuvo la amabilidad de acudir a saludarnos al final
de la etapa en Igüeña y dedicarnos su libro “Caminos a Santiago por el
Bierzo Alto”
Desde
esta anchurosa campa nos quedan aun más de siete Km. para llegar a
Colinas. Cuando llevamos dos Km caminando entre dos grandes montañas,
podemos observar a nuestra derecha lo que parece ser un refugio. Un
amigo que conocería después de pasar Colinas, Olegario gran conocedor de
estos lugares y de todo el Bierzo en general, por habérselos “pateado”
en múltiples ocasiones, me dijo que ahí hubo una central eléctrica pero
anteriormente, pudo ubicarse el antiguo hospital de peregrinos y hace
más tiempo aún, la ciudad prerromana que tradicionalmente llaman “Villa
Armenia” ¡Cuánto nos gustaría que algún día se llegue a probar
documentalmente!

Miguel vive en Fasgar, aunque es de
Banuncias y buen amigo de algunos de los que estábamos allí. Es un
fotógrafo  montañero y nos hizo esta foto al grupo, nosotros junto a la
Ermita:

Fotos de nuestros amigos

Fotógrafo generoso,al igual que Rosi de Fasgar, que nos obsequiaron con las fotos que podéis ver aquí:

https://www.flickr.com/photos/rsas0010/sets/72157648942642056/

El
ruido de un motor nos sacó de nuestro ensimismamiento, nos parecía
imposible que por estos estrechos senderos pudiera circular una moto,
pero así era. Miguel estaba en lo alto de la montaña cuando vio a nuestro
grupo junto a la Ermita de Campo…

Campo de Santiago a Igüeña
 y
bajó a nuestro encuentro pues ya sabía que vendríamos. Se paró para
saludarnos y preguntar por dos peregrinos amigos suyos. Tras hacernos
unas fotos con la dificultad de ubicarnos en el empinado sendero,
hablamos de las incidencias del camino que aún teníamos que recorrer.
Campo de Santiago a Igüeña
Había
que cruzar aún dos puentes de madera que no sé como pueden soportar el
paso de los años y la humedad que siempre reina en estos bosques, con
heladas y nieves en invierno. Los peregrinos tuvimos miedo de que no
soportara el peso de más de una persona a la vez.
Campo de Santiago a Igüeña
Aún
nos esperaba algo peor: un “no puente” pues lo había sido y lo que
quedaba era una amalgama de piedras y troncos con amenazantes gruesas
puntas, que nos obligaron a realizar lentos equilibrios en fila india, a
los casi 100 peregrinos que íbamos en penitente paso. Conseguimos
vadearlo gracias a la galantería y al temblor de algunos peregrinos que
ayudaron al resto.
Campo de Santiago a Colinas
Al
volver de una curva divisamos Colinas del Campo de Martín Moro
Toledano. Una vez oí que era el pueblo con el nombre más largo de
España, me pareció interesante y así lo puse en el blog, pero alguien me
escribió para contarme que aún era más largo Villarcallo de la Merindad
de Castilla la Vieja ¡toma ya, 40 letras! Y otro más por si acaso,
Gargantilla de Lozolla y Pinilla de Buitrago, pues parece ser que en la
edad media la peste diezmó a los habitantes de estos dos pueblos vecinos
y tuvieron que unirse y formar uno sólo, llegando a hacerse famoso por
anunciarse allí los esponsales de Juana la Beltraneja con el rey
francés, aunque finalmente creo que no se llevaron a término.
Campo de Santiago a Colinas
El
hecho de no tener el nombre más largo no quita lustre a este pueblín
excelentemente restaurado. Nuestra Asociación ya lo visitó en 2012 en
aquella ocasión realizamos la segunda parte del recorrido que hoy
repetimos: De Colinas a Igüeña. Podéis ver el reportaje que entonces
escribimos pinchando aquí:
Colinas a Igüeña
Pasamos
junto a caballos, vacas y hasta algún toro, que los caminos del
peregrino también tienen sus riesgos y llegamos finalmente a Igüeña,
donde nos esperaban buenas noticias: Están intentando abrir un albergue
municipal para peregrinos en las antiguas escuelas ¡que cunda el ejemplo
y ojalá se abran muchos más!
Texto y Fotos de Rafael Cid y Rosa Fadón

