6 de septiembre de 2026

Cada primer domingo de septiembre se celebra en Villademor de la Vega una romería de tradición centenaria en la que los vecinos honran a su patrona, la Virgen de la Piedad, e invitan a acompañarlos a los vecinos de los pueblos colindantes y, desde hace varios años, también a nuestra asociación.
Desde 2012 es la cofradía que lleva el nombre de su Virgen de la Piedad, la que organiza un peregrinaje, previo a los actos de la celebración, que se inicia en alguna localidad cercana y que ayuda a crear y mantener lazos de vecindad.


En este 2026 el punto de encuentro ha sido en Castrofuerte, pedanía del ayuntamiento de Villaornate en la que los romeros fuimos recibidos por María, una de sus concejalas, algunos vecinos y por José Ignacio, anterior pedáneo y buen conocedor del patrimonio y de la historia local, que nos habló de las características de su iglesia, de las sucesivas reconstrucciones y de los elementos que el tiempo ha permitido conservar. Además, nos contó las vicisitudes para mantener en pie, y finalmente rehabilitar, la antigua estación del llamado “Tren Burra” que unió entre los años 1915 y 1969 Palanquinos y Medina de Rioseco, y al que han dedicado uno de sus bonitos murales. Este tren transportaba pasajeros y mercancías, especialmente cereales, por esta comarca de la Vega del Esla.

Antes de comenzar la andadura nos ofrecieron un tentempié para afrontar con ánimo los casi diez km de distancia que separan Castrofuerte de la ermita de la Virgen de la Piedad.

A nuestra llegada tuvo lugar la misa, oficiada por Javier, su párroco, que una vez más demostró su capacidad para conectar con los feligreses, captar su atención y conseguir que participen activamente en las celebraciones.
Un chubasco que hizo acto de presencia durante unos momentos llegó a poner en riesgo la comida de hermandad, pero finalmente el cielo se despejó y pudimos reunirnos, cerca de cincuenta comensales, en las instalaciones de la piscina municipal. Allí disfrutamos de un estupendo menú preparado por Johanna, una mujer dominicana que, junto con su hijo, ha estado al frente de la cafetería durante el verano.
La tarde continuó con los actos de la novena, que este año conducen varias mujeres villamorenses pertenecientes al grupo de la “Celebración de la Palabra”. Su cometido es apoyar al párroco y asumir aquellos actos que la liturgia les permite. Lo están haciendo con tal dedicación y acierto que, al finalizar, los asistentes les corresponden con un cálido aplauso.

Después llegó uno de los momentos más entrañables de la tarde: chocolate y bizcochos para todos, compartidos en la amplia explanada de la ermita mientras la música comenzaba a llenar el ambiente. Un veterano cantante leonés puso la nota festiva con sus canciones, animando a los presentes a bailar y a corear sus letras.

Poco a poco fue cayendo la noche, aunque el calor se resistía a abandonarnos y los romeros aún remoloneaban en la explanada; con ella llegaba a su fin un año más la romería de la Virgen de la Piedad.
Texto: Mª Ángeles Zayas.
Fotos: Ino Marcos Martín, Rosa Gómez y Mª Ángeles Zayas.












































