Proyecto Educativo: Visita al Colegio Público de Cabreros del Río

Los miembros de la Asociación Amigos del Camino de Santiago Pulchra leonina, encargados de llevar a los centros escolares nuestro proyecto educativo, nos hemos trasladado el 11 de febrero de 2026 a la localidad de Cabreros del Río, en las márgenes del río Esla.

Aparentemente la localidad no está muy cerca de los trayectos de los principales y más conocidos caminos hacia Santiago, pero hemos descubierto que hay una pequeña variante poco conocida y poco transitada que, partiendo de la localidad de Mansilla de las Mulas y queriendo evitar el paso por la capital, atraviesa estas tierras para desembocar en Villar de Mazarife. Por tanto, el camino francés a Santiago no nos queda tan a desmano.

Hemos llegado hasta aquí por un doble motivo: por un lado, hemos atendido la sugerencia de nuestro socio y amigo Donato que vive en Cabreros y por otro lado la ayuda de la maestra Julieta que nos preparó los medios audiovisuales e introdujo a los escolares en el tema del camino para que no les fuera ajeno.

Pues nos presentamos allí, nada más y nada menos, que cinco peregrinos, ataviados tres con ropa medieval y con ropa de peregrino moderno, otros dos.

Santiago, Baudilio, y José María (y de reserva Isidoro) explicaron las partes y los nombres de sus vestimentas medievales, así como su utilidad: esclavina, zurrón o morral y sandalias son los que más llaman la atención a los escolares que se interesaron también por las insignias y las espéculas, sellos medievales que existían en los monasterios, y que ahora adornaban las capas de los peregrinos junto con la concha de la vieira que reflejaba haber conseguido llegar a Santiago a visitar al santo.

A base de imágenes proyectadas en su moderna pizarra digital enseñamos los mapas de los diversos caminos que atraviesan tanto la península ibérica como la provincia de León y sus nombres para que sepan alguno más que el camino francés que es el más conocido: Inglés, Portugués, Olvidado, de la Plata….

Con otras imágenes les mostramos los principales monumentos que han surgido a la orilla del camino entre las localidades de Mansilla de las Mulas y Hospital de Órbigo, de las que Luis contó algunas anécdotas como el lazareto de Santa Ana, la picota para ejecuciones de la Plaza del Grano o el significado del nombre de Puerta Moneda, lugar de entrada de peregrinos a la ciudad amurallada.

Cerramos la exposición de imágenes con el primitivo saludo ULTREIA ET SUSEIA cuyas palabras tradujimos para su entendimiento, les mostramos ejemplares de credenciales que son el pasaporte moderno del peregrino y finalizamos la charla con la repetición continuada de las imágenes mientras sonaba la canción de Joan Manuel Serrat en la que se repite “caminante no hay camino” basado en versos del poeta Antonio Machado de su poema “Cantares” cuya letra estaba ahora en las manos de los escolares.

A la finalización hubo sesión de fotos con las capas y los bordones de los peregrinos que hicieron las delicias del alumnado.

El fuerte aplauso que nos dispensaron nos hace pensar que de este grupo tendremos, con el tiempo, algún peregrino.

Y, a continuación, quiero reflejar aquí, el texto que recibimos de Julieta, maestra tutora que reza así:

Estimados amigos del Camino de Santiago: queríamos daros las gracias de corazón por la pequeña charla que nos habéis regalado esta mañana a nuestro alumnado. Los niños han quedado muy contentos, motivados y con muchas ganas de realizar algún día una pequeña ruta por el Camino.
Ha sido muy bonito contar con vuestra presencia y con la experiencia de personas con tanta ilusión y tantas ganas de transmitir el disfrute del Camino. El hecho de venir con trajes, preparar el PowerPoint y cuidar cada detalle ha hecho que la explicación estuviese muy bien organizada, cercana y muy didáctica para ellos.
De verdad, gracias por vuestro tiempo, vuestra dedicación y por compartir con nosotros un pedacito de esa experiencia tan especial.
Recibid un fuerte abrazo y, como dicen los peregrinos… ¡Buen camino! ¡Ultreia et suseia!

Cabreros del Río, 11 de febrero de 2026.

Texto: Miguel Ángel Fernández Pérez.

Fotos: Jomardi.