La Asociación Camino de Santiago de León «Pulchra Leonina» llega al Bierzo con el Viejo Camino

Podemos decir que El Viejo Camino
de Santiago no es ya un Camino Olvidado, pues muchas personas y
Asociaciones luchan por poner en valor esta hermosa ruta peregrina, que
significa una recuperación de nuestro patrimonio y cultura, a la vez que
propicia un resurgimiento económico.
Por
eso llevamos tiempo preparando las etapas que La Asociación del Camino
de Santiago de León «Pulchra Leonina» va a realizar. Concretamente desde
Fasgar hasta Igüeña este domingo 26 de octubre con 110 socios que están
ilusionados por llegar al Bierzo.
El
Viejo Camino llega por supuesto hasta Santiago de Compostela y la
Asociación «Pulchra Leonina» tiene programado para el año 2015 seguir
la ruta medieval a partir de  Igüeña hasta Villafranca del Bierzo, que
antes de la implantación del Camino Francés se llamaba Burbia, nombre
que le daba el río y que así viene nombrada en la documentación
medieval que nos ha servido para marcar las etapas.
Esta
semana el Presidente de la Asociación junto con estos dos reporteros
que suscriben, hemos estado en Igüeña, para hablar con el alcalde y en
el Ayuntamiento departimos con Mª Carmen, que también en otras ocasiones
nos aclaró detalles para la continuación de la ruta.
Así
partimos a Quintana Fuseros, donde tuvimos el encuentro con Piedad, que
regenta el restaurante de la Casa de Cultura y que es buena cocinera,
como tuvimos ocasión de comprobar. Nos contó muchos aspectos del
entorno, recordando a su difunta madre, que siempre era muy explícita
con los que la preguntaban. Nosotros le dejamos copia de los artículos
que publicó la Nueva Crónica de León con nuestros relatos de las etapas
del Viejo Camino para informar a su clientela.
Por el VC,  Bierzo, 2014
En
Labaniego conocimos a Clemente y a Miguel, que estaban cocinando los
productos de la gastronomía local y charlamos sobre el Viejo Camino de
Santiago, dejando la publicidad de la Asociación «Pulchra Leonina» de
León, para que todos los que allí se reúnen, estén informados de la
labor realizada en nuestro peregrinar.
Seguimos
a Bembibre al encuentro con Ovidio con el que departimos no sólo del
Viejo Camino, sino también de los otros Caminos medievales que recorren
el Bierzo Alto y sus orígenes en las Calzadas romanas que se aproximaban
a los Castros prerromanos o la famosa Vía Nova de la que se conservan
miliarios en S. Justo de Cabanillas y Cabanillas de S. Justo, junto a
sus iglesias.
Por el VC,  Bierzo, 2014
Así
hemos preparado el recorrido, visitando los pueblos previamente a la
etapa, hablando con muchos de sus vecinos, instituciones, asociaciones.
Como veis volcamos nuestras impresiones en el blog de la Asociación y en el Blog de Excursiones de Rafa y Rosi con multitud de fotos.
Buenos
amigos nos esperan el domingo para compartir con nosotros la jornada o
el caminar. Nosotros estamos ansiosos por encontrarlos y por realizar
este peregrinaje del Viejo Camino de Santiago que ofrece una ruta tan
especial, cargada de historia, de prodigios jacobeos, de belleza
natural, de abundancia, de riqueza patrimonial, de magia otoñal, de
buena gastronomía…
Por el VC,  Bierzo, 2014
La
ACSL» Pulchra Leonina» ha comenzado su andadura en las cercanías de
Guardo, hemos recorrido etapa tras etapa, Puente Almuhey, Valdetuéjar,
Virgen de Velilla, Cistierna, La Ercina, Las Arrimadas, Boñar,
Valdepiélago, Valdorria, Villalfeide, Vegacervera, Coladilla, La Vid,
Buiza, La Pola de Gordón, Los Barrios, Viñayo, Canales, Riello, El
Castillo de Omaña, El Valle Gordo, Fasgar y la última etapa que haremos
en este año 2014, entra en el Bierzo por el Campo de Santiago a Colinas
del Campo hasta Igüeña.
Pondremos
nuestro empeño en la difusión y promoción económica de nuestra
provincia a la vez que recuperamos el Viejo Camino de Santiago
hollándolo con nuestros pies peregrinos.
¡Buen Camino, peregrino! 
Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid.

