Etapa 11ª del Camino Olvidado: De Guardo a Taranilla

Crónica día 7 de junio

Nuevamente el punto de llegada del autobús para el inicio de la etapa fueron las instalaciones de la piscina de Guardo, donde tan buena recepción tuvimos antes del comienzo de la etapa anterior.

Ahí, la mayoría de los componentes de la asociación hicieron parada para el café o desayuno previo al comienzo de la caminata. Otros, para evitar la aglomeración, empezamos a caminar y cumplir con el ya tradicional café en un establecimiento del centro del pueblo. Después, todos los del primer autobús nos reunimos en la iglesia de Santa Bárbara para la foto de conjunto y empezar la peregrinación.

Simultáneamente a esto, el otro autobús de la comitiva, con nuestro presidente a bordo, se desplazó a Velilla del Rio Carrión, convocados por el alcalde del municipio para homenajear a nuestra asociación. Esta localidad también es parte integrante del Camino de Santiago Olvidado. Hay que recordar aquí que la etapa entre Guardo y Puente Almuhey tiene dos variantes: una es la que hicimos nosotros y otra la que pasa por Velilla del Rio Carrion; ésta va más al norte, es más larga y montañera con desnivel superior a la nuestra. Por esta razón la mitad de nuestros compañeros se incorporaron a la peregrinación sensiblemente más tarde que nosotros.

Salimos de Guardo en dirección oeste cruzando el río Carrión y una primera vez la vía del tren, bajo un puente con unas magníficas pinturas en cada uno de sus muros de contención. Después pasamos por una urbanización con unas fincas y viviendas muy bien cuidadas, antes de pasar al lado de los restos de una zona industrial de Guardo, venida a menos.

Al poco de salir de Guardo llegamos a la ermita del Cristo del Amparo, construcción actual del siglo XVIII, que ocupa el lugar de otro templo más antiguo del siglo XII, lugar vinculado a los caminos y que fue hospedería para los peregrinos. Tiene una gran explanada a la que acuden los devotos en las romerías.

Nos dirigimos después al primer pueblo intermedio del camino por amplias pistas con zonas arboladas que nos protegieron parcialmente del sol. La gran pena es que buena parte de estos bosques fueron pasto de los incendios del año pasado, en la que fue una de las zonas más castigadas. Llegamos a San Pedro de Cansoles, que es punto de recogida y de salida de las dos partes de la etapa y que fue desalojado en los referidos incendios. Nos recibe una curiosa figura de peregrino tallado en madera junto a la señal indicadora del camino Olvidado, que casi nos pide fotografiarnos junto a él.

El siguiente pueblo al que llegamos es Valcuende, el primero de la provincia de León, también castigado por los referidos incendios cuya iglesia se halla medio escondida tras un muro de contención al pie del camino y el acceso se hace a través de unas escaleras rústicas. Continuamos un tramo por la carretera que le da acceso y seguimos por pistas en parte rodeadas de bosques de robles mayormente.

Llegamos a Cegoñal, situado ya en la carretera de Guardo a Puente Almuhey y próximo a esta conocida localidad. Al llegar nos llamó la atención la iglesia de San Julián que presenta un gran atrio con el acceso de un gran arco de medio punto. Nos la encontramos cerrada inicialmente, cuando apareció como por ensalmo un señor, posiblemente sacristán, que abrió la iglesia para que pudiéramos verla. Además, nos indicó cómo llegar al bar, que no está en el recorrido del Camino y nos dio indicaciones precisas de por dónde debíamos seguir para tomar el camino a la salida del pueblo. Un lujo de atención.

Este era el primer pueblo de los recorridos que tenía un bar-restaurante que visitamos gustosos y en el que pudimos tomar una bebida refrescante mientras comíamos.

El tramo del camino desde aquí a Puente Almuhey fue quizá el mejor del día, con el camino a través de un frondoso bosque que nos proporcionó buena sombra.

Aunque al final, la bajada a la carretera discurrió por un estrecho sendero, con bastante pendiente, que se hizo un tanto incómodo.

Llegamos a Puente Almuhey, la localidad de mayor entidad de la etapa entrando a ella por la carretera general. Hay un buen servicio de hostelería y buena parte de los compañeros peregrinos que llegaron anteriormente hizo la comida aquí.

Mientras tanto, algunos de los compañeros que empezaron más tarde a caminar se extraviaron del camino, seguramente por algún defecto en la señalización, tuvieron que hacer mucho más recorrido para volver al lugar adecuado y esto originó un retraso en la hora de la partida de vuelta.

Previamente a la llegada de los que hicimos la etapa completa, se hizo una recepción por parte del alcalde de Valderrueda a los miembros de la asociación que allí estaban. Y además tuvieron la oportunidad de visitar la ermita de Nuestra Señora de las Angustias, sencilla construcción de piedra de finales del románico y referente de un antiguo hospital de peregrinos.

Ya solo nos quedaba el último paseo para llegar a nuestro objetivo. Salimos de Puente Almuhey por la carretera dejándola enseguida de lado para, por un camino paralelo a ella, llegar a Taranilla. Pudimos visitar la iglesia de Santiago Apóstol que estaba abierta y junto a ella el bar, en el que curamos las heridas de un día de calor.

Texto: Manuel Velasco Régil.

Fotos: Juan José Robles, Enrique Alberdi, Ramiro Martínez Iban, Rosa Gómez, Fernando Alberdi, Soledad Peña.

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