Castillo de Omaña a Fasgar,Viejo Camino de Santiago

Este fin de semana la Asociación de Amigos del Camino de Santiago «Pulchra Leonina» ha realizado la etapa del Viejo Camino de Santiago desde el Castillo de Omaña a Barrio de la Puente y desde ahí a Fasgar.
Nosotros la anduvimos previamente para prepararla y conocer a la gente que nos atendería el día que llegara el grupo, como siempre hacemos.

El primer día que iniciamos esta etapa paramos en Riello (Ved nuestro reportaje fotográfico) para saludar a los amigos que hicimos en el recorrido de la etapa anterior, Toche, Esteban, Mar, Elena, para quedar con ellos y vernos al final de nuestro recorrido, al atardecer.

Mientras tomábamos el café mañanero en el bar de Villamor de Riello cayó una tormenta, pero pronto volvió a salir el sol, lo que aprovechamos para iniciar la ruta.
Dice nuestro sin par Don Quijote que “el que lee mucho y viaja mucho sabe mucho y ve mucho” y esta va a ser la pauta que dirija nuestra ruta de hoy, pues siempre vamos acompañados de libros y dispuestos a hablar con gente y a hacer amigos.
¡Qué sorpresa cuando paramos en el Castillo en casa de JoséAntonio y Rocío, que viven en la hermosa casa “La Filomena”! Allí nos encontramos con un D. Quijote, una talla de madera de tamaño natural, preciosa, nos hicimos unas fotos, nuestro agradecimiento.(Ved nuestro reportaje fotográfico)
El Castillo y Sta Colomba
Con cada uno de nuestros contertulios contamos lo mismo, que somos socios del Camino de Santiago de León, que estamos estudiando el Viejo Camino de Santiago que pasa por su pueblo, sobre el que hay documentación histórica, aunque ahora parece olvidado, que nos gustaría que nos dijeran si están en uso las sendas, si podemos entrar en la iglesia o en las ermitas, etc. Muchas personas dicen que sabían de este Camino de los peregrinos, que lo habían oído decir a su abuela o a su padre…y que no acertaban a creerlo.
Nosotros les hablamos de los libros que nos acompañan, el “Vexu Kamin” de Julián González, que dice:
 “… Y después de pasar por Guisatecha junto a la ermita de Santa Colomba  y junto a Benal que son de D. Guisvado descansaron junto al monasterio de Vegarienza.[…] continuaron el andar desde Aguasmestas por el Valle Gordo y su calzada hasta Fasgar”
El de Julio Álvarez Rubio“Omaña, pueblos paisajes y paseos”  el cual pujamos con gusto  en nuestra mochila de peregrinos durante este trayecto, porque nos va desgranando la historia de los lugares por los que transitamos. Pero hemos dejado en casa “El peralvillo de Omaña”,de David Rubioun libro de poemas: “Omaña pueblo a pueblo y leyendas”«La Omaña, donde los montes suspiran» de Florentino A. Diez y hasta tenemos “Cuerda de presos”.
Al salir del Castillo paramos cerca de Guisatecha (Ved nuestro reportaje fotográfico). Donde hoy vemos el cementerio es el lugar donde estuvo la ermita de Sta. Colomba,  junto a un cortado que denominan “el Vallao”  existió una fortificación, que el padre Cesar Morán, el Sabio que León olvidó, identifica con el nombre de Santa Colomba cuando fue cristianizado. La imagen fue llevada después a Rosales donde se encuentra en un altar lateral de su iglesia, pues durante siglos los vecinos de los dos pueblos se disputaron su posesión.
El Castillo y Sta Colomba
Anduvimos por Vegarienza,(Ved nuestro reportaje fotográfico) buscando restos del monasterio donde dice el  “Vexu Kamin” que los peregrinos descansaron, pero sólo me dieron referencia del de Santa Maria de Rosales, donde paraban los peregrinos, cerca de la ermita de Santa Catalina. Lo que existió en Vegarienza fue una famosa Preceptoría donde se educaron muchas personas de la comarca, llegando en el año 1868 a establecer un acuerdo con los Agustinos, para preparar a los niños que fuesen a ingresar posteriormente en la congregación. El más famoso dómine fue Cancio Erasmo Gutiérrez Mallo, que llegó a componer una Gramática latina, utilizada posteriormente para dar clase en la Sorbona de París. Uno de sus alumnos, el padre David Rubio, en su libro “el Peralvillo de Omaña” parece que se inspiró en este educador, para crear el personaje literario de Don Pánfilo.
Vegarienza
Subimos al castro donde se enseñorea la espadaña, mirador de todo el valle. Bajamos luego a la iglesia, que en cambio carece de ella, está entre el caserío, en la carretera que va a Sosas del Cumbral y a Garueña, el pueblo de mi amiga panderetera. La parroquia está dedicada a la transfiguración de El Señor y tiene su entrada tras un pequeño jardín cerrado. En las proximidades paramos a hablar con un vecino, que nos indicó cuál era el edificio que sirvió de Prefectoría y allí nos dirigimos para verlo a nuestras anchas.
Paramos en AguasMestas,(Ved nuestro reportaje fotográfico) que es un lugar de cruce, donde hay una antigua posada y otras tres casonas. Se juntan las aguas del río Omaña y el río ValleGordo. Nosotros remontamos este río que nos conducirá al final de nuestra etapa: Fasgar.
Aguasmestas
Al cabo de un kilómetro y medio llegamos a Cirujales,(Ved nuestro reportaje fotográfico) donde S. Pedro preside su iglesia y también existen huellas del paso de los romanos, aunque no supimos verlas. Entramos al Bar Amable, que está en el cruce con la carretera que sube a Villar de Omaña. Algunos hombres estaban sentados en las mesas y nos atendió MªNieves, dándonos explicaciones de los caminos que era mejor no seguir…Ella es de Barrio de la Puente, donde vive su madre, Tina, que allí conocimos después.
Cirujales
Hicimos unas fotos y cogimos agua en una fuente, ¡qué rica estaba después del bocata!
El siguiente pueblo que encontramos fue Villaverde de Omaña,(Ved nuestro reportaje fotográfico) cuya iglesia de Sta. María tiene su propia leyenda. En este viaje no paramos, pero después de hablar con mi cuñada y saber que ella veraneaba aquí cuando niña, decidimos verlo en la siguiente ocasión.
Villaverde de Omaña
Así hicimos, paramos junto a la casa de Antonio que nos indicó lo importante del pueblo. La iglesia tiene un reborde contra la colina para dar paso a un canal de agua, que sigue por el pueblo por varias desviaciones. Todo el entorno está acompasado por el sonido del agua que corre por doquier. El campo brilla de verdor y de los árboles frutales, enormes con todas las ramas floridas.
Marzán (Ved nuestro reportaje fotográfico) es un pueblo grande, hermoso. Nuestro abad Gundisalvo cita las explotaciones romanas por todo el Valle Gordo y expresamente “las Fornias y los Cousos”, pero están en lo alto de las montañas y no son visibles desde los pueblos. Entre Marzán y Barrio mana  “La Reirixia” cuyo caudal fue utilizado en las explotaciones auríferas romanas en los “cousos”. Como para este tipo de ingeniería era muy necesaria la abundancia de agua también sabemos que se utilizaba “el pozo de los griegos” (entre Villaverde y Cirujales). El canal que la transportaba se llama ahora “La Rodera de la Calzada”  Pero el padre Cesar Morán nos dice, que lo que ahora es rodera fue en su origen un canal con las peñas traspasadas.
Marzán
Aquí conocimos a Delfina. Tras su jubilación ha llegado de Madrid y se apena de no haber estado antes en este lugar paradisíaco que la vio nacer. Nos acompañó a la iglesia, hablando de los santos que se verían si hubiera podido acercarnos la llave, de la pila bautismal con sus adornos de ciervos, de la huesera, que recibe los restos del camposanto, de como los vecinos del pueblo arreglaron la iglesia a pesar del disgusto del párroco, de las obras inacabadas y fraudulentas del cementerio, de la escuela esperando una restauración…
Luego anduvimos callejeando, dirigiéndonos al río. Nos habló de los canales que suministraban agua a los molinos y a la fábrica de la luz. Dos piedras de molino adornan hoy dos de las fuentes del pueblo.
Cruzamos el puente, para admirar la famosa fuente que mana en la falda de la montaña. Nos dijo que el puente, tuvo que restaurarlo la empresa que explotaba una mina de mármol del otro lado del río.
A la entrada del pueblo hay un humilladero con un viejo crucero de madera, que utilizaron como poste, de forma poco respetuosa, para clavar la señal de la concha y flecha del Viejo Camino de Santiago.
Marzán
Delfina fue una cicerone extraordinaria. En la siguiente vez que estuvimos en Marzán conocimos a su tío Baudilio que nos habló del S. Cipriano, patrón del pueblo y S. Lorenzo, al que sacaron en plegaria por el pueblo, el día aquel del incendio. Nos dijo que un hombre exclamó:
“Cristu, si no lo quitan, quema él también”
Hablando de la riqueza del pueblo nos contó del Calero, que daba dos carros de cal al día, cuando se reparó el puente de Aguasmestas. Cantaba la gente:
“Viva el calero, vivan las cales y vivan las monedas de 100 reales”
Con Fina, su nieto Asier y su amiga Raquel visitamos el interior de la iglesia, contemplando los afamados ciervos de la pila bautismal y antes de despedirnos conocimos la ermita del Santo Cristo, donde suelen decir la misa.
Continuamos por carretera unos tres kilómetros y llegamos a la ermita de Sta. Ana (Ved nuestro reportaje fotográfico). Tiene una hermosa leyenda.
Vallegordo, ermita Sta Ana
¿Os acordáis de la historia del Abate Sauniere, la dinastía merovingia relacionada con genealogía de Cristo y  Rennes Le Chateau,  el lugar francés donde haciendo obras en la iglesia se dice que el sacerdote encontró unos antiguos pergaminos que le hicieron rico?  Pues deteneos aquí en este rinconcito olvidado de nuestra montaña y escuchad, porque se cuenta que el buen sacerdote encontró unos crípticos escritos que consiguió descifrar  y en los que se informaba ¡del lugar donde estaba oculto un tesoro! Para encontrarlo tenía que mirar por el ojo de la cerradura de la puerta de la ermita de Santa Ana. Cumplido el trámite observó una gran piedra blanca al otro lado del rio. Excavando allí encontró dos vasijas de oro abandonadas por los romanos.
Ahora tiene una puerta nueva y con bombín de llave moderna, así que sólo se podía dejar una limosna en el hueco pertinente y rezar una oración.
Barrio de la Puente (Ved nuestro reportaje fotográfico) recibe el nombre del hermoso puente, sin duda romano, aunque la gente no suele tener memoria más allá de alguna restauración dieciochesca. Es un pueblo grande, debió de ser importante porque en este pueblo se cruza la vía romana con la que sube a los valles de Babia y Luna y que cruza el puente por el barrio de Portugal. Dicen que los frailes gallegos, que vinieron aquí de Tuy, llamaban Portugal a todo lo que estuviera al otro lado del puente…
Aquí preguntamos cuál era el pico Suspirón, famoso, con su refugio de montañeros.Tiene su leyenda, pues dicen que una pastora, cuidando sus ovejas fue sorprendida por los lobos, asustada dio un grito, seguido de un suspiro tan fuerte al faltarle el aire, que acobardó a la manada lobuna, por lo que el lugar se llamó en lo sucesivo “El suspirón” (Florentino A. Diez en «La Omaña, donde los montes suspiran»)
Barrio de la Puente
En Barrio de la Puente está la ermita del Nazareno, la del Sto. Cristo y la parroquia de Sta. María.
Paramos enfrente de una ermita y un perro que descansaba allí nos acompañó en el recorrido por el pueblo. Luego, nos encontramos con Tina, la madre de MªNieves. Tina venía en su bici, haciendo deporte y cuando le hablamos de que éramos de la Acsl nos dijo que ella también pertenecía a una Asociación la de Murias de Paredes. Nos habló de sus hijas y como ya conocíamos a MªNieves, en el siguiente viaje, paramos a repostar en la gasolinera donde trabajan sus otras dos hijas para conocerlas, pero no estaban. Había una joven que era de Carrizal, otro pueblo que vimos en la etapa anterior.
El Nazareno barroco que preside el retablo de la parroquia nos impresiona con su pelo natural. Viene de la ermita de nuestro Padre Jesús Nazareno, ya en triste abandono, que está junto a la iglesia. Sobre la puerta está el escudo del fundador, el cura Juan Rubio Bardón. En realidad este lugar no era solamente una ermita sino también una capellanía sufragada por este sacerdote para que los niños del lugar aprendieran a leer y escribir.
Barrio de la Puente
Aquí dimos por finalizada la etapa el primer día de nuestra investigación, porque venía la tormenta y queríamos dejar algo para otro día, que fue el martes siguiente.
Así que al otro día dejamos Torrecillo a la izquierda de la carretera. Aquí está el “manadero”  una de las fuentes más grandes de Omaña y  dicen que en este pueblo pernoctó la reina leonesa Dª Urraca. Nos contó en Canales que su abuela recordaba que murió en Vallegordo la reina Urraca y el cortejo fúnebre, que la llevaba en parihuelas, pasó hacia el panteón de reyes leoneses impresionando la memoria de las gentes.
De Posada de Omaña, (Ved nuestro reportaje fotográfico) es natural David Rubio de la Calzada “el padre” del Peralvillo,  que aunque algunos lo etiquetan de pícaro, no pertenece al bajo rango social del Lazarillo, posee una buena cultura, es mujeriego pero no libertino y termina haciéndose fraile. Se dice que la discusión  con su catedrático, un fiósofo asturiano en el capítulo catorce, es de lo más divertido del libro.
Aparcamos en la plaza del Segoñal, nombre con resonancias de agua (cegoñal). La iglesia se alzaba en la falda de la colina y desde la espadaña se admiraba el caserío y el valle amplio con las sendas de montaña y el puente antiguo.
Posada de Omaña
A continuación de la iglesia están las antiguas escuelas, que tenían varias piedras pintadas de colores y en una de ellas la iglesia representada con mucho estilo. Más allá está la casa de Luciano, con el que charlamos de las bellezas del pueblo y de los visitantes que lo disfrutan, montañeros que aman estas montañas y les dejan los autobuses para cruzar a Tremor o vienen de Igüeña o Colinas donde otros autobuses les llevan y les esperan en Fasgar.
Un poquito más allá vimos el restaurado lavadero, con unas hermosas lajas de piedra de pizarra, sobre las que las mujeres lavaban antaño.
Regresamos para enfilar la calle hacia el río y contemplar el puente y algunos canales que dirigían el agua a los molinos, uno de ellos recién restaurado. La primavera estaba hermosa, los frutales llenos de flor, los prados de un verde intenso, las flores y las retamas cuajadas de color. El río saltaba a borbotones, con las crecidas de las recientes lluvias y deshielos. Aún se veía bastante nieve en las cumbres azuladas de los montes que enseñoreaban el horizonte.
Posada de Omaña
Si venimos en verano, un camino nos llevará hasta “Peñafurada”   desde donde podremos ver como el canal cambia de vertiente  (para el Bierzo), pasaremos junto a la fuente de “Fonflorin”  y enseguida encontraremos una ermita junto al dicho promontorio de Peñafurada, donde en las rocas, un poco más arriba apareció la Virgen que se venera en este lugar. Aquí ganaremos 100 días de indulgencia si rezamos con devoción una salve. Esto es así desde 1746. Hoy parece un apartado lugar, pero debéis saber, mis esforzados caminantes, que esto fue un hospital de peregrinos durante la Edad Media y que hasta hace poco tiempo, en el dia de la fiesta había que dar un pan de centeno y un vaso de vino a todos los que hasta aquí se acercaban.  
En el camino que va desde Posada de Omaña a Villapujin se podría visitar el “Viciu Castro”  o aldea fortificada, donde vivían los constructores de los canales romanos. Me contó un pastor (retirado) que en “Teso de las Pozas”, que es otro nombre por el que también se conoce a este lugar, está enterrado un palacio con muebles de oro. Esto motivó que unos cuantos amigos se dedicasen a excavar en aquel tiempo en que la arqueología iba por libre. Encontraron las puertas, pero no pudieron moverlas porque eran de bronce. Después el agua las enterró de nuevo así que ya podéis reanudar la búsqueda.
En Vegapujín(Ved nuestro reportaje fotográfico) caminamos entre el caserío. Fuimos a ver el puente viejo, que ha quedado al lado del nuevo, casi como en desuso.
Vegapujín
Paramos a leer las lápidas conmemorativas de los insignes hijos del pueblo. De este pueblo es el General Segundo García, Cruz Laureada de San Fernando por méritos propios conseguida en Filipinas. Participó en las contiendas políticas de su época, que le valieron una condena de 8 años de cárcel, pero sus vecinos del pueblo imploraron clemencia al rey Alfonso XIII siendo amnistiado en 1930 y con el advenimiento de la república, promovido a General de Brigada.
y nos quedamos con las ganas de encontrar los restos de calzada y el famoso hórreo de Vegapujín.
Llegamos a Fasgar (Ved nuestro reportaje fotográfico), bonito pueblo con hermosas casas de piedra y tejados de pizarra, la iglesia tiene a Santiago como patrón y tiene varios puentes de sus numerosos arroyos que cruzan el pueblo.
Es último pueblo del Valle Gordo, de aquí pasaremos al Campo de Santiago (buscar fotos de nuestra anterior excursión ¿veis que jovencitos estábamos? Visité entonces la casa de Samuel Rubio el maestro/poeta/montañero que grabó sus poemas en las fuentes  y como ya hemos dicho la expedición que conquistó el Everest en 2001 llevaba su nombre. Nos lo contó una tarde en la Losilla  Adelo Campos, profesor de instituto y alpinista, que participó en la expedición y nos hizo una presentación en vídeo de esta aventura excepcional realizada por alpinistas de nuestra tierra leonesa.
Allí nos esperaban Rosi y Candelas y enseguida se nos unieron en la conversación Ovidio y otros hombres que salían del bar.

Fasgar

Con todos contamos lo mismo, que somos socios del Camino de Santiago de León, que estamos estudiando el Viejo Camino de Santiago sobre el que hay documentación histórica, que aunque ahora parece olvidado nos gustaría que colaboraran en su difusión y en la acogida a los peregrinos, entre otros, a los de la Asociación leonesa que harán la etapa el día 18 de mayo.
Intercambiamos correos electrónicos para pasarles la información de nuestro blog y los folletos publicitarios que hemos elaborado y ellos decidieron poner de su parte lo que fuera necesario. Realmente se aprecia la hospitalidad y el cariño de estas personas, así que estamos seguros de que el día que volvamos, seguiremos estando entre amigos.
Texto y Fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid.

Cegoñal en el Viejo Camino de Santiago

Cegoñal, es un bonito pueblo donde pensaba hacer un reportaje fotográfico y me encontraría con los vecinos que nos esperaban para abrirnos la iglesia o enseñarnos el pueblo.

Cegoñal

Aparqué el coche enfrente de la vieja escuela, que tenía el aspecto de haberse convertido en  el club del pueblo. Había otros coches allí, probablemente de cazadores, pero la casa estaba cerrada y paseé para conocer la parte alta del pueblo.

El pueblo está partido por la carretera y por el río. Abajo, al cobijo de una colina, está la iglesia y en la ladera de la montaña que da al sur, se escalonan las calles, para recibir incluso el último sol de la tarde.

Cegoñal

En los pastizales se veían las briznas del césped hundidas bajo las aguas desbordadas, por las fuertes lluvias de estos últimos días.

Corría el agua por las pendientes y esparciéndose inundaba los prados. En las lindes de las fincas, próximas al camino, corría el agua arremolinada, como si fuera un arroyo. Surcos de agua por doquier, testimoniaban los continuos aguaceros. Corría el agua… esto es lo que dicen, que precisamente significa el nombre de Cegoñal, lugar de agua.

Cegoñal

Los hijos del pueblo vienen a él en los buenos meses del calor y entonces habitan hermosas casas modernas o restauran las abandonadas de sus familias.

Allí cerca me encontré con Isidoro y sus gatitos, tan preciosos y juguetones.
Tiré muchas fotos para ver de cogerles, pues no paraban quietos. A uno se le ocurrió ponerme las cosas más difíciles trepando a toda velocidad por la corteza de un roble.

Cegoñal

Este pequeño era como una bolita de algodón, inquieto, se movía de cosa a cosa y no hacía caso de las señales de Isidoro, para que se nos acercara y se pusiera en pose.

Una casa de piedra comparte el patio con la nueva vivienda aledaña.Me llamó la atención la gran piedra redonda que sobresale en la pradera. ¿qué misión tendría?

Cegoñal

Me contaron que la fuente estaba más centrada en la plaza, pero posteriormente la orillaron junto al pilón. En la piedra, muy desgastado, está labrado el nombre de un hijo del pueblo, canónigo del cabildo leonés: Ildefonso Valcuende.

Cegoñal

En la calle nogal, el añejo árbol nos saluda desde la soledad de sus ramas desnudas y su ancho tronco medio hueco.
A la derecha vive Aurora, que está preparándose para irse a trabajar. También su perro nos saluda, ladrando, por supuesto y haciendo cabriolas alrededor de la dueña y de su coche.

Cegoñal

Aurora me advierte que los peregrinos estarán a punto de llegar y sería conveniente bajar a la iglesia, algo que hago de inmediato y ella llega enseguida con Maribel.

Cuando paso el río me sorprende ver cómo va de crecido, casi llega a los ojos del puente y ha inundado parte de la orilla, menos mal que es al lado contrario a la carretera.

Cegoñal

Frente a la iglesia hay un chalet con unos simpáticos ciervos que adornan la verja de la casa. Están casi cubiertos por la hojarasca del seto.

Cegoñal

También es una belleza el gallo-veleta, que gira en lo alto de la espadaña de la iglesia. Se ve que hay afición en el pueblo a estos trabajos de forja y herrería, pues encontré otras figuras de pájaros hermoseando otra verja de una casa.

Aquí llegan los peregrinos y Rafa, con su destreza, consigue este reflejo sorprendente.

Cegoñal

Alegres están los peregrinos, que habían abierto la ruta, por sendas cerradas de espinos o inhundadas de agua y se les une la gente del pueblo, que estaba esperando su llegada.

Cegoñal

Nos esperaba Juan, el hermano de Jose y la señora Vigis, su tía, con la llave de la iglesia y allí llegaron las chicas, Aurora y Maribel. El reportaje del pueblo y el interés por reabrir la ruta del Viejo Camino suponía todo un acontecimiento para la ciudadanía. ¡Hasta el panadero de Puente Almuhey, desde su furgoneta, se interesó!

Pasamos a ver la iglesia y la multitud de obras de arte que contiene. Ved nuestro reportaje fotográfico sobre Cegoñal con detalles de la iglesia y anotaciones.

Ahora Juan, me acompaña a visitar la fuente, que por similitud con otras muchas me parece romana. Mana cerca del río y debido a la gran afluencia de caudal, tiene un nivel de agua muy alto.

Cegoñal

Nos acercamos a ver una de las casas de arquitectura tradicional, que se conserva en buen estado, pues estuvo habitada hasta hace poco. Es de esperar que sus actuales dueños la cuiden y también los visitantes podamos disfrutar de su hermosa planta y finura.

Cegoñal

Luego fuimos a su casa. Un magnífico caserón muy bien restaurado, con una entrada al patio enmarcada en un arco de medio punto, lo mismo que la ventana y con grandes piedras sillares.

Cegoñal

Los perros salieron a saludarnos y ya no nos dejaron, ni siquiera cuando puse en marcha el coche, pues me fueron guiando hasta la salida del pueblo.

Después de visitar la iglesia, también los peregrinos siguieron su marcha hasta Puente Almuhey, donde yo me reuniría con ellos, junto a la ermita, para torcer el camino hacia el Valle del Tuéjar.

Